La lujosa finca de José Bono en un pueblo de Albacete: con río 'privado' y un homenaje a su padre
El que fuera ministro de nuestro país tiene sus raíces en una pequeña localidad manchega donde su padre fue alcalde

José Bono junto a su exmujer. | Gtres
José Bono está en el foco de la noticia. Quien fuera ministro de nuestro país ha entablado una relación profesional con República Dominicana que se ha traducido en unos fructíferos negocios que, sin duda, le han vuelto a trasladar a la primera plana de la actualidad. Bono, que lleva a cabo la mayoría de su vida en el mar Caribe, como ya contamos en THE OBJECTIVE, ha aumentado su actividad patrimonial, en estos últimos años, rozando el éxito. Una de sus propiedades más queridas —aunque no la más exclusiva y cara— es la que se ubica en su pueblo de toda la vida, Salobre, una remota localidad de la provincia de Albacete. Esta finca cuenta, además, con un ‘río privado’ —es decir, un cauce que pasa por su casa— y una placa con la que homenajea a su padre, quien fue alcalde de este bonito rincón manchego.
La vivienda fue la protagonista de uno de los programas de Mi casa es la tuya en el que Bono le enseñó a Bertín Osborne cada uno de los rincones de este lugar. La residencia fue construida en los años 40 y reformada a mediados de los años 80. Esta, además, cuenta con 400 metros cuadrados y se encuentra, como decíamos, en el municipio de Salobre. Además, lo hace en una de las vías principales del pueblo. Lo que más llama la atención es que la casa, en su fachada, cuenta con una bonita placa, en mármol, que hace referencia a su progenitor, quien vivió allí.
La finca rural de José Bono en su pueblo de Albacete

También, tiene colocadas cuatro fuentes por sus cuatro hijos; Amelia, Ana, José y Sofía. Una parte del río Salobre, además, atraviesa la finca, lo que le proporciona ese punto de originalidad. Cuenta con una impresionante terraza que le otorga unas vistas excepciones a la naturaleza. Otro de los rincones que más cariño tiene Bono es una pequeña puerta que, hace años, conectaba con la tienda que, en su momento, regentaba su familia. «Todos sabemos cuál es su casa. Tiene una placa en la fachada dedicada a su padre, que fue alcalde del pueblo durante muchos años», comentaron los vecinos, hace años, a OkDiario. Además, incidieron en que «no es su residencia habitual», pero sí que se deja ver «a menudo» en periodos vacacionales, como por ejemplo en verano con sus hijos.
Sin duda alguna, la fortuna y las propiedades de Bono han sido objeto de debate público y mediático. A día de hoy, su patrimonio está vinculado a él y a su familia y que, sobre todo, es extenso. El Centro Hípico Almenara, situado en Toledo, es una finca de gran extension que alberga una de las instalaciones hípicas más importantes de España. Además, cuenta con boxes de lujo, pistas de competición y salones para eventos. Aunque empezó como un proyecto personal por su afición a los caballos, se convirtió en una sociedad muy rentable que ha gestionado contratos de publicidad con grandes empresas del IBEX 35.
Un río privado, unas vistas de ensueño y una placa en honor a su padre

Durante muchos años, su residencia principal se ubicó en la localidad de Olías del Rey, en Toledo. Allí se compró una casa de diseño moderno, con altos muros y unas medidas de seguridad extremas. Está situada en una urbanización tranquila y cuenta con todas las comodidades de una mansión de alto standing. Además, en todos estos años, se le ha vinculado con un piso señorial en una de las mejores zonas de Madrid, muy cerca del Parque de El Retiro. En su etapa como presidente del Congreso, adquirió un ático en la zona de las Cortes, aunque su cartera inmobiliaria en Madrid ha fluctuado según las compras y ventas de sus sociedades familiares.
Como decíamos, lo que nunca se ha perdido ha sido su vinculación con su pueblo natal, Salobre. Se trata de un pequeño municipio de la provincia de Albacete, situado en la comarca de la sierra de Alcaraz, que apenas supera los 400 habitantes. El pueblo se asienta en un valle estrecho, rodeado de montañas y bañado por el río Salobre —también llamado río Ojuelo—. Al estar encajonado entre cerros, tiene veranos frescos e inviernos muy crudos. El entorno es rico en pinos, encinas y, sobre todo, vegetación de ribera gracias al paso del río. Es una zona ideal para el senderismo y la desconexión total. El Salobre no tiene grandes monumentos catedralicios, pero su encanto reside en su sencillez. El pueblo está dividido en dos partes por el río. Las casas suelen ser de fachadas blancas, con tejados de teja árabe y calles estrechas que se adaptan a la pendiente del terreno.
Salobre, una pequeña localidad manchega con mucho encanto
La Iglesia de Santa Ana es el edificio religioso principal con una construcción sencilla que preside la vida social del pueblo. Por su parte, el lavadero es un lugar histórico rehabilitado que recuerda a su pasado rural y a las tradiciones de la zona. A pocos kilómetros del casco urbano se encuentra uno de los mayores atractivos de la zona: las aguas termales. Históricamente, el balneario de Realejo ha sido famoso por las propiedades mineromedicinales de sus aguas, especialmente recomendadas para problemas de reuma o afecciones de la piel.
Aunque ha tenido épocas de mayor y menor esplendor, sigue siendo un punto de referencia para el turismo de salud en la provincia. Para entender El Salobre hoy, hay que entender la figura del político. Durante sus años como presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, el pueblo —y la comarca de Alcaraz— experimentó una modernización notable en carreteras y servicios, algo que muchos vecinos le agradecen. Gracias a él, figuras como el rey Juan Carlos I, Zapatero o importantes empresarios han pisado las calles de este pequeño pueblo de Albacete. Visitar Salobre también significa degustar la comida clásica de la zona. Entre los platos más conocidos, nos encontramos con el atascaburras —una mezcla de bacalao, patatas, ajo y nueces—, el ajopringue y las carnes de caza. Las fiestas patronales en honor a Santa Ana (26 de julio) son el momento de máximo apogeo, donde el pueblo triplica su población.

Como decíamos, actualmente, Bono divide su vida entre Madrid y República Dominicana, concretamente en la zona de La Romana, una de las preferidas para los empresarios y las personas con dinero. Trabaja como consultor para empresas y gobiernos, especialmente en América Latina y África. Su experiencia en defensa y política exterior es su mayor activo. Además, hace años consiguió la nacionalidad dominicana, lo que marcó un antes y un después en su vida. Su vida familiar es, probablemente, lo que más tiempo le ocupa y lo que más comparte de forma indirecta a través de las redes sociales de sus hijos. Tiene siete nietos y es muy frecuente verle ejerciendo de abuelo.
