Esta es la nueva medida del Gobierno para luchar contra la brecha salarial de género
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Economía y capital

Esta es la nueva medida del Gobierno para luchar contra la brecha salarial de género

El registro salarial permitirá que los propios trabajadores denuncien la desigualdad de sueldos entre hombres y mujeres, lo cual podrá conllevar multas de hasta 187.000 euros para la empresa infractora

por Teresa Bazarra Urquidi

El salario medio en España fue de 24.009 euros brutos por trabajador en 2018, según los últimos datos de la Encuesta de Estructura Salarial del INE. El de los hombres se situó en los 26.738 euros anuales, mientras que el de las mujeres alcanzó los 21.012 euros.

Es decir, ellas ganaron de media 5.726 euros menos al año. Una brecha salarial del 21,4%, que se puede explicar como el porcentaje de lo que cobran los hombres y no cobran las mujeres.

Una brecha salarial que no solo debe cambiar por ser profundamente discriminatoria y atentar contra los derechos humanos, sino porque, además, tampoco beneficia a la sociedad a nivel económico. La vicesecretaria general de UGT, Cristina Antoñanzas, asegura que «si el trabajo de las mujeres se valorara de forma equivalente al de los hombres, y percibieran salarios más equitativos, aumentarían las cotizaciones a la Seguridad Social y las contribuciones a Hacienda, de manera que con la brecha salarial que encubre la discriminación económica hacia las mujeres, perdemos las mujeres, pierde el Estado y perdemos todos».

Por ello, la medida del ministerio de Trabajo que entra en vigor este miércoles 14 de abril puede suponer un auténtico punto de inflexión: todas las empresas, al margen de su tamaño, deberán tener elaborado un registro de los sueldos de sus trabajadores, una medida dirigida a cerrar la brecha salarial entre hombres y mujeres. Ahora bien, ¿cómo va a funcionar esta medida?

  • El registro debe reflejar los valores medios de los salarios, complementos salariales y percepciones extrasalariales de toda la plantilla sin excepción, desagregados por sexo y distribuidos por grupos profesionales, categorías profesionales o puestos de trabajo según la jornada u hora trabajada.
  • Para elaborar dichos valores medios se utilizará la media aritmética y la mediana de lo realmente percibido por cada uno de estos conceptos en cada grupo profesional, categoría profesional, nivel, puesto o cualquier otro sistema de clasificación aplicable.
  • El periodo temporal de referencia para este registro salarial será el año natural. Ahora bien, la norma indica que pueden hacerse las modificaciones que la empresa estime oportunas si cambia sustancialmente cualquiera de los elementos que integran el registro.
  • Cuando en una empresa de al menos 50 trabajadores el promedio de las retribuciones a los trabajadores de un sexo sea superior a los del otro en un 25% o más, el empresario deberá justificar que el motivo responde a causas objetivas y no supone una discriminación de género. Para Cristina Antoñanzas, esta tasa del 25% que evidencia una discriminación salarial «es muy elevada» y, pese a ello, considera que los registros «van a poner sobre la mesa que en muchas empresas hay desigualdad».
  • El registro retributivo será la herramienta que permitirá a los trabajadores denunciar la desigualdad salarial, lo que puede conllevar multas de la Inspección de Trabajo de hasta 187.000 euros para las empresas infractoras. Es decir, los trabajadores tendrán derecho a acceder, a través de su representación legal en la empresa, al registro salarial. Así lo ha confirmado la secretaria de Acción Sindical de CCOO, Mari Cruz Vicente, quien recuerda que «si la empresa lo niega habrá que recurrir a la Inspección», al igual que si este «no se ajusta a la legalidad».

Asimismo, este registro salarial contará con otro gran aliado para asegurar la igualdad retributiva de hombres y mujeres: las auditorias salariales, que ya son obligatorias para las empresas de más de 100 trabajadores y empezarán a serlo para las de 50 a 99 trabajadores a partir del 1 de marzo de 2022. Estas auditorías deberán incluirse en los planes de igualdad, que también deben tener ya las empresas de más de 100 trabajadores.

Según los datos de convenios colectivos que proporciona el Ministerio de Trabajo, en 2020 se firmaron 145 acuerdos de empresa que incluían un plan de igualdad, el 34,2% de los suscritos el pasado año, que afectan a 77.281 trabajadores. En total, el Registro y Depósito de Convenios Colectivos cuenta con 2.805 planes de igualdad registrados en la actualidad, ya sean con acuerdo o sin acuerdo con la representación de los trabajadores afectados.

Esta es la nueva medida del Gobierno para luchar contra la brecha salarial de género

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Sin embargo, cabe plantearse cómo de efectivos resultarán tanto la auditoría salarial como el registro de los sueldos. ¿Podemos aspirar realmente a una igualdad retributiva con estas dos medidas? ¿Es el camino adecuado hacia una regularización de los salarios entre hombres y mujeres?

Desde UGT, Cristina Antoñanzas cree que «si se aplica el Reglamento de Igualdad Retributiva en todas las empresas españolas podríamos estar muy próximos a reducir y eliminar las brechas. Ahora tenemos los instrumentos. Tenemos por delante el gran reto de aplicarlos para alcanzar la igualdad plena en las empresas».

Por su parte, Lucía Gorjón, doctora en Economía por la UPV y analista de ISEAK (Initiative for Socio-Economic Analysis and Knowledge), considera que «se trata de un cambio en la dirección adecuada, pero no podemos esperar que resuelva el problema». ¿Por qué? «El hecho de que las empresas tengan que registrar esta información puede poner de manifiesto una realidad de la que quizás muchas empresas no eran conscientes, y es el desequilibrio de género que muchas veces se encuentra en determinados puestos de trabajo. En general, hay muchas ocupaciones segregadas por género, es decir, hay ocupaciones muy masculinizadas y otras muy feminizadas (que realizan mayormente las mujeres) y gran parte de la brecha salarial de género viene de esta segregación ocupacional», señala Gorjón.

La medida del Gobierno que entra en vigor este miércoles afecta a casi 1,5 millones de empresas, de acuerdo con el Directorio Central de Empresas (DIRCE) del Instituto Nacional de Estadística (INE) a 1 de enero de 2020, aunque alrededor de 900.000 de estas empresas tienen solo uno o dos empleados.

Dadas las dificultades que han tenido algunas empresas en la elaboración de estos registros, sobre todo las más pequeñas, el Gobierno ha creado un formulario que se presentará esta semana y será voluntario y gratuito.

Esta herramienta, consensuada entre los Ministerios de Trabajo e Igualdad y los agentes sociales, permitirá hacer «sencilla, inteligible e intuitiva» la elaboración de esos registros salariales, con criterios más concretos sobre cómo se totaliza, ha explicado la directora de Empleo de la CEOE, Rosa Santos.

Teresa Bazarra Urquidi

Periodista y humanista. Escribo por pasión y, sobre todo, para aprender. He aquí lo fascinante del periodismo: que lo mismo te hago una ruta gastronómica de croquetas que entrevisto a gente de la danza y el teatro. Pero siempre con la humildad y curiosidad que se necesitan en este oficio.