Antonia Zegers, primera actriz chilena nominada al Goya: su papel en 'Los Tortuga'
La intérprete compite por su papel en ‘Los Tortuga’, donde da vida a una mujer chilena viuda que lucha por sobrevivir

Antonia Zegers | Gtres
La actriz chilena Antonia Zegers ha logrado un hito histórico su carrera: se ha convertido en la primera actriz chilena en ser nominada a los premios Goya en la categoría de mejor actriz protagonista. El reconocimiento llega gracias a su trabajo en Los Tortuga, su primer papel protagonista en el cine español, dirigida por la catalana Belén Funes. El anuncio se enmarca en la 40.ª edición de los premios, que también incluyeron una nominación a mejor película iberoamericana para La misteriosa mirada del flamenco, del director chileno Diego Céspedes.
Zegers, de 53 años, es una figura emblemática de la actuación en Chile, donde ha desarrollado una extensa carrera que abarcateatro, cine y televisión. En la pantalla pequeña, su debut se produjo en 1997 en la teleserie Eclipse de Luna, del Canal 13, donde interpretó a Verónica Aliaga junto a Cristián de la Fuente, Claudia Conserva y Aline Kuppenheim. Más tarde formó parte del elenco deSecretos en el Jardín, donde encarnó a la villana Magdalena Villanueva, y tuvo participaciones en producciones comoMarrón Glacé: el regreso, Teatro en Canal 13 y El hombre de tu vida. En el cine, es una habitual de las películas del director Pablo Larraín, con quien, además, estuvo casada durante seis años y con quien tiene dos hijos, Juana y Pascual.

Un personaje construido desde lo personal
En Los Tortuga, Zegers da vida a Delia, una mujer chilena que enfrenta la reciente muerte de su esposo Julián, un andaluz con quien había construido una vida en Barcelona. Junto a su hija Anabel, interpretada por la debutante Elvira Lara, el personaje navega el duelo, la migración y los silencios familiares entre los campos de Jaén y las calles de una ciudad donde trabaja como taxista para sobrevivir.
El título de la película proviene de una fotografía colgada en la habitación de Delia: una imagen de los llamados Tortuga, apodo con el que se conocía a los emigrantes andaluces que llegaron a ciudades como Barcelona cargando todas sus pertenencias a cuestas. Para construir a Delia, la actriz se inspiró en su abuela materna, Alicia Salbach. «Cuando mi abuelo murió, ella estuvo enojada con él muchos años. Le costó sentir la pena, la compasión, porque sintió que la dejó sola. Sentí que esa rabia y el no aceptar que alguien se muera era un motor muy bueno para ese personaje», explicó Zegers.

La cinta, escrita por Funes junto a Marçal Cebrián, ya había cosechado importantes reconocimientos antes de la temporada de premios, al obtener tres galardones en el Festival de Málaga: Premio Especial del Jurado, Mejor Dirección y Mejor Guión.
Sus competidoras en los Goya
Para alzarse con el Goya, Zegers deberá superar a cuatro actrices españolas: Ángela Cervantes por La furia, Patricia López Arnaiz por Los Domingos, Nora Navas por Mi amiga Eva y Susana Abaitua por Un fantasma en la batalla. La segunda nominación chilena: Diego Céspedes y La misteriosa mirada del flamenco.

Junto a la candidatura de Zegers, la 40.ª edición de los Goya también reconoció el trabajo del director chileno Diego Céspedes, cuya película La misteriosa mirada del flamenco fue nominada a mejor película iberoamericana. La obra ya había obtenido el premio principal de la sección Una cierta mirada en el Festival de Cannes, la segunda sección en importancia del certamen francés.
Situada en un pueblo minero a inicios de los años 80, la cinta sigue a una niña de 11 años criada en el interior de una familia queer que atiende una cantina, y que es testigo de la discriminación y la violencia que sufre su comunidad al ser culpada por una enfermedad que, según se cree, se transmite con una sola mirada cuando un hombre se enamora de otro.
«Los mejores personajes me llegaron después de los cuarenta»
Zegers, que llegó a España con sus hijos durante tres meses para rodar la película, reflexiona con orgullo sobre esta etapa de su carrera. «He tenido la suerte de que los mejores personajes de mi vida me han llegado después de los cuarenta», ha señalado. La actriz no oculta su satisfacción por encarnar a mujeres reales de más de 50 años en pantalla, y denuncia el mandato estético que pesa sobre las actrices de su generación. «Encuentro que esconder la realidad de una mujer de esa edad es perverso. Es súper loco porque a los hombres de 50 no los esconden, sino que les ponen novias de 30», afirma.
Actualmente, Zegers compagina este reconocimiento internacional con nuevos proyectos: está rodando El futuro es nuestro, una miniserie distópica argentina para Netflix creada por el español Mateo Gil, junto al actor Enzo Vogrincic. También tiene pendientes de estreno la serie La casa de los espíritus para Prime Video, basada en la novela de Isabel Allende, y Puma, un thriller psicológico dirigido por Marcela Said.
