individualismo

La utopía como psicosis

La utopía como psicosis

Es quizás el suceso más curioso de nuestros tiempos que las sociedades más prósperas de la historia de la humanidad sean también las más insatisfechas. Tanta paz, tanta riqueza y comodidad, tanta cultura gratuita a la mano y tanta educación universal nos ha valido de tan poco… El reino dual de la ciencia y el mercado, imperante desde la posguerra, nos ha dado señalados adelantos materiales e intelectuales; arribos que, ante la dejadez de Europa y Norteamérica, parecen más bien desvíos. Si por dinero y epistemología pudiera tener significado la vida ya deberíamos haber llegado a la utopía, o al menos tenerla cerca. Pero mientras más andamos, más se nos aleja.

El doble emprendedor

Las intenciones de esta vorágine entrepreneur son cristalinas: librar al sistema de toda culpa y crítica, producir más por igual o menor retribución, y consumir como si mañana no fuera a salir el sol. La rutina, como se dice en el anuncio de un todoterreno, puede ser maravillosa.

Salir de uno mismo (también en política)

Salir de uno mismo (también en política)

La política –liberal, conservadora o progresista – ha tenido siempre como uno de sus atributos más nobles la capacidad de abrir el horizonte de los ciudadanos, llevándolos de lo particular a lo común. Los partidos necesitaban dar con elementos compartidos y llegar a acuerdos para definir objetivos y estrategias compartidas. Fuera por convencimiento o necesidad electoral, los políticos se veían obligados a reflexionar y hablar del “bien común”.

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«Los nacionalistas vascos no son ‘raros’, bueno sería: son incurables aprovechateguis»

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