“Éramos Hans y Leia durante la semana, y Carrie y Harrison el fin de semana”, dice la actriz. Por aquel entonces, durante el rodaje de la primera película de La Guerra de las Galaxias (1977), ella tenía 19 años y Ford, casado y con dos hijos, tenía 33. Ese mismo año, ambos viajaron juntos al Festival de San Sebastian y las fotografías demuestran que la química entre ellos traspasaba los límites de la pantalla. En The Princess Diarist. que saldrá a la venta el 22 de noviembre, Fisher revela éste y otros detalles íntimos que sucedieron detrás de las cámaras del rodaje, sin duda un buen reclamo para los fans de las película más curiosos.