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Un imán de Ripoll situado en el centro de la investigación sobre los atentados de Cataluña

Un imán de Ripoll situado en el centro de la investigación sobre los atentados de Cataluña

La investigación por el doble atentado en Barcelona y Cambrils continúa. La policía catalana niega que se haya desarticulado totalmente la organización terrorista que organizó los ataques del jueves, que costaron la vida a 14 personas. Los Mossos consideran que esta célula estaba integrada al menos por doce terroristas, de los que cinco fueron abatidos por la policía en Cambrils (Tarragona), después de perpetrar un atropello con una de las furgonetas. Otros cuatro han sido detenidos, uno de ellos en Alcanar (Tarragona) y tres en Ripoll (Girona). Además, dos fallecieron en la explosión de la casa de Alcanar en la que estaban preparando el atentado. Solo queda uno por localizar: Younes Abouyaaqoub sobre el que pesa una orden internacional de detención.

Abouyaaqoub, de 23 años, es supuestamente el autor material del atropellamiento masivo en La Rambla de Barcelona. Los Mossos no han confirmado el grado de autoría y siguen asegurando que el conductor de la furgoneta sigue sin ser identificado. Sí han asegurado que la «investigación continúa» porque «están buscando a una persona relacionada con el atentado».

Uno de los epicentros de la investigación se encuentra en Ripoll, un pueblo catalán de 10.000 habitantes al pie de los Pirineos. En él vivieron siete integrantes de la célula y este sábado fue registrada la casa del imán Abdelbaki Es Satty, según AFP.

Nourdden, el compañero de piso del imán, explicó a AFP que era alguien «normal». La última vez que le vio le dijo que se iba a ver a su mujer a Marruecos. El piso, al que pudo acceder la AFP, era pequeño, de menos de 50 m2, y estaba decorado muy modestamente. En la habitación del imán no quedaba nada, aparte del colchón, una mesita y unas estanterías.

Un imán de Ripoll en el centro de las investigaciones sobre los atentados de Cataluña
La casa del imán de Ripoll registrada por la policía. | Foto: Pau Barrena /AFP

Jóvenes sin contacto terrorista previo

Es Satty, de 40 años, puede ser la pieza clave para entender cómo una decena jóvenes, de entre 17 y 28 años, integrados en el pueblo catalán, sin ninguna experiencia ni vínculo terrorista previo, se lanzaron a preparar un doble atentado que ha acabado con la vida de 14 personas y ha herido a más de 120. En una concentración en Ripoll el sábado por la tarde, los familiares de los terroristas explicaron a los medios el cambio que habían sufrido algunos de estos jóvenes en los últimos meses: más callados, más centrados en la religión y menos contacto con los otros chicos del pueblo. Algunas de estas familias también ponía en el punto de mira a este imán que llegó a Ripoll a finales de 2015.

Una prima del terrorista huido, identificada como Fátima Abouyaaqoud, mostró su convencimiento de que fue el imán de la localidad de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, quien manipuló a los jóvenes de la localidad y les radicalizó, según recoge Efe.

En Ripoll, vivían tres parejas de hermanos: Moussa y Driss Oukabir, el primero de 17 años abatido en Cambrils y el segundo, de 28 años, detenido; Mohamed, de 24 años, y Omar Hychami, menor de edad, ambos muertos en Cambrils; Said Aalla, de 18 años, también fallecido en Cambrils, y Mohamed Aallaa, detenido. Allí residieron también un tiempo Younes Abouyaaqoub y su hermano Houssaine, abatido en Cambrils.

«Lo conocía de vista, pero es gente de la que no esperas una cosa así», dijo a AFP Joan Gallego, un vecino de 47 años, refiriéndose a Younes. «Eran buena gente, no tenían antecedentes», añadió.

La explosión de Alcanar

Otro punto clave de la investigación es el edificio en Alcanar, Tarragona, en el que la célula estaba preparando los atentados. Josep Lluís Trapero, jefe de los Mossos, explicó el viernes que los terroristas pretendían llevar a cabo un atentado con explosivos, con bombonas de butano y similares, que pudiera provocar un mayor número de víctimas. Sin embargo, el miércoles 16 de agosto, la vivienda explotó accidentalmente por una acumulación de gas que truncó el operativo con explosivos. Así, los terroristas optaron por «el modelo de arrollamiento«, dijo Trapero.

Lo que ocurrió exactamente en esa vivienda a más de 300 kilómetros de Ripoll está todavía por determinar. En el momento de la explosión murió una persona, y los Mossos confirmaron el viernes que habían encontrado restos biológicos de otro individuo. Todavía no se han confirmado las identidades de estos individuos. Los investigadores buscaron indicios en la casa del imán que permitieran comprobar si el religioso, que está desaparecido, es uno de los fallecidos en esta explosión.

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