Nora Navas, la icónica actriz nominada a los Goya: el amor a partir de los 50 y una vida en Barcelona
La intérprete catalana está nominada a mejor actriz protagonista gracias a su personaje en ‘Mi amiga Eva’

Nora Navas, en una imagen de archivo. | Gtres
Nora Navas vive uno de sus mejores momentos profesionales. La actriz está nominada a los Goya a mejor actriz protagonista por Mi amiga Eva y es una de las intérpretes más respetadas y sólidas del panorama interpretativo español. Aunque su nombre no siempre ocupa las portadas de la prensa rosa, su prestigio en la industria es inmenso, siendo una de las imprescindibles para los grandes directores gracias a su capacidad para la contención y la verdad emocional.
Aunque ya tenía una trayectoria en teatro y televisión regional (TV3), el año 2010 marcó un antes y un después. Su interpretación de Florència en la película de Agustí Villaronga la catapultó a la primera línea. Por este papel logró el triplete soñado: el Goya a la mejor actriz, la Concha de plata en San Sebastián y el premio Gaudí. Fue la confirmación de una actriz de una sensibilidad extraordinaria. Nora Navas se caracteriza por un estilo interpretativo muy sobrio. No necesita grandes gestos para transmitir dolor o alegría; trabaja mucho desde la mirada y el silencio. Esto la ha llevado a trabajar con los mejores. Participó en Dolor y gloria, de Almodóvar, interpretando a Mercedes, la asistente del protagonista (Antonio Banderas).
Quién es la actriz Nora Navas
La hemos visto en películas como Durante la tormenta, M’esperaràs? o Libertad —por la que ganó su segundo Premio Goya en 2022, esta vez como Mejor actriz de reparto—. Su carrera no se entiende sin las tablas. Se formó en el Institut del Teatre de Barcelona y es una habitual de los escenarios catalanes (Teatre Nacional de Catalunya y Teatre Lliure). Ha participado en series de gran éxito como Las del hockey (Netflix/TV3), Pulseras Rojas o la reciente y aclamada La Mesías (2023), de Los Javis, donde vuelve a demostrar su capacidad para personajes complejos y oscuros.
Nora es una actriz de perfil bajo en cuanto a su vida privada. Mantiene una relación estable desde hace años con el también actor Pep Munné, con quien comparte su pasión por la interpretación, pero manteniendo siempre su vida íntima alejada de los focos. Su compromiso con la industria la llevó a ser la vicepresidenta de la Academia de Cine española —durante la presidencia de Mariano Barroso—, trabajando activamente por mejorar las condiciones del sector. Nora Navas ha confesado en varias ocasiones que, a pesar de sus premios, sigue sintiendo el mismo respeto (y a veces miedo) por el escenario que el primer día, lo que la mantiene en una búsqueda constante de la perfección.
Su lado más personal y todas sus películas
Nora es una barcelonesa de pura cepa. Se crio en un ambiente donde la cultura era importante, pero no pertenecía a una familia de estirpe de actores. Como ya hemos comentado, se formó en el Institut del Teatre de Barcelona, una etapa que ella recuerda con mucho cariño y que forjó su ética de trabajo: picar piedra antes de llegar al éxito. Sigue viviendo en Barcelona, ciudad que prefiere frente al bullicio de Madrid, aunque viaja constantemente a la capital por trabajo. Aunque es un tema que apenas toca en las entrevistas, Nora ha hablado en ocasiones de lo difícil que es conciliar una carrera de éxito con la vida personal. Es una mujer que valora mucho su tiempo de soledad y desconexión. Le gusta pasear y disfrutar de la cultura de su ciudad de forma anónima. No es una actriz que frecuente fiestas o eventos sociales si no es por un compromiso estrictamente profesional; prefiere las reuniones pequeñas con amigos de toda la vida.
A nivel personal y profesional, Nora es muy fiel a su círculo. Tiene una relación de amistad profunda con directores como Agustí Villaronga —quien fue su gran mentor hasta su fallecimiento— y con compañeras como Nausicaa Bonnín. Formar parte de la familia del teatro catalán es una de sus señas de identidad. Su vida personal está muy ligada a su vocación de servicio a la profesión. Su etapa como vicepresidenta de la Academia de Cine le restó mucho tiempo de su vida privada, pero ella lo asumió como una responsabilidad necesaria para mejorar el sector, especialmente para las mujeres actrices de más de 40 años, un colectivo por el que siempre ha sacado la cara.
Todas las veces que se ha llevado el ‘cabezón’ a casa
Sobre los Goya, su triunfo absoluto fue en Pa negre, en 2011, cuando obtuvo su primera nominación y su primer Goya a Mejor Actriz Protagonista. Interpretaba a Florència, una madre que lucha por sacar adelante a su hijo en la durísima posguerra catalana. Fue un año histórico porque Pa negre fue la primera película rodada en catalán en ganar el Goya a mejor película, y el trabajo de Nora fue unánimemente alabado como el alma del film. Nora volvió a optar al Goya a mejor actriz protagonista gracias a Todos queremos lo mejor para ella. Dio vida a Geni, una mujer que intenta recuperar su vida tras un accidente de tráfico que le ha dejado secuelas físicas y psicológicas.
Aunque ese año el premio se lo llevó Marian Álvarez por La herida, la nominación de Nora fue muy celebrada por la complejidad de interpretar a alguien que ya no se reconoce a sí misma. El segundo cabezón llegó en 2022 gracias a Libertad como mejor actriz de reparto. Interpretó a Teresa, una madre de la burguesía catalana que lidia con la enfermedad de su propia madre mientras su hija adolescente entabla una amistad con la hija de su empleada doméstica. En su discurso, Nora destacó la importancia de las historias de mujeres y de la «mirada femenina» de la directora Clara Roquet.
