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Economía

Leire Díez dejó escrito que Duro Felguera «va abocándose a concurso» antes de rescatarla

Una de las libretas de la fontanera confirma que el Gobierno rescató la empresa siendo consciente de que era inviable

Leire Díez dejó escrito que Duro Felguera «va abocándose a concurso» antes de rescatarla

Sede de Duro Felguera.

El Gobierno de Pedro Sánchez era perfectamente consciente de la inviabilidad de Duro Felguera en el año 2020, según las agendas de Leire Díez. Así, en una de ellas, anotó: «DF va abocándose a concurso de acreedores» (la antigua suspensión de pagos). Aun así, la SEPI le concedió el rescate por 120 millones el mismo día que a Plus Ultra. Seis años después, la ingeniería asturiana está a la espera de una resolución judicial para esquivar el concurso, al menos temporalmente.

En una anotación con fecha 05/08/2020, la fontanera de las cloacas del PSOE anotó: «Direc. duro, SEPI y bancos respaldo [ilegible] reestr. financiera. DF va abocándose a conc. acreedores».

Esto deja claro que el Ejecutivo tenía claro que Duro Felguera estaba en una situación insostenible ya en 2020 y que lo más probable era que acabara en concurso de acreedores. Lo cual significaba que no cumplía las normas para acceder a las ayudas públicas del Fondo de Ayuda a la Solvencia de Empresas Estratégicas (Fasee) de la SEPI, como también ha constatado THE OBJECTIVE. Y pese a tenerlo tan claro, se lo concedieron.

En la misma página aparecen también referencias a Globalia (matriz de Air Europa), la primera empresa que la SEPI rescató en noviembre de 2020; SAPA, accionista de Indra, salpicada por la trama de Servinabar y receptora de fondos europeos; Aznalcóllar, el caso judicial por el que se apartó a Vicente Fernández Guerreromiembro de dicha trama junto a Leire, Antxon Alonso y Santos Cerdán— formalmente de la presidencia de la SEPI; y Boliden, propietaria de la mina de Aznalcóllar que provocó un desastre ecológico en 1998.

Rescate escandaloso

El rescate de Duro Felguera fue más escandaloso todavía que los de Plus Ultra y Tubos Reunidos, investigados en la actualidad por la Audiencia Nacional. El importe del rescate coincidía sospechosamente con la deuda impagada que tenía Venezuela con la empresa española; Víctor de Aldama preparó la célebre visita de Delcy Rodríguez a Madrid que incluía una reunión con el CEO de Duro Felguera; Ábalos utilizó el pago de esta deuda como argumento estrella para que Pedro Sánchez autorizara la visita de la vicepresidenta venezolana (cosa que Sánchez hizo), a pesar de que la empresa asturiana no la había cobrado, ni la ha cobrado a día de hoy y asume que nunca la va a cobrar; y el círculo se completa con que en su consejo se sentaban los exministros de Zapatero Valeriano Gómez y Jordi Sevilla.

En cuanto a las condiciones para recibir el rescate público, había dos principales. La primera es que fuera una empresa estratégica, cosa que ni Duro Felguera ni Plus Ultra cumplían. En el caso de la primera, este obstáculo se salvó con el argumento de que era estratégica a nivel regional para Asturias, y para reforzarlo, el Gobierno del Principado (del PSOE) completó los 120 millones con otros seis.

La segunda condición era que las empresas fueran solventes y solo tuvieran dificultades temporales derivadas de la pandemia. Una circunstancia que no cumplía Duro Felguera —entraba en la definición de «empresa en crisis» según la UE antes de la covid— y de la que el Gobierno era perfectamente consciente, como dejan claras las citadas anotaciones de Leire Díez. La cuestión es por qué entonces se le concedió el rescate y, además, a toda prisa.

Parálisis de la SEPI

Como también ha informado este periódico, los rescates de Duro Felguera y Plus Ultra (concedidos al alimón el 9 de marzo de 2021) provocaron una parálisis total de la SEPI, puesto que sus técnicos —que también eran conscientes del incumplimiento de la norma— se negaron a firmar más informes por temor a incurrir en responsabilidades penales.

Posteriormente, los responsables políticos del holding industrial del Estado les obligaron a dar opiniones sin firmar y a pervertir el procedimiento habitual de la SEPI, como también ha informado THE OBJECTIVE.

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