
Otro día histórico
Llevo poco tiempo “en política”, pero me ha tocado en suerte un período prolijo en días históricos. Así, a bote pronto, diría que ha sido de media uno cada tres o cuatro meses; contando con que hubo un tiempo en que Podemos nos regalaba una jornada epocal casi cada quince días. He vivido dos elecciones generales, dos mociones de censura, dos negociaciones de investidura o gobierno, dos presupuestos generales, un rosario de reprobaciones y alguna que otra defenestración.













