
El legado de Draghi y los desafíos de Lagarde en el Banco Central Europeo
Draghi convirtió a una institución copiada del Bundesbank en un banco central con objetivos múltiples y un heterogéneo kit de herramientas

Draghi convirtió a una institución copiada del Bundesbank en un banco central con objetivos múltiples y un heterogéneo kit de herramientas

Un 38% cree que la regresión económica comenzará en 2020

Cuando Mario Draghi deje la presidencia del Banco Central Europeo (BCE) tras ocho años de mandato no habrá subido nunca los tipos de interés de la eurozona. Sólo los habrá bajado y a mínimos históricos. ¿Es esto bueno o malo? Pues regular. Porque lo que significa es que el crecimiento que registra el bloque desde 2014 no ha sido ni va a ser este año tampoco una amenaza para la inflación, la principal preocupación del banco emisor.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha sancionado a CaixaBank, Santander, BBVA y Sabadell con multas que que suman 91 millones de euros por coordinarse para ofrecer derivados de tipos de interés en condiciones distintas de las pactadas con los clientes, informa EFE.

El consejo de Gobierno del BCE, que celebró este jueves su reunión 1.001, no ha modificado su hoja de ruta dado que “están satisfechos” con sus efectos. De este modo, el Banco Central Europeo (BCE) dejó este jueves sin cambios sus principales tasas directrices, que se encuentran en su más bajo nivel histórico desde marzo de 2016, anunció la institución. Del mismo modo, el BCE ha confirmado que mantendrá la duración del programa de compra que modificó en diciembre. Esto supone que seguirá bombeando dinero en la zona euro a razón de 80.000 millones de euros al mes hasta finales de marzo de 2017, para luego reducir la cuantía a 60.000 millones hasta el mes de diciembre “o hasta una fecha posterior si fuera necesario”. Una de las grandes novedades a destacar en esta última reunión es que la decisión de mantener la hoja de ruta se ha tomado por “unanimidad”, lo que significa que todos sus miembros han votado en la misma dirección a la hora de mantener los estímulos. Esto supone un cambio de opinión de algunos componentes del consejo que cuestionaban el actual ritmo de compras de deuda.