Miguel Ángel Llamas, más allá del candidato de Podemos en Castilla y León: es profesor en la Complutense
El profesor de la Complutense y doctor por Salamanca se convierte en la apuesta de Podemos-Alianza Verde

Miguel Ángel Llamas | EP
Con las elecciones a las Cortes de Castilla y León fijadas para este 15 de marzo, Podemos presentará su candidatura en coalición con Alianza Verde, prescindiendo esta vez del pacto que mantuvo en la legislatura anterior con Izquierda Unida. Al frente de ese proyecto figura Miguel Ángel Andrés Llamas, un jurista y académico nacido en Melilla en 1987 que creció en Salamanca y reside actualmente en Zamora. Su perfil combina una sólida formación universitaria, años de ejercicio profesional como abogado y un ascenso reciente a la coordinación autonómica del partido con una mayoría aplastante.
Raíces académicas en Salamanca
Llamas llegó a Salamanca con su familia cuando tenía 12 años y allí construyó toda su trayectoria formativa. En la Universidad de Salamanca obtuvo dos licenciaturas —en Derecho y en Ciencias Políticas y de la Administración— y completó su formación con un Máster en Democracia y Buen Gobierno y otro en Práctica Jurídica.
Su etapa investigadora culminó con una tesis doctoral centrada en los efectos de la morosidad de las Administraciones Públicas y su impacto en la contratación pública, trabajo que fue reconocido con el VII Premio Internacional de Investigación Instituto García Oviedo en 2021. Este mismo perfil académico lo comparte con su predecesor al frente de Podemos Castilla y León, Pablo Fernández, también licenciado en Derecho por la misma universidad. En la actualidad, Llamas ejerce como profesor de Derecho Administrativo en la Universidad Complutense de Madrid, combinando su labor docente con su activismo político y el cuidado de su hijo desde su domicilio en Zamora.
Siete años defendiendo a consumidores frente a abusos bancarios
Tras concluir sus estudios, Llamas dedicó siete años al ejercicio de la abogacía por cuenta propia. Durante ese período colaboró estrechamente con organizaciones de consumidores, centrando su trabajo en la defensa de ciudadanos afectados por prácticas bancarias abusivas. Entre sus logros más destacados señala haber conseguido una solución para más de 10.000 personas perjudicadas por los denominados préstamos renta universidad, un producto financiero que generó miles de reclamaciones en toda España.
Además de su actividad como letrado, Llamas también desempeñó funciones como árbitro de consumo en Castilla y León y participó en tareas de asesoría jurídica institucional, una experiencia que completó su bagaje profesional antes de dar el salto a la política activa.
El 84% de su partido lo elige para liderar el cambio en Castilla y León
Llamas lleva vinculado a Podemos desde la fundación del partido en 2014, primero como militante de base en Salamanca y posteriormente como responsable de la Secretaría de Programa durante un año. Antes incluso de incorporarse a la formación morada, ya participó en movimientos sociales como el estudiantil, el vecinal, la asociación ATTAC en Castilla y León y el 15-M.
En 2025, Llamas se presentó a la coordinación autonómica de Podemos Castilla y León y venció en la Asamblea Ciudadana Autonómica con 676 votos a favor, lo que representó el 84,28% del total de sufragios emitidos —802 en total, con 126 en blanco—. Su victoria le permitió relevar a Pablo Fernández al frente del partido en la comunidad y convertirse en el candidato a la Presidencia de la Junta para las elecciones del 15 de marzo.
Un programa articulado en seis ejes para transformar la comunidad
El proyecto político con el que Llamas concurrió a las primarias, denominado Podemos transformar Castilla y León, estructura su programa electoral en torno a seis grandes ejes: la defensa y mejora de los servicios públicos, la garantía del derecho a una vivienda digna y asequible, un nuevo liderazgo público en la economía, la cohesión y repoblación del territorio, la lucha contra la corrupción, y la creación de nuevos derechos orientados a modernizar y democratizar la sociedad.
En materia de vivienda, la candidatura contempla medidas concretas como la intervención real del mercado del alquiler, la construcción y adquisición de vivienda pública, y actuaciones de rehabilitación y dinamización del medio rural. El candidato considera que problemas como el acceso a la vivienda, el deterioro de los servicios públicos, la despoblación y la falta de oportunidades económicas para jóvenes y familias son los grandes retos pendientes de Castilla y León.
Sin Izquierda Unida, pero con Alianza Verde
A diferencia de los comicios autonómicos del 13 de febrero de 2022, cuando Podemos concurrió junto a Izquierda Unida, en esta ocasión la formación se presenta en coalición con Alianza Verde tras no alcanzar un acuerdo con IU, que en esta convocatoria concurrirá en la coalición En Común junto a Movimiento Sumar y Verdes Equo. Llamas ha calificado un posible pacto con IU como «muy improbable» dado el actual panorama político estatal, aunque ha reiterado que acudirán a las urnas con ambición.
La ambición de la candidatura es superar el único escaño obtenido en la legislatura anterior. Como referencia, los resultados recientes en otras comunidades apuntan a la volatilidad del espacio: en las pasadas elecciones de Aragón, Podemos se quedó sin representación, mientras que en Extremadura pasó de tres a siete escaños, lo que alimenta las expectativas del equipo de Llamas de poder ampliar su presencia en las Cortes castellanas.
Precampaña con tensiones y acciones legales
La precampaña no ha estado exenta de polémicas. Llamas ha denunciado públicamente ataques a su vida privada procedentes de sectores de la derecha y ha anunciado acciones legales para protegerse frente a estas prácticas, lo que refleja la crispación que ya caracteriza el ambiente previo a la jornada electoral del 15 de marzo.
Con 38 años, Llamas encarna el intento de Podemos de renovar su liderazgo en Castilla y León apoyándose en un perfil con credenciales académicas, experiencia jurídica en defensa de ciudadanos y un discurso centrado en la transformación social y territorial. El reto es mayúsculo: convertir a la formación morada en una fuerza progresista relevante en una comunidad que lleva décadas bajo gobiernos del PP y en la que las encuestas no auguran un panorama sencillo para la izquierda.
