Un invento inglés pretende acabar con la fregona española
El dispositivo friega suelos con un mango de solo 3,8 milímetros de diámetro y un bajo peso. Su barrera es el precio

PencilWash.
La empresa británica Dyson ha vuelto a aplicar su particular obsesión por la miniaturización en su último lanzamiento: la Dyson PencilWash. Siguiendo la estela de diseño inaugurada por la aspiradora PencilVac, este nuevo modelo entra de lleno en la categoría de la limpieza en húmedo para suelos duros con una propuesta estilizada. Con un mango de apenas 38 mm de diámetro y un peso que se siente en la mano de tan solo 380 gramos, promete transformar una de las tareas del hogar más tediosas con un movimiento tan fluido como pasar una escoba.
Este avance tecnológico, que pretende rizar el rizo respecto a otras fregonas eléctricas ya lanzadas al mercado, compite directamente con la versión original, un invento español. Este artefacto fue una creación del ingeniero y oficial del Ejército del Aire español Manuel Jalón Corominas en 1956. Aunque la idea de ligar un palo a un trapo para limpiar el suelo ya existía en otros países (en Estados Unidos se patentaron mopas rudimentarias en el siglo XIX), el gran mérito de Jalón fue diseñar el sistema completo que realmente funcionaba a nivel doméstico e industrial: el mocho de tiras de algodón combinado con un cubo que incluía un escurridor para el agua.
Sin embargo, y a pesar de la innovación ya lanzada comercialmente por Dyson, en el mundo de la ingeniería, reducir el tamaño al mínimo siempre implica un juego de equilibrios. Tras analizar las especificaciones técnicas y el comportamiento del dispositivo, desglosamos los puntos fuertes y los puntos débiles de la gran apuesta de Dyson para los hogares modernos —y reducidos—.
Puntos fuertes
- Maniobrabilidad sin rival y diseño plano (170°): Es, sin duda, su mayor virtud. Gracias a que los motores y la batería se concentran en un tubo cilíndrico, el aparato puede reclinarse casi por completo hasta los 170 grados. Esto le permite deslizarse por debajo de sofás, camas y muebles con una altura de apenas 15 cm, llegando a zonas donde otros rivales de almacenamiento voluminoso chocan por completo.
- Adiós a los filtros y a los malos olores: Dyson ha decidido prescindir de los filtros tradicionales en este modelo. El agua sucia y los residuos se extraen mecánicamente del rodillo en cada rotación y van directos a un depósito estanco. Al no haber un filtro textil o de esponja que atrape la humedad y la suciedad, se elimina de raíz el problema de los olores y también el del mantenimiento.
- Sistema de rodillo de alta densidad: Su rodillo cuenta con 64.000 filamentos de microfibra por centímetro cuadrado. Al girar, humedece, agita y extrae la suciedad simultáneamente. Además, cuenta con un sistema de hidratación de ocho puntos que garantiza que el rodillo recibe siempre agua limpia para la labor.
- Reparto de pesos óptimo: Aunque la máquina completa pesa 2,2 kg, los tanques de agua se ubican directamente en la base, tocando el suelo. Esto reduce la fatiga en la muñeca drásticamente, haciendo que el peso real sostenido en vilo sea inferior a una 380 gramos.
Puntos flojos
- Capacidad de tanques limitada: Para lograr ese perfil ultradelgado, el depósito de agua limpia es de apenas 300 ml (y el de agua sucia de 340 ml). Aunque la marca asegura que optimiza el agua para cubrir hasta 100 metros cuadrados en modo estándar, en la práctica, si se activa el modo para zonas muy manchadas (modo MAX), habrá que rellenar el tanque con bastante frecuencia.
- Autonomía justa y sin aspiración pura: Su batería de cuatro celdas ofrece un máximo de 30 minutos de autonomía. No está pensada para limpiezas profundas en casas grandes o con varias plantas. Además, no es una aspiradora convencional con fuerza de succión por aire; limpia mediante la fricción y rotación de su rodillo húmedo, por lo que no sustituye a la aspiradora de alfombras.
- Tiempo de carga elevado: Recuperar la autonomía total de la batería requiere 3,5 horas, un tiempo considerablemente largo para una máquina que ofrece media hora de uso continuo.
- Precio: Cuesta en torno a 350 euros, cifra muy superior a los en torno a 15 euros que cuesta una fregona con su correspondiente cubo.
En resumen, este dispositivo de Dyson es una opción interesante en un mundo cada vez más conectado, más electrónico, pero encuentra su barrera fundamentalmente en el precio y en el tipo de hogar y limpieza. Así las cosas, el crecimiento en la venta de los robots autónomos que limpian y friegan en casa muestra un avance incontestable que amenaza con desterrar, en el medio y largo plazo, a las fregonas y cepillos de barrer tradicionales.
