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Tera, la acogedora aldea que enamora a Carlos Martínez: está en «la pequeña Suiza» de Soria

El alcalde de Soria es el candidato del PSOE por Castilla y León para hacerse con la comunidad en estas elecciones

Tera, la acogedora aldea que enamora a Carlos Martínez: está en «la pequeña Suiza» de Soria

Carlos Martínez junto a Óscar Puente. | EP

Quedan apenas dos horas para que los colegios electorales abran sus puertas en Castilla y León. Lo harán, un domingo, por un motivo de peso y de lo más especial; este 15 de marzo se celebran las elecciones de la comunidad. Estos comicios, además, llegan en un momento especialmente complicado para el Partido Socialista. El partido del que lleva las riendas Pedro Sánchez no ha conseguido hacerse con Extremadura —cuyas elecciones se celebraron el pasado mes de diciembre—, así como tampoco con Aragón —donde el PP seguirá gobernando una legislatura más—. Es por eso que los Socialistas han querido poner toda la carne en el asador y optar por Carlos Martínez, el actual alcalde de Soria, como su candidato.

Carlos Martínez Mínguez nació hace 52 años en la ciudad de Soria. Se afilió al PSOE a los 23 años y formó parte de la lista de su partido al Ayuntamiento de Soria a finales de los años 90. Fue elegido concejal. En 2003 se convirtió en portavoz del PSOE en el consistorio. Un cargo que compaginó con su puesto como procurador, por Soria, de las Cortes de Castilla y León. Fue secretario provincial del PSOE de Soria desde 2002 hasta 2017. Se convirtió en alcalde de la ciudad hace casi veinte años, concretamente en 2007. En todos estos años, ha ido encadenando legislaturas hasta llegar a su quinta, revalidando su cargo con cuatro mayorías absolutas.

Carlos Martínez, el alcalde de Soria que quiere presidir Castilla y León

El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, y el candidato del PSOE a la Junta de Castilla y León, Carlos Martínez.
Carlos Martínez junto a Sánchez. | Tomás Alonso | (EP)

Uno de los lugares que más une a Carlos Martínez con su tierra es Tera, un pequeño pueblo a unos 20 minutos de Soria capital. Allí es donde el alcalde de la ciudad tiene una casa, donde pasa largas temporadas. Tera pertenece al municipio de Almarza y se encuentra en la comarca de El Valle, una zona conocida popularmente como «la pequeña Suiza soriana» por su verdor, sus prados y su vinculación con la famosa Mantequilla de Soria —que tiene Denominación de Origen—. Es más, se encuentra a las puertas de este famoso enclave que atrae a infinidad de turistas durante los meses de verano.

Tera, un bonito pueblo en el Valle de la Mantequilla

El edificio más importante de Tera es la casa-palacio del marqués de Vadillo. Es el monumento más espectacular de Tera y fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2012. Es un palacio gótico del siglo XV-XVI que parece un pequeño castillo por su aspecto robusto y sus almenas. En el siglo XVIII se transformó en una villa de recreo. Dentro del recinto se encuentra la Ermita de Santa Constanza, donde se guardan las reliquias de la santa. Antiguamente, los marqueses daban de comer la típica caldereta a los pobres el día de la fiesta; hoy esa tradición ha evolucionado a un vermú para los vecinos y visitantes en el patio del palacio.

El río Tera. | Wikipedia

La Iglesia de Nuestra Señora del Carmen estaba dedicada a Santa María y tiene una base románica, lo que ves hoy es principalmente de estilo tardogótico (siglos XV y XVI). Como dato curioso, en la ladera que hay entre la iglesia y el río se encontraron fósiles de dinosaurio que hoy se encuentran en el Museo Numantino de Soria. El río Tera cruza la localidad, creando un paisaje de ribera precioso. Es una zona ideal para hacer senderismo. Hay rutas que conectan con pueblos vecinos como Espejo de Tera —donde hay un puente romano muy pintoresco— o Valdeavellano de Tera. En otoño, los alrededores son un punto caliente para la recogida de setas y hongos, siempre con el permiso correspondiente.

Tera fue un centro importante para la Mesta —el poderoso gremio de ganaderos medieval—. La riqueza de sus palacios e iglesias viene precisamente de la época en la que la lana era el oro de Castilla. Para el alcalde de Soria, Tera no es un destino de vacaciones cualquiera; es su refugio personal y el lugar donde están sus raíces más profundas. A diferencia de otros políticos que compran casas en zonas exclusivas, la relación de Carlos Martínez con Tera es genética. Su familia tiene mucha vinculación con esta pequeña localidad y, además, hace veinte años compró una casa que está construida con la misma estética que el resto de las viviendas del pueblo.

Carlos Martínez. | Ignacio López Isasmendi (Europa Press)

En Tera, Carlos Martínez deja de ser el político que saca mayorías absolutas aplastantes para ser simplemente un vecino más. Es muy habitual verle participando activamente en las tradiciones locales. No es raro encontrarlo ayudando en la organización de las fiestas de la Virgen del Carmen o de Santa Constanza. Le gusta alternar en el bar del pueblo y participar en las cenas populares o las calderetas. Los vecinos lo ven como uno de los suyos, alguien que ha vivido el pueblo desde niño. Como alcalde de la capital, Carlos siempre ha ejercido de embajador de la zona de El Valle. Para él, Tera es el ejemplo perfecto del potencial turístico y natural de Soria. A menudo utiliza su conocimiento del terreno para reivindicar servicios para los pueblos pequeños, hablando desde la experiencia de quien vive la realidad de la Soria vaciada en primera persona.

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