
Cuatro detenidos tras desarticular un grupo que utilizaba “la madre de Satán” para robar cajeros
La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal “extremadamente peligroso” que utilizaba un explosivo conocido como “la madre de Satán”

La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal “extremadamente peligroso” que utilizaba un explosivo conocido como “la madre de Satán”

Amazon inaugura este lunes al público general “Amazon Go”, el supermercado sin líneas de caja cuyo debut se anunció para principios de 2017, pero tuvo que retrasarse por supuestos problemas técnicos, informa Efe.

El grupo IB se ha negado a nombrar a los bancos afectados, pero ha asegurado que las víctimas se encuentran en Armenia, Bielorusia, Bulgaria, Estonia, Georgia, Rumania, Rusia, España, Reino Unido y Malasia. Dmitry Volkov, jefe de inteligencia de amenazas del Grupo IB, ha declarado que espera más agresiones en cajeros automáticos. Los delincuentes cibernéticos han estado atacando cajeros automáticos al menos cinco años, aunque los primeros casos se limitaron a un pequeño número de cajeros automáticos. La ATM Security Association se ha negado a comentar las conclusiones del Grupo IB. Entre los miembros del grupo, que trabaja para mejorar la seguridad de los cajeros, se incluyen el fabricante de cajeros automáticos Diebold Nixdorf, así como los bancos ABN Amro, Bank of America Corp, Royal Bank of Scotland Group y Wells Fargo Co. Representantes de Europol no han querido hacer ningún comentario tampoco.

La policía japonesa detalló que el robo tuvo lugar de manera simultánea en 1.400 tiendas de 24 horas -unos establecimientos muy populares y que cuentan con cajeros automáticos- de todo el país, según recogió el diario The Japan Times. Las tarjetas de crédito falsificadas y utilizadas para cometer el robo contenían datos de 1.600 cuentas de un banco sudafricano, según la investigación de la policía nipona, que colaborará con la Interpol y con las autoridades de Sudáfrica para esclarecer la estafa cometida en Tokio y otras 16 regiones del país. La investigación apunta a que los responsables son un centenar de estafadores pertenecientes a una banda organizada de Malasia.