
Ciudadanos, ¿a las armas?
Hay algo interesantemente ambiguo en la voluntad del presidente Macron de restablecer
alguna forma de servicio militar obligatorio en Francia. La medida es al mismo tiempo
progresista y reaccionaria. Es progresista el principio de que la defensa nacional sea
obligación y tarea de todos sus ciudadanos adultos, sin discriminación por clase. Y no
cabe dudar del linaje republicano de la propuesta: fueron los revolucionarios franceses
los que en 1798 implantaron por vez primera la conscripción universal en la Europa
contemporánea: “Todo francés es soldado y se debe a la defensa de la Patria”.



































