Mónica, expareja de Emilio Gutiérrez Caba: «En 2022, intermedié para vender la casa; me sentí como una cordera yendo al matadero»
La que fuera pareja del reconocido actor ha confesado que reformó ella misma la casa y que intentó venderla en 2022

Mónica intermedió en la venta de la casa. | Una ilustración de Alejandra Svriz
Mónica está «angustiada y abatida». Sus últimos años —y horas— han sido especialmente delicados, sobre todo después de que el actor Emilio Gutiérrez Caba le mandara una carta para que abandonara su casa. Un pequeño apartamento, en el barrio de Hispanoamérica, que, como ya contamos en THE OBJECTIVE, el histórico actor le compró a la que fuera su pareja. Se lo regaló, sin escrituras a su nombre mediante, y con el objetivo de que ella viviera allí. Como lo ha estado haciendo en las últimas dos décadas, en las que ha mantenido una buena relación con Gutiérrez-Caba. Todo cambió cuando él le exigió a ella que se fuera, que dejara la casa que había sido su refugio.
Esa vivienda, como decíamos, se ubica en una de las zonas más exclusivas de Madrid. Muy cerca de Chamartín, donde se aúna la tradición y el lujo. «No me puedo marchar, no me puedo enfrentar al desarraigo con mi edad», confiesa Mónica a THE OBJECTIVE. Y es que durante los diez años que estuvo con Gutiérrez-Caba, Mónica se dedicó, en cuerpo y alma, a su relación. Es más, cuando él tuvo una lesión en la espalda, Mónica estuvo, literalmente, a los pies de su cama, sin quitarle ojo. A los diez años de estar juntos, Mónica, psicóloga de profesión, decidió dejar la relación y siguió ocupando la casa que, ahora, Emilio quiere poner en venta.
Mónica redecoró y reformó la casa que le regaló Emilio

Ella confiesa que, por aquel entonces, hace dos décadas, cuando el actor compró esta vivienda, que era un estudio de Arquitectura, se hizo cargo del «10% de los gastos de notaría». Además, en todo este tiempo, ha reformado y redecorado la casa. «Si yo hubiera sabido que Emilio iba a echarme, no hubiera puesto mármol en los baños», admite. Así, velando por el interés de la que era su pareja, Mónica le propuso comprarle la casa por el precio que él le había adquirido. Una propuesta que, en los últimos meses, en un mensaje desesperado, no ha obtenido respuesta. También, actuó como intermediaria, en el año 2022, en la venta del apartamento.
En ese momento, se puso en venta en un conocido portal inmobiliario, por el que se pedía 300.000 euros. La casa cuenta con dos habitaciones que ella misma reformó para convertir en una. «Es muy pequeña», afirma Mónica, admitiendo que lo más valioso de la vivienda es su espectacular ubicación. En las imágenes que se publicaron en Idealista, se puede observar una pequeña cocina, una habitación de matrimonio, una zona de salón espaciosa y hasta una pequeña terraza donde tomar el aire. Cuando estaba a punto de firmar la transacción, Mónica se dio cuenta que estaba facilitando a Emilio que se marchara de su casa. «Me sentí como una cordera yendo al matadero», cuenta. «Estaba totalmente cegada», apostilla. Se echó atrás.
«La compró por 300.000 euros y ahora vale 500.000»

«Yo no sabía de mis derechos, me di cuenta que iba en contra de mis propios intereses», esgrime a THE OBJECTIVE. En una conversación en la que afirma que puede probar «los gastos necesarios reembolsables» a los que tiene derecho gracias a «extractos bancarios y otros documentos». Además, Mónica afirma que, en todos estos años, en los que ha hecho un pleno uso de la casa, se ha gastado más de 80.000 euros en reformas y, también, se ha involucrado en la vida vecinal y en los diversos cambios que se han hecho en el edificio. Actualmente, y siendo conscientes de lo que se ha revalorizado la zona, el piso tiene un valor por encima del medio millón de euros. Una cantidad que Mónica, por su situación, no puede afrontar.
«Yo no sabía de mis derechos; me di cuenta que iba en contra de mis propios intereses»
Mónica y Emilio se conocieron cuando ella era muy joven. Ya habían coincidido a los 14 años cuando ella veía en el actor a una persona inalcanzable. Ese sentimiento de idolatrar a una persona lo encontró Mónica en Emilio, sobre todo cuando volvieron a verse las caras en una película donde ella estaba como extra. «Terminamos viviendo juntos», cuenta Mónica. Lo hicieron desde sus 30 hasta los 40. Para ellos la diferencia de edad —de unos 20 años— nunca fue un problema. Es más, Mónica se centró en su relación y se olvidó del resto. Hasta de su trabajo. «Vendí un apartamento en la calle Rosales —en el centro de la capital— para estar más cerca de él», explica. Durante esa primera etapa de su noviazgo, Mónica acompañó a Emilio en su carrera, se convirtió en su confidente y, también, le ayudó en el terreno más personal.

Mónica había estudiado Psicología en Inglaterra y había vivido una infancia marcada por la ausencia de su progenitor. El punto de inflexión de su relación llegó cuando Emilio tuvo una pequeña caída mientras estaba dando clases. En ese momento, tuvieron que adaptar la casa a sus necesidades y contratar a una persona que lo cuidara. «Cuando él se recuperó, dejé mi trabajo y le dejé a él porque no podía más», recuerda a TO. En ese momento, confiesa que se volvió «idiota». Así, mientras Emilio siguió con su vida, Mónica centró todos sus esfuerzos y su estabilidad en su casa, su mayor refugio.
«Teníamos una relación de amistad; él venía a casa comer y charlábamos», explica. Tras su ruptura, aunque la decisión fue suya, Mónica siguió idealizando la relación que tuvieron, siempre muy pendiente del actor, con quien conversaba fluidamente a través de mensajes y llamadas. «El peor momento llegó cuando me mandó la carta hace unos años», cuenta. En la misma, Emilio le pedía que abandonara la casa. Ella no entendía nada. Intentó ponerse en contacto con quien había sido su pareja, pero no encontró respuesta. Hace unos días, le llegó la demanda de desahucio. «Es una persona fría, me lo demostró con la primera carta que me llegó de su abogado», apostilla. Tal y como confirman desde Look, el actor confía en que «se haga justicia». Mientras tanto, Mónica sigue sin respuesta.

¿Su única petición? Poder arreglar esta situación con Emilio, sin abogados, y con el único propósito de que ambos salgan beneficiados, por ese amor que estuvo diez décadas en su relación.
