THE OBJECTIVE
Economía

Christopher Dottie: “La única verdad sobre el Brexit es que nadie sabe lo que va a pasar”

Dottie es presidente de la Cámara de Comercio Británica en España

Christopher Dottie: “La única verdad sobre el Brexit es que nadie sabe lo que va a pasar”

El junio de 2016, los ciudadanos británicos decidieron por una estrecha mayoría votar a favor del Brexit[contexto id=»381725″], o lo que es lo mismo, votaron abandonar la Unión Europea en un referéndum que dividió a la sociedad británica y causó estupor entre los socios europeos. Casi tres años después, Reino Unido está aún más polarizado y la incertidumbre sobre lo que va a pasar se ha convertido en el centro de la vida de políticos y ciudadanos. Millones de personas – británicos y del resto de Europa – se van a ver afectadas por este divorcio que, en principio y salvo cambio de última hora, se hará efectivo el 29 de marzo de este 2019.

Apenas queda un mes para que se produzca un “cataclismo” que supodría un Brexit sin acuerdo, según el presidente de la Cámara de Comercio Británica en España, Christopher Dottie, que ha recibido a The Objective en las oficinas de Hays en Madrid, empresa en la que ocupa el cargo de Managing Director para España. Lo que, en un primer momento iba a ser una breve charla con un par de preguntas sobre la situación de las empresas ante el Brexit, se transforma en una larga conversación sobre las opciones para evitar un “drama” no tanto político como económico y, sobre todo, “humano”, la posibilidad de un posible segundo referéndum y sus efectos, o un posible aplazamiento de la entrada en vigor del Brexit bajo algún tipo de acuerdo que no levante tantas ampollas.

Lo primero que le pregunto tiene mucho que ver con su labor al frente de la Cámara de Comercio Británica, y es si hay alguna oportunidad de negocio para España con el Brexit o, por el contrario, las empresas lo ven como una amenaza.

“Si rascas, hay alguna oportunidad, pero está claro que habrá más daño que oportunidades, más pérdida que ganancia. Sí es cierto que hay pequeñas cosas que pueden ser una oportunidad, en primer lugar, para el Estado y el hecho de que haya una silla vacía en Europa, donde realmente España podría tener un protagonismo, empezando con la negociación del Brexit. El impacto más importante del Brexit será para Reino Unido pero el segundo país con más afectados es España porque los vínculos son muy variados y fuertes. Por lo cual, el hecho de que ahora haya una oportunidad para estar dentro de los cuatro primeros países en Europa y que el primer tema a tratar sea tan importante para España, hay una oportunidad como país para tener más protagonismo y liderazgo dentro de Europa».

Christopher Dottie: La única verdad sobre el Brexit es que nadie sabe lo que va a pasar 1
Para Christopher Dottie, un Brexit sin acuerdo sería un cataclismo. | Foto: Toby Melville | Reuters

En el caso de las empresas, en concreto, Dottie explica que «hay bastantes que quieren tener una base de operaciones en la Unión Europea también. O sea, si una empresa sólo tiene una sede en Reino Unido pero opera mucho en Europa, quiere tener una sucursal y debe elegir entre 27 países, y uno de los países que podría estar peleando para estas cooperaciones de diversificación de riesgos debería ser España». Y respecto a los sectores, «hay algunos donde hay una pequeña oportunidad clara con el Brexit, sobre todo en el sector servicios y servicios jurídicos, por ejemplo, donde las empresas van a necesitar mucho apoyo para atravesar un terreno desconocido en la internacionalización o la exportación. Es cierto, por tanto, que hay alguna oportunidad, pero si la pregunta es si hay suficientes oportunidades como para compensar el riesgo, para nada«.

-En el último barómetro publicado por la Cámara de Comercio Británica en España se dice que “el Brexit no altera los planes de inversión en España a corto plazo” ¿Cómo se explica esto?

«La intención y la voluntad de las empresas es seguir invirtiendo. Luego, si hay unas interrupciones por la forma del Brexit, ya veremos. La verdad es que yo creo, a día de hoy, que las empresas siguen esperando y asumiendo que habrá un Brexit controlado y gestionado. Las respuestas de las empresas cuando preguntamos por sus intenciones de inversión no contemplan esta posibilidad que afrontamos ahora de que en unas pocas semanas habrá un cataclismo«.

Ante este hecho, Christopher Dottie como presiente de la Cámara de Comercio, lo que está haciendo es reunirse con los responsables de las Pymes (Pequeñas y Medianas Empresas) que generan el 65% del empleo, pero que no tienen tanto contacto con gobiernos, y no tienen tantos recursos para invertir en los posibles situaciones que se afronten en el futuro. «Les aviso de que tienen que hacer planificación de contingencia, y la verdad es que a me da miedo el hecho de que no lo están haciendo y dan por hecho que volverán los adultos a la sala para poner orden. Yo lo espero también pero llevamos dos años y medio diciendo la misma cosa y ahora nos quedan unas pocas semanas. Entonces, no podemos esperar mucho más».

-¿Las empresas no están preparadas para el Brexit?, pregunto.

«No estamos preparados ni en el corto plazo, ni en el medio plazo, ni siquiera en el largo plazo». Y pasa, a continuación, a explicar cada uno de estos tres escenarios. «En el corto plazo hay una posibilidad de una salida sin acuerdo. Es cierto que ahora el Parlamento británico ha dicho que va a intentar evitar una salida sin acuerdo y va a pedir más tiempo a la UE para prepararse. Es una buena noticia dentro de lo que hay, pero depende de qué es lo que piensen que van a conseguir con unos meses más que no han conseguido en los dos últimos años y medio. Si no se ponen de acuerdo dentro de un partido que está en el Gobierno, es difícil imaginar que se van a poner de acuerdo entre todo el Parlamento. Algo tendrá que cambiar. La UE tendría que estar convencida de que estos meses sirven para algo, si se va a aplazar, y es difícil imaginar que se puede aplazar más de unos tres meses porque hay elecciones en el Parlamento Europeo. Para mí, la fecha límite tendría que ser el 1 de julio, que es la primera sesión del nuevo Parlamento Europeo. Entonces, en el corto plazo, y si hay una posibilidad de una salida sin acuerdo el 31 de marzo o el 1 de julio, las empresas tienen que estar preparadas para un cambio brutal en sus modelos de negocio«.

Christopher Dottie: La única verdad sobre el Brexit es que nadie sabe lo que va a pasar 3
Imagen del puerto de Dover, Reino Unido. | Foto: Peter Nicholls | Reuters

«La amenaza principal es la fricción en las fronteras, los flujos de mercancías, que se tendrían que hacer unas inspecciones aduaneras; hay estudios que dicen que cada dos minutos de retraso en la frontera se convierte en 10 kilómetros de cola». Claro, en el caso de exportaciones de productos perecederos como frutas y hortalizas, «no puedes esperar dos semanas en una frontera en vez de dos días; lo mismo si estamos hablando de piezas de automóvil, porque hay procesos just in time, hay componentes que cruzan frontera seis veces antes de estar montado en la pieza final. También para sectores con limitaciones de certificación como productos orgánicos o productos radioactivos, biomédicos…esto no se puede mandar fuera de la UE sin aprobación y certificación». Así que, subraya, «si salimos sin acuerdo es una situación realmente desastrosa«.

En el medio plazo, «lo que me preocupa es que si hay un acuerdo y un periodo de transición, esto sólo sirve para las empresas si saben a qué transición se enfrentan; si estamos en la misma situación en un año y medio, que me parece muy probable, entonces aplazamos el problema pero no resolvemos el problema».

Y a largo plazo, «algo que no se está hablando mucho en estos momentos porque tenemos tantos puentes que se están quemando que, al final, no hemos prestado atención, pero es algo que les preocupa mucho a mis socios en la Cámara de Comercio, son los flujos de migración«.

En este sentido, Dottie expresa sus sospechas sobre las intenciones del Gobierno británico. «Uno de los motivos principales para el Gobierno es su lectura política, el hecho de que la decisión de salir de la UE se basa en una voluntad de frenar el libre movimiento de las personas. No se ha anunciado formalmente la política migratoria futura del Reino Unido, pero ya se han dado algunas pistas y me parece una barbaridad. La idea es que no se va a permitir a los jóvenes o las personas menos cualificadas que están cobrando menos de 30.000 libras al año, acceso a trabajar en el Reino Unido. Aparte del hecho de que la inmigración poco cualificada es beneficiosa para un país, sobre todo un país que tiene una tasa de desempleo tan sólo el 4% y que realmente necesita mano de obra, yo creo que esta política supondría una brecha entre el Reino Unido y Europa».

«Hemos tomado la decisión de despegar pero no dónde vamos a aterrizar».

Además, «las empresas socias de la Cámara dependen mucho de contratar a las personas mejores capacidades posibles de toda Europa, y la idea de que en el Reino Unido no se podrá contratar a españoles más jóvenes, y lo mismo para los británicos aquí, es algo que nos preocupa».

El tema de la inmigración fue una de las bazas más utilizadas por los defensores del Brexit durante la campaña previa al referéndum. «Es cierto que la campaña para salir de la UE, para llegar al 50% que necesitaban, tenían que juntar muchos intereses. No sólo a las personas que siempre han estado en contra de la UE, que yo creo que no sumarían un 50%, sino también quienes lanzaron mensajes del tipo ‘si no te gusta la austeridad tienes que votar Brexit’, ‘si no te gusta la inmigración deberías votar Brexit’. Ante eso, Dottie cree que el Gobierno de Theresa May ahora tiene que intentar contentar a a todas esas personas que votaron a favor de la salida. «En el referéndum no se preguntó en particular sobre los flujos de migración y creo que no hay evidencias de que una mayoría de británicos quieran impedir los flujos de migración».

Ante la posibilidad de que Reino Unido al final limite la entrada a personas cualificadas, Dottie considera que el Gobierno «tiene que reflexionar si los mejores van a querer estar dentro del Reino Unido, que son bienvenidos en 200 países en el mundo y, sobre todo, si a sus compañeros, amigos y familiares no se les permite entrar en Reino Unido, si será tan atractivo estar dentro del Reino Unido». «Lo mismo pasará con las empresas aquí que quieran contratar a los británicos, eso también es un poco frustrante para los que vivimos en Europa, para los británicos aquí y para los españoles en el Reino Unido, se sigue hablando de buena voluntad, y se nos dice: ‘vamos a proteger vuestros derechos’», pero lo que realmente preocupante, añade el presidente de la Cámara de Comercio, es «la idea de que nuestros hijos, nuestros familiares, nuestros amigos y otras personas no puedan hacer el mismo camino que estamos haciendo nosotros».

Como también inquieta a los socios de la Cámara de Comercio Británica en España el futuro. «Yo tengo mis derechos para seguir viviendo en España y no me van a echar en abril, esto me parece bien. Pero ¿qué pasa si quiero trasladarme a Francia? ¿qué pasa si tengo que cuidar de mi madre en Inglaterra unos años y quiero volver? ¿qué pasa si mis hijos que, oficialmente son británicos a día de hoy a pesar de haber nacido en Barcelona quieren estudiar en la universidad pública en España? ¿Qué pasará cuando quiera cobrar mi pensión, que he tributado en Reino Unido y en España? El hecho de que no se me va a echar del país, gracias, pero es el primero de muchos pasos para garantizar el futuro propio y de nuestras familias, de los que vivimos aquí y de los españoles que están en Reino Unido». Como muestra de que la preocupación es generalizada, añade: «Siempre que quedo con socios de la Cámara de Comercio británica, puede ser que la primera pregunta sea ‘¿qué tal las preparaciones para el Brexit en tu empresa’, pero la segunda pregunta es ‘¿cómo está tu hija, todavía tiene planes de ir a la universidad en Inglaterra o no?».

El panorama que describe Dottie es de mucha incertidumbre. “Totalmente. Para las empresas y también para las personas. Después de cada evento que hago con Pymes, hablo con personas que han montado una pequeña empresa y que no duermen después la noche del evento, o que se dan cuenta de que todo su modelo de negocio puede cerrar. Las empresas más grandes tienen contactos con gobiernos, tienen información y tienen fondos para invertir en las preparaciones, y luego si hay una salida sin acuerdo cataclísmico, tienen fondos como para aguantar cualquier disrupción. Las pequeñas y medianas empresas aquí en España no pueden preparar tanto el futuro y si pasa algo dramático como una fricción brutal en las fronteras para las empresas exportadoras, si no tienen ingresos para dos meses es que no hay empresa. Así que, no es sólo por los derechos del ciudadano, sino también para las personas que están trabajando y gestionando estas empresas es un drama. Estamos a pocas semanas de que esto pase y no quiero pensar en cuántos centenares o miles de millones de personas en Europa están angustiadas por este tema porque no saben qué es lo que les va a pasar. A mí me parece poco útil a nivel de negociación, poco realista a nivel de comunicación con la UE y poco ético que se siga diciendo que hay una posibilidad una salida sin acuerdo.

La opción de un segundo referéndum

Le pregunto si la solución pasa por un segundo referéndum. «Mi punto de vista y el de la Cámara de Comercio Británica es que el acuerdo que está sobre la mesa era el mejor posible, según las líneas rojas del Gobierno británico, y dado como funciona la UE, era imposible negociar algo mejor. Si esto quiere decir que es un buen acuerdo, no; no satisface a nadie. Pero dadas las líneas rojas y el hecho de que el país no quiere perder demasiada riqueza y tener una recesión demasiado brusca, esto es lo único posible».

Christopher Dottie: La única verdad sobre el Brexit es que nadie sabe lo que va a pasar 2
El Gobierno de May y la UE aún no saben qué va a pasar el 29 de marzo. | Foto: Yves Herman | Reuters

«Si esto no se puede firmar porque no contenta a suficientes personas, entonces tenemos que cambiar de estrategia, no podemos seguir con la misma, esperando que el miedo a una salida sin acuerdo o el miedo a no salir sea suficiente para que la gente apoye un acuerdo que les parece muy poco útil».

¿Qué es lo que puede cambiar?. «Una de dos, o el Gobierno revisa sus líneas rojas y decide tomar la decisión política de que a lo mejor hay consensos dentro de la UE para tener una salida política pero no una salida económica, que es algo que podríamos apoyar nosotros, es nuestra preferencia, y es algo que yo he dado por hecho que iba a pasar en junio de 2016, que salimos de la UE sólo a nivel político. Para mí, el consenso es la solución y algo que está más o menos apoyado por los partidos de la oposición sería aceptar esta situación que, a lo mejor es difícil para el Gobierno porque tiene medio partido con personas muy radicales que quieren impedir la inmigración y están muy lejos de la UE. Si el Gobierno acepta esta posibilidad y revisa sus líneas rojas, hay una solución».

«Si el Gobierno piensa que esto no es posible, yo creo que tiene que aceptar que lo que se ha prometido no es aceptable y preguntar de nuevo a la población qué es lo que quiere ahora que hay más información. Hemos tomado la decisión de despegar pero no dónde vamos a aterrizar. Es difícil desde el punto de vista político un segundo referéndum como una de las dos soluciones a todo este drama que tenemos. No es la mejor pero en estos momentos estamos buscando el mal menor, no estamos buscando la solución ideal. Un segundo referéndum, por lo tanto, es posible. Aunque no hay consensos para ninguna solución».

Un panorama complicado pero como dice Dottie: «La única verdad sobre el Brexit es que, si alguien te dice qué va a pasar, te está mintiendo o se está engañando. Nadie sabe lo que a a pasar«.

Tampoco tiene claro el presidente de la Cámara de Comercio que un segundo referéndum vaya a cambiar el resultado y explica por qué. «Tengo mis dudas. No tenemos que dar por hecho que cambiaría el resultado. Es cierto que hay más información ahora sobre el daño comercial, el daño a la riqueza y los sacrificios que se tendrían que hacer. Se han vendido unicornios y no hay unicornios. Dicho esto, creo que un obstáculo de salida nunca es un buen motivo para quedarte. Si vamos a esperar que en un segundo referéndum los 17 millones de europeos que han votado dejar de ser europeos vean de forma diferente la UE, yo me pregunto qué es lo que se ha hecho en Europa, incluyendo España, durante los dos últimos años y medio para que un futuro europeo sea más apetecible para estas personas».

«Se han vendido unicornios y no hay unicornios».

«Para muchas, el voto para salir es un voto de frustración porque hay una sensación de que la gente no está tan contenta con su vida. Los barrios que han votado más a favor de salir no son los barrios con más inmigración, son los barrios con más austeridad». Los últimos 10 años en Reino Unido, recuerda Dottie, los gobiernos han dicho «‘lo estamos haciendo muy bien, estamos creciendo, somos ricos, tenemos crecimiento del PIB’ pero si tú estás en un barrio en otra parte de Inglaterra donde no ves una evolución en tu calidad de vida y ves que se está diciendo que todo está mejorando, entonces buscas un cambio; yo creo que esto también explica un poco el populismo aquí y en otras partes del mundo».

Por eso, ante la opción de un segundo referéndum para «asegurarnos de que el futuro de Europa sea estar juntos y no separados», Dottie cree que hace falta reflexionar sobre cómo se puede mejorar la imagen de Europa para que los ciudadanos perciban un beneficio, «tenemos que tener el compromiso de mejoras dentro de la UE, y reflexionar por qué los ciudadanos no están contentos. Por eso yo echo de menos un protagonismo por parte de España diciendo ‘oye, nuestro mejor amigo, que dependemos mucho de él, no está contento, se está yendo, qué es lo que podemos hacer para que quiera, y no esté obligado, sino que quiere quedarse con nosotros’».

 

Christopher Dottie: La única verdad sobre el Brexit es que nadie sabe lo que va a pasar 4
Nada garantiza que un segundo referéndum salga a favor de permanecer en la UE. | Foto: Alastair Grant | AP

Por último, le pregunto si cree que es inevitable el Brexit, la salida del Reino Unido de la UE, ahora o en un futuro. «Casi inevitable», dice, para al cabo de un momento de silencio añadir: «Depende de cuál sea el futuro de Europa. Si es cada vez más integración, creo que va a ser inevitable, porque siempre hemos tenido un sentido de pertenencia un poco diferente a otros países».

«Si hay una reflexión por parte de Europa para establecer condiciones en las cuales el Reino Unido pueda estar igual de contento que otros países muy a favor del proyecto europeo, creo que sólo se aplaza esta decisión, porque es muy costosa, muy complicada y no se sabe la forma, porque lo sacrificios son demasiado grandes. Así que si nos salvamos ahora, es inevitable en algún momento». Lo que hace falta, en su opinión, es «sinceridad por parte de los políticos, que digan que toda decisión radical conlleva un coste».

Y añade que, pese a que cada vez hay más información sobre las acciones de la UE y los efectos sobre los ciudadanos, «lo cierto es que la sociedad está bastante dividida y si hay un nuevo referéndum y sale quedarse en la UE, habrá bastante malestar por parte de muchas personas». En todo caso, para Dottie, incluso si fuera inevitable la separación del Reino Unido de la UE, «es muy importante que sigamos peleando por la mejor relación en el futuro, por tener una relación cercana donde no perdemos nada como sociedad». El presidente de la Cámara de Comercio concluye asegurando que hasta cierto punto puede vivir con la salida de la UE, pero «la ruptura de todo lo que hemos construido, la pobreza que podríamos crear y la destrucción que podríamos generar con un Brexit no gestionado, me asusta más que una salida ya de por sí».

Publicidad
MyTO

Crea tu cuenta en The Objective

Mostrar contraseña
Mostrar contraseña

Recupera tu contraseña

Ingresa el correo electrónico con el que te registraste en The Objective

L M M J V S D