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La casa soñada de Lorena Castell en el campo: arquitectura segoviana y con muebles vintage

La jurado de ‘La voz’ se compró una bonita segunda residencia a pocos kilómetros de Madrid que refleja su personalidad

La casa soñada de Lorena Castell en el campo: arquitectura segoviana y con muebles vintage

Lorena Castell, en una imagen de archivo. | Gtres

Lorena Castell vive en el madrileño barrio de La Latina, en pleno centro de Madrid. Pero, hace unos años, imitando a algunos amigos de su grupo, como Mario Vaquerizo, decidió marcharse hasta el campo, donde se compró una espectacular casa de la que ahora disfruta junto a su hijo Río y su familia en los fines de semana y vacaciones. Allí se ha construido su propio refugio en el que, también se refleja su personalidad en cada uno de los rincones. Entre su decoración se mezcla los detalles más modernos con aquellos pequeños objetos que tenía la vivienda anteriormente, antes que Lorena la comprara, dejando esos toques más personales.

La colaboradora de televisión y jurado de La Voz, fiel a su estilo vibrante y ecléctico, ha convertido su casa de campo en uno de sus proyectos más personales y compartidos en redes sociales. Se trata de una finca situada en un pequeño pueblo de la provincia de Segovia, en plena naturaleza, que ella misma ha apodado cariñosamente como su «casita de campo». A diferencia de las casas de campo tradicionales y oscuras, la de Lorena es una explosión de color y luz. Lorena se ha encargado de gran parte de la reforma y la decoración, aplicando una filosofía de recuperación y reciclaje.

La casa de campo de Lorena Castell en Segovia

Sus muebles, como decíamos, tienen historia; es una apasionada de los rastros y las antigüedades. Ha llenado la casa de piezas mid-century, carteles luminosos de neón y muebles recuperados que ella misma lija o pinta. Ha mantenido la estructura original de la arquitectura segoviana —con muros anchos de piedra y vigas de madera—, pero pintando gran parte de los interiores en blanco nuclear para ganar luminosidad. El jardín es el centro neurálgico de la casa, especialmente en verano. Lorena ha creado un ambiente que mezcla la estepa castellana con un aire de Ibiza o Palm Springs.

La piscina no es la típica de azulejos azules; tiene un aire retro y está rodeada de una zona de solárium con tumbonas de colores y sombrillas de flecos. En la zona de barbacoa y porche es donde organiza sus famosas reuniones con amigos. Tiene una gran mesa de madera y una zona de barra de bar que refuerza esa idea de «casa de vacaciones perpetua». La planta baja funciona como un gran loft donde la cocina, el comedor y el salón están conectados. La cocina tiene un aire industrial pero con toques de color. Es muy funcional, pensada para alguien que disfruta cocinando —no olvidemos que ganó MasterChef celebrity—. El salón está presidido por una chimenea moderna, pero rodeado de arte contemporáneo, sofás de terciopelo y muchísimas plantas, que le dan un aire de «jungla urbana» en mitad del campo.

Segovia, una ubicación privilegiada

Para Lorena, esta casa no es solo un lugar de vacaciones; es donde se refugia con su hijo Río para desconectar del ritmo frenético de Madrid. Sin embargo, también la utiliza como plató: es muy habitual verla grabando contenido para sus redes o ensayando partes de su espectáculo Bingo para Señoras en el salón o el jardín. Ella misma ha admitido que su casa es «su templo de libertad». «Aquí las reglas las pongo yo y el tiempo va a otro ritmo», ha contado en alguna que otra ocasión. La casa, además, cuenta con una ubicación privilegiada; en Segovia. Pero ¿por qué eligió este emplazamiento?

Eligió esta zona por la cercanía con Madrid —apenas una hora y cuarto en coche—, lo que le permite escaparse incluso entre semana si no tiene grabaciones, y por el clima, que le permite disfrutar de cielos estrellados y un frescor que en la capital es imposible encontrar en agosto. Una de sus estancias favoritas, y donde más refugiada se siente, es el salón, una estancia amplia de techos altos con las vigas de madera originales a la vista, pero tratadas para que no oscurezcan el espacio. El sofá es la pieza central, en un color potente, que rompe con el resto de la casa.

Las paredes no tienen cuadros clásicos; están llenas de espejos solares de mimbre, neones decorativos y carteles vintage. Es muy fan de los objetos que encuentra en el Rastro de Madrid o en anticuarios de la zona de Segovia. La chimenea es otra de las grandes protagonistas y está hecha de hierro fundido, es de estilo moderno y con un diseño limpio, que contrasta con la rugosidad de la piedra de la pared trasera. Además, las plantas son una parte fundamental de la casa y se extienden por todos los rincones. La zona de la piscina es, probablemente, la más fotografiada.

Una piscina original, muebles vintage y un jardín de ensueño

El borde y el vaso huye del típico gresite azul. Ha buscado acabados más naturales o blancos que hacen que el agua tenga un tono turquesa claro. Es común ver flotadores gigantes con formas originales (desde flamencos hasta rodajas de cítricos) y una ducha exterior integrada entre plantas autóctonas y lavanda. Al caer el sol, la zona se transforma con guirnaldas de luces tipo verbena que cruzan de lado a lado, creando un ambiente de fiesta íntima. Como buena ganadora de MasterChef celebrity, la zona de cocina exterior es sagrada para ella. Tiene una mesa de madera maciza, muy larga, con bancos corridos o sillas desparejadas para sentar a todos sus amigos.

Además, cuenta con un pequeño bar para preparar sus propios cócteles. Todo está decorado con azulejos de colores o hidráulicos que le dan un toque artesanal. La vajilla, incluso de campo, está cuidada al detalle. Usa platos de cerámica artesana de colores vibrantes y cristalería labrada, huyendo de lo desechable. En todas estas zonas, Lorena ha integrado espacios para su hijo Río: desde una zona de juegos cerca de la piscina —con seguridad, por supuesto— hasta rincones en el salón donde el niño puede pintar mientras ella descansa. Es una casa viva, donde se nota que nada es «solo para mirar», sino que todo se usa y se disfruta.

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