
Europa no es un estado
El lío monumental de la deuda griega, entre otros líos, pone una vez más de manifiesto lo obvio: a saber, que Europa no es un estado.

El lío monumental de la deuda griega, entre otros líos, pone una vez más de manifiesto lo obvio: a saber, que Europa no es un estado.

Quince días de sobresaltos llevan los griegos con su heroico , electo y pletórico nuevo Presidente. La sonrisa de su cara ha pasado de una sonrisa chulesca a una sonrisa nerviosa.


La presencia del líder de Podemos, Pablo Iglesias, en la campaña electoral de Syriza así como la postura anti establishment de esos partidos han llevado a establecer paralelismos entre ambas formaciones. Pese a ello, hay profundas divergencias que marcan los límites de acción de cada organización
No es demagogia. No quiero decir que Grecia sea Venezuela, ni que Varufakis sea Marco Torres, ni Tsipras Maduro.


Con los últimos resultados electorales se abre un nuevo horizonte en el incierto futuro de este país y, de la propia Unión Europea. La Historia, en ocasiones, puede ofrecer claves para despejar o acrecentar dudas y temores del presente.

Ellos en ningún momento han sentido el miedo de que les puedan quitar su casa y además duermen en colchones calientes todas las noches y normalmente acuden a misa todos los domingos.
Veo la foto de la señora que manda en Europa. “Siempre digo” que manda en Europa, gracias a Dios. Porque si en Europa, que es nuestra meta, porque llevamos más de 50 años construyéndola, no mandase una persona seria (he dicho seria), el logo europeo sería una jaula de grillos.


Vamos por el buen camino, pasito a paso, en cuanto a términos económicos se refiere. El gran reto ahora es conseguir que el paro baje significativamente y se consolide la inversión.

Es una ironía que las corbatas se hayan visto como yugo del capitalismo o imposición imperalista para que al final sólo las lleven los conductores de autobús.

Los cambios van atados a las generaciones: lo viejo siempre deja paso a lo nuevo. Y en España hay demasiadas cosas viejas.

Aunque no estén de acuerdo en el fondo de las políticas, tienen un consenso básico: ambos son dueños de posiciones irreductibles, innegociables, y eso los unifica mucho más que la concreción de la política




Europa traga saliva ante el anuncio del primer ministro griego, Andonis Samarás, de la convocatoria de elecciones anticipadas parlamentarias para el próximo 25 de enero.









