El extraño misterio familiar que rodea a Sonsoles Espinosa, mujer de Zapatero
Hay datos biográficos y familiares de Espinosa, muy celosa de su privacidad, que nunca se han hecho públicos

Sonsoles Espinosa y Zapatero | TO
Sonsoles Espinosa ha sido, desde la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero a La Moncloa en 2004, una de las figuras más discretas del panorama político español. Su carácter reservado, serio y ajeno a estar en primera línea no es todo fruto del azar, sino el resultado de un entorno familiar marcado por la disciplina, el sentido del deber y cierto hermetismo. Sin embargo, alrededor de su familia hay una incógnita que a día de hoy no se conoce.
Heredó la discreción de su madre
La esposa de Zapatero nació en 1961 en Ávila, ciudad que dejó huella incluso en su nombre, elegido en honor a la patrona local, la Virgen de Sonsoles. No obstante, no pasó toda su infancia en su ciudad natal, ya que su padre, Rafael Espinosa Armendáriz, era oficial de Intendencia del Ejército, lo que obligaba a la familia a mudarse asiduamente en función de los destinos militares. Más tarde, se asentarían en León, donde Sonsoles vivió su adolescencia, estudió en el colegio de las Madres Carmelitas y se formó en Derecho, al igual que su futuro marido.

De su madre, Galinda Díaz, heredó la discreción que siempre la ha caracterizado. Estaba muy unida a ella, y su fallecimiento, en julio de 2008 en Burgos, tras una larga enfermedad, supuso un duro golpe personal para Sonsoles Espinosa, pues además coincidió en plena etapa en La Moncloa.
La incógnita sobre los supuestos hermanos de Sonsoles Espinosa
Hasta ahora, no ha trascendido apenas información de la familia de Sonsoles Espinosa. En concreto, hay informaciones contradictorias sobre si la mujer de Zapatero tiene hermanos o no.
El misterio comienza al analizar las referencias públicas a sus supuestos hermanos. En 2004, tras la victoria electoral de Zapatero, numerosos medios publicaron perfiles biográficos de ella. En algunos se mencionaba la existencia de una «hermana». Ese mismo año, el escritor Suso de Toro publicó Madera de Zapatero, en la que mencionaba el ambiente militar del hogar, la rectitud del padre y la discreción de la madre, pero sin aportar datos sobre la existencia de más hijos del matrimonio.

Y en 2007 la incógnita a este respecto da un giro cuando El Periódico de Aragón publica una información en la que se menciona a un hermano de Sonsoles. Según este medio, este hombre era trabajador de la Diputación General de Aragón (DGA) y ocupaba el puesto de secretario del director general de Enseñanza Superior en un cargo de libre designación. También se citaba a su esposa, vinculada laboralmente al Instituto Aragonés del Agua. La información no profundizaba en aspectos personales, pero confirmaba la existencia de ese hermano.
Más allá de esa referencia puntual, no existen biografías públicas detalladas sobre él ni sobre su vida privada. Y respecto a la presunta existencia de una hermana, no está documentado ni hay datos, pese a que algunas reseñas periodísticas de hace dos décadas lo sugiriesen. Esta ausencia de información es, sin duda, llamativa.
Siempre en un discreto segundo plano
Al margen de ese misterio familiar, la trayectoria de Sonsoles Espinosa ha seguido un camino propio. Aunque estudió Derecho en León, su verdadera vocación fue siempre la música. Desde niña mostró aptitudes para el canto, una afición que con el tiempo se convirtió en profesión. Ha formado parte del coro de la Real Capilla de Madrid y del coro del Teatro Real, manteniendo su actividad incluso durante los años de presidencia (2004-2011) y procurando que su condición de esposa del jefe del Ejecutivo no alterara su faceta profesional.
Durante la etapa en La Moncloa, Sonsoles fue especialmente estricta en la protección de la intimidad de sus hijas — Laura (1993) y Alba (1995)—, un esfuerzo que se vio mermado en 2009 tras la difusión de una fotografía familiar junto a Barack Obama y Michelle Obama. Desde entonces, apenas se han publicado instantáneas de las jóvenes, a pesar de que han protagonizado, en los últimos años, numerosas polémicas relacionadas con su trabajo.
La soprano, sin embargo, sigue completamente alejada del foco mediático. Una discreción que explica por qué su entorno más íntimo —y, en particular, la identidad y número exacto de sus hermanos, si los hubiera— continúa siendo un misterio.
