El coronavirus amplía las diferencias de género: «Las mujeres han tenido que elegir entre empleo o vida familiar»
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Sociedad

El coronavirus amplía las diferencias de género: «Las mujeres han tenido que elegir entre empleo o vida familiar»

Las mujeres son las que vuelven a pagar las consecuencias la crisis sanitaria en la que nos encontramos actualmente

por Inés Bertrán

En 2020 el número de desempleados en España se situó en 3,7 millones de personas. De ellas, casi un 54% eran mujeres. En el último trimestre de 2020 el desempleo femenino fue del 18,3%, cuatro puntos más alta que la tasa de paro masculino, según el Instituto Nacional de Estadística. Mientras que el mismo trimestre de 2019, la tasa de paro femenina era de 15,5%, y la de hombres de 12,23%.

Además, la pandemia ha impulsado la brecha de género laboral, es decir, la diferencia existente entre los salarios percibidos por los trabajadores de ambos sexos. ¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué la pandemia ha afectado más a la mujer trabajadora?

En The Objective hemos hablado con dos expertas que nos explican la situación de empleabilidad de la mujer y por qué ellas tienen casi dos veces más de probabilidad de perder el empleo que los hombres a causa de la COVID-19 .

El COVID amplia las diferencias de género: «Las mujeres han tenido que elegir entre empleo vida familiar» 1

Foto: Flavio Lo Scalzo | Reuters

«Durante la crisis sanitaria las razones por las que muchas mujeres han perdido su empleo son múltiples. Principalmente, las mujeres se encuentran mayoritariamente empleadas en sectores como servicios, que ha sufrido más directamente el impacto de la pandemia. Y el sector servicios se caracteriza por bajos salarios, contratos temporales o a tiempo parcial y muy vinculados a campañas», cuenta Dulce María Moreno, secretaria de Formación Sindical e Igualdad de USO.

«Otra cuestión es, como indica el estudio realizado por la asociación ‘Yo no renuncio’, muchas mujeres han tenido que solicitar excedencias, días sin sueldo, reducirse la jornada, incluso llegando al 100%, o usar sus vacaciones para cubrir las necesidades de atención familiar. Es decir, han tenido que elegir entre empleo o vida familiar», dice Dulce María Moreno.

A la diferencia entre hombres y mujeres en cuanto al empleo se suman las diferencias en los salarios. «Las mujeres ocupan en gran parte los trabajos más precarios y podría vendría motivado por lo que se conoce como techos de cristal, ya que las mayores diferencias en la brecha salarial, según diversas investigaciones, se sitúan en la parte superior de la distribución salarial, donde las diferencias salariales entre hombres y mujeres son más elevadas»,  explica Elena Cerdá Mansilla, profesora del Departamento de Financiación e Investigación Comercial de la Universidad Autónoma de Madrid y fundadora de Mujeres en Economía.

Grandes diferencias salariales

La «penalización maternal» reduce un 11,4% los ingresos laborales de las mujeres en el primer año de maternidad respecto a los de los hombres. Es más, la diferencia del nivel de salario llegaría hasta el 28% a largo plazo, según el estudio The Child Penalty In Spain, publicado por el Banco de España.

«La mayoría de las mujeres siguen cobrando menos que los hombres porque se encuentran en sectores feminizados, remunerados mucho peor. Además, las mujeres se encuentran en las categorías inferiores dentro de las empresas, los hombres son los que ostentan los cargos de mandos intermedios y superiores. Actualmente, siete de cada diez personas que ganan hasta el SMI (950 euros) son mujeres, mientras que las personas que ganan más de ocho veces el SMI, de cada 10 personas, 7,5 son hombres y 2,5 son mujeres. Para evitar que la mujer salga del mercado laboral hay que dar facilidades a las familias en los cuidados de menores, sobre todo a los niños de 0 a 3 años, para que las madres no tengan que renunciar a su vida profesional, ya sea a través de la creación de escuelas infantiles o a través de facilitar la conciliación de la vida personal con la laboral y familiar», afirma Dulce María Moreno.

Cambio cultural en la educación

Ambas expertas coinciden en un mismo punto y es que para que esta situación cambie, uno de los primeros pasos que hay que dar es hacer un cambio cultural, y eso solo se consigue a través de la educación. «Debemos trabajar para que se vea como algo normal y habitual que tanto las mujeres como los hombres merecen ser tratados de la misma forma, recibir la misma remuneración por el trabajo de igual valor, y que los cuidados y las tareas sean tarea de ambos. Es decir, que desaparezcan las dificultades y las desigualdades con la que se encuentra la mujer en todas las áreas de su vida por el simple hecho de serlo», cuenta la secretaria de Formación Sindical e Igualdad de USO.

El coronavirus amplia las diferencias de género: «Las mujeres han tenido que elegir entre empleo o vida familiar»

Foto: Bonnie Kittle | Unsplash

«El futuro próximo para la mujer se plantea difícil, pues una vez más la crisis relega a la mujer a condiciones laborales similares a las del año 2013. Son ellas las que vuelven a pagar las consecuencias la crisis sanitaria en la que nos encontramos actualmente. Esta crisis aumenta la brecha social, pues afecta a los hogares de bajos ingresos, a las mujeres y a la juventud, en mayor medida», dice Dulce María Moreno.

«A corto plazo, probablemente los efectos de la COVID-19 retrotraigan a situaciones pasadas y frenen el avance a la equidad de género en el ámbito laboral, acentuando la brecha salarial, por lo que la situación de la mujer podría encontrarse sensiblemente afectada. Grandes cambios requieren de grandes sacrificios. Al fin y al cabo, Roma no se construyó en un día, por lo que cambiar esta situación requiere de tiempo y esfuerzos múltiples, por parte del Gobierno, las empresas y la sociedad», afirma Elena.