Begoña Villacís, sobre sus padres: «Nunca me juzgaron por mis decisiones, ni siquiera cuando entré en política»
La expolítica siempre ha estado muy unida a sus progenitores, quienes vivieron la muerte de su hermano Borja

Begoña Villacís, junto a su pareja. | Gtres
Begoña Villacís siempre contó con el apoyo de sus padres. Tanto en el momento que decidió poner punto final a su relación con el que había sido su marido como cuando se fue de la política y abandonó el que había sido uno de los proyectos más importantes de su vida; Ciudadanos. Además, juntos pudieron hacer frente a, probablemente, el momento más traumático; la muerte de su hermano Borja. Los tres afrontaron la situación de la forma más discreta posible, apoyándose, los unos a los otros. «Gracias por tanto cariño. Mis padres están… como te puedes imaginar. Estamos intentando sostenernos los unos a los otros. Es un dolor que no se puede explicar con palabras», dijo Begoña, en 2024, cuando se supo del asesinato de su hermano pequeño.
Han sido infinidad de veces las que la que fuera vicealcaldesa de Madrid se ha deshecho en halagos hacia sus progenitores, José y Marisol. Es más, de su padre ha dicho que es «un hombre brillante, pero muy exigente». «De pequeña, si sacaba un 9, él me preguntaba: ‘¿Y qué le ha pasado al punto que falta?’. Me enseñó que el esfuerzo no es una opción, es una obligación», contó en una ocasión. Tampoco nunca le impusieron un camino a seguir, Begoña siempre tuvo la decisión de seguir y de afrontar sola cada uno de los retos de la vida.
El apoyo de Begoña Villacís y sus padres
«Mis padres siempre me dijeron: ‘Sé lo que quieras, pero sé la mejor’. Nunca me juzgaron por mis decisiones, ni siquiera cuando decidí meterme en el lío de la política. Su única condición fue que no perdiera la educación ni mis valores», apostilló. Es más, la figura de su madre tomó un cariz especial cuando Begoña dio a luz a su primera hija y, también, con el nacimiento de su tercera, cuando se encontraba inmersa en su carrera política. «Sin ella, yo no habría podido ser vicealcaldesa y madre a la vez. Ella es el pegamento que mantiene a nuestra familia unida cuando yo estoy en mil batallas», explicó en su momento.
Sin duda alguna, la separación de su marido también marcó un antes y un después en su vida e hizo que tuviera que volver a empezar de cero. Un momento en el que se encontró con la mano tendida de su madre. «Lo primero que hicieron mis padres fue abrirme la puerta de su casa sin preguntar. Me dijeron: ‘Aquí no hay juicios, aquí solo hay amor’. Ese apoyo incondicional es lo que te salva la vida en los momentos de ruptura», alegó, poniendo, de nuevo, el valor de la familia. En más de una vez ha insistido que tiene «la cabeza estructura y analítica de mi padre, pero el corazón y la garra de mi madre».
«Lo primero que hicieron mis padres fue abrirme la puerta de su casa sin preguntar»
Villacís creció en una familia de clase media-alta en Madrid, en un ambiente de lo más sofisticado, pero siempre con los pies puestos sobre la tierra. Su padre, José, es un economista reconocido que trabajó, también, como profesor en la universidad. Es más, a través de sus redes sociales, Begoña no solamente da buena cuenta de historias personales sino que agradece a aquellos alumnos y exalumnos que le escriben para poner en valor el trabajo de su progenitor. Su madre siempre fue su apoyo emocional y logístico. Ha sido la figura que le ha permitido a la expolítica poder romper el techo de cristal, encargándose de ayudarla con sus tres hijas en los momentos de mayor intensidad política.
Villacís estudió en centros de prestigio, pero siempre tuvo un punto de rebeldía. Se licenció en Derecho en la Universidad San Pablo CEU y luego hizo un máster en la Universidad de Virginia, en Estados Unidos. Su padre siempre le dijo que para ser libre primero debía ser independiente económicamente. Por eso, antes de la política, trabajó más de 10 años en el sector legal —concretamente, en Legálitas—, llegando a ser una de las caras visibles de la empresa en televisión. Sí que es cierto que su salto a la política, en 2015, hizo que sus padres vivieran con cierto vértigo. Pero, sin duda alguna, la apoyaron sin fisuras. En 2019 se convirtió en vicealcaldesa de Madrid y, durante ese tiempo, su imagen estuvo ligada a una mujer valiente y trabajadora.
Un hito que marcó su vida fue el nacimiento de su tercera hija, Inés, siendo ya vicealcaldesa. Sus padres fueron fundamentales en ese periodo para que ella pudiera conciliar una agenda pública frenética con la maternidad. Como decíamos, su vida cambió para siempre en 2024 cuando su hermano fue asesinato en un tiroteo a las afueras de Madrid. Este suceso sacudió los cimientos de la familia. Borja tenía una vida complicada, pero Begoña siempre intentó proteger a sus padres del ruido mediático. Tras este golpe, Villacís se alejó aún más de la exposición pública para centrarse en sostener a sus padres. Ella ha declarado que «ver a unos padres enterrar a un hijo es un dolor que te cambia la perspectiva de todo».
Hoy en día, Villacís vive una etapa de paz y retorno. Trabaja en el sector privado, concretamente en una empresa de tecnología y seguridad, donde aplica su experiencia en gestión pública y derecho. Reside en el centro de Madrid, volcada en sus tres hijas —Jimena, Paula e Inés— y muy pendiente de sus padres. También, ha vuelto a rehacer su vida sentimental. Sigue manteniendo esa imagen de mujer deportista y estilosa, pero con un perfil mucho más discreto.
