
India


Salvajismo, barbarie, civilización
El simple hecho de que en la actualidad aún asistamos a situaciones y sociedades humanas como las que permiten la violación en grupo y el sometimiento de la mujer a ridículos rituales de purificación habla bien a las claras de que el salvajismo y la barbarie persisten

Esclavos en el siglo XXI
La esclavitud moderna es un flagelo que afecta a más de 35 millones de personas en el mundo y que está presente en lugares tan diversos como Mauritania, estado con mayor proporción de su población sometida, y la India, donde viven más de un tercio de los esclavos del planeta

El calendario de los sueños
Malditas sean estas cifras, porque siguen engordando sin control y porque siguen siendo solo eso, cifras que reflejan una realidad cada vez más alejada de lo que las mujeres turcas, indias, y de cualquier parte del mundo, merecen.



Indignarse en clave política
Desde que Stéphane Hessel publicara en 2010 su libro Indignez-vous! parece haberse producido un cambio de mentalidad social en todos los países del mundo.

Ropa manchada
¿Que? opciones nos dejan a los consumidores si no queremos participar de la explotacio?n que personas de nuestro mundo dirigen hacia nin?os, mujeres y hombres indefensos de mundos lejanos?







Cien millones de desaparecidas
En Asia 100 millones de mujeres han muerto, o no han llegado a nacer, sólo por el hecho de su género. Sólo por el hecho de ser mujeres.


La mujer como medio
Y siempre en medio. Entre la denuncia pública y la cultura sectaria que las representa. Atrapadas en el desdichado cuerpo femenino que nunca se beneficia de un gobierno masculino (por no decir machista).









En algún lugar
Porque ellos estaban seguros de que ese lirismo existe en cualquier sitio. Hoy, con el sol todavía acostado, un saxofonista toca sentado en un banco, en el Paseo del Prado, en una especie de naturaleza silenciosa envuelta en una carretera llena de coches intrépidos.
La política en concierto
Hay que saber adaptarse a los nuevos tiempos, y los americanos lo saben hacer muy bien. ¿Que la política no interesa? ¡Hagámosla atractiva! Y nada mejor que transformar a los políticos en ídolos del pop
