El nuevo reto laboral de Juan Urdangarin en Madrid: «Hay mucha emoción e incertidumbre»
El hijo de la infanta Cristina deberá estar en la carrera de Fórmula E que se celebra, este fin de semana, en la capital

Juan Urdangarin, junto a su madre. | Gtres
Este fin de semana es especialmente importante para la Fórmula E y, por ende, para Alejandro Agag. El yerno de José María Aznar y marido de Ana Aznar Botella es dueño de Extreme E, la empresas más relacionada con este modelo de motor ecológico. Así, la capital será escenario del estreno, en España, del Mundial de Fórmula E, que se celebrará en el Circuito del Jarama en la localidad de San Sebastián de los Reyes. La jornada incluirá entrenamientos, carreras y clasificación. Ha sido la propia Díaz-Ayuso la que ha definido este momento de «mucha emoción e incertidumbre». Quien, además de Alejandro Agag, tiene un papel de responsabilidad dentro de la empresa de Agag es Juan Urdangarin, quien trabaja en cuestiones de logística y quien, muy probablemente, también esté en Madrid este fin de semana.
Como decíamos, Juan trabaja para Extreme E —y por extensión colabora en eventos de Fórmula E—, ambas fundadas por Alejandro Agag. A diferencia de lo que muchos podrían pensar, Juan no tiene un cargo de despacho de lujo. Se encarga de tareas de apoyo en la organización de las carreras, que son eventos logísticamente pesadísimos. Tanto Extreme E como Formula E tienen un ADN ecológico radical. Juan trabaja en la implementación de los protocolos de sostenibilidad en los circuitos —como el montaje, gestión de residuos o transporte de materiales—.
Este fin de semana se celebra el campeonato de Fórmula E

Quienes trabajan con él en la empresa de Agag destacan que Juan es extremadamente discreto y trabajador. En los Grandes Premios o eventos como el de este fin de semana en Madrid, se le ve con el uniforme de la organización, acreditación al cuello y moviéndose de un lado a otro. Evita los palcos VIP y las fotos oficiales. Su objetivo es labrarse una carrera profesional por méritos propios, lejos del foco de la prensa del corazón. Es más, hace unos meses, tanto Juan como su novia, quien también trabaja en esta empresa desde hace unos años, estuvieron en Miami, siguiendo de primera mano otra de las competiciones de Fórmula E, organizada por su compañía.
Alejandro Agag es un viejo amigo de la familia —especialmente de la época en que los ex-duques de Palma vivían en la cresta de la ola—. Agag le dio la oportunidad a Juan hace unos años, primero en Londres —donde tiene la sede la empresa— y luego llevándolo a las carreras por todo el mundo —como Arabia Saudí, Cerdeña, etc.—. Para Juan, Agag ha sido un mentor clave. Le ha permitido salir de España, vivir en Londres de forma independiente y aprender el negocio del entretenimiento deportivo desde la base. Juan se ha preparado, en todos estos años, para tener un perfil formado e internacional.
Estudió en la prestigiosa International School of Geneva, una de las escuelas más exclusivas del mundo, conocida por fomentar el pensamiento global y el servicio comunitario. Durante la etapa en la que la familia residió en EEUU, asistió a centros de alto nivel, lo que le permitió dominar el inglés de forma bilingüe, herramienta clave para su trabajo actual en Londres. Juan se decantó por las ciencias sociales y la política global, una formación que explica su interés por los proyectos con impacto mundial. Se graduó en Relaciones Internacionales y Economía en la Universidad de Essex, en Reino Unido. Essex es una universidad reconocida por su enfoque progresista y su excelencia en investigación social.
Juan Urdangarin trabaja en Extreme E, la empresa de Alejandro Agag
Durante su etapa universitaria, mantuvo un perfil muy bajo, viviendo como un estudiante más y centrando su interés en la ecología y la sostenibilidad, pilares que hoy aplica en la Fórmula E y Extreme E. Antes de lanzarse al mundo laboral corporativo, Juan tomó una decisión que marcó su carácter y que es muy valorada en su currículum actual. En 2018, se marchó como voluntario a Camboya con la fundación del jesuita Kike Figaredo —amigo de la familia—. Trabajó en Battambang ayudando a personas con discapacidades causadas por minas antipersona. Esta experiencia en el terreno le dio una capacidad logística y una resiliencia que Alejandro Agag valoró para su equipo de producción, donde a menudo hay que trabajar en condiciones climáticas y geográficas extremas.

Aunque no realizó un máster tradicional de inmediato, su formación ha sido on the job —es decir, en el puesto— dentro del ecosistema de las empresas de Agag. Ha recibido formación interna en logística de grandes eventos y protocolos de sostenibilidad energética. Su papel actual requiere conocimientos técnicos sobre cómo mover infraestructuras gigantescas —como el barco St. Helena que transporta los coches de la Extreme E— de la manera más eficiente y menos contaminante posible. Como decíamos, Juan coincide en su trabajo con su novia, Sophia.
Mientras que Juan ha estado más vinculado a la Extreme E —los todoterrenos eléctricos—, Sophia trabaja principalmente para la E1 Series, que es el primer campeonato mundial de lanchas eléctricas. Como Team Executive, su labor principal es la gestión y coordinación de los equipos que compiten en las carreras. Es una pieza clave en la logística operativa: se encarga de que la relación entre la organización de Agag y las escuderías —muchas de ellas propiedad de famosos como Rafael Nadal, Tom Brady o Marc Anthony— sea fluida.
Qué hace exactamente Juan Urdangarin
Sophia no está en la empresa por casualidad; su currículum está muy alineado con los valores de sostenibilidad de Agag. Lo que une a Juan y Sophia, más allá de trabajar para el mismo jefe, es una visión compartida del mundo. Ambos han enfocado sus carreras hacia la ecología y el impacto social. Al igual que Juan, ella mantiene un perfil bajísimo. A pesar de trabajar en un entorno lleno de celebridades, prefiere el trabajo de campo y la gestión técnica. Aunque pertenecen a divisiones diferentes —él en la parte de alianzas y ciudades en Extreme E/E1, y ella en la ejecución de equipos—, en eventos de gran magnitud como el de este fin de semana en Madrid, es muy probable que sus funciones se crucen.
Ella se encarga de las necesidades de los equipos y los patrocinadores VIP, mientras que Juan está más enfocado en la logística local y el soporte de producción. Así, es muy probable que Juan Urdangarin esté en Madrid este fin de semana y los motivos serán puramente profesionales. La sede central de la Fórmula E y de la Extreme E —donde trabaja Juan— está en Londres. Cuando hay un Gran Premio de esta magnitud, especialmente uno que debuta en una capital como Madrid, gran parte del staff operativo se desplaza desde el Reino Unido para supervisar la ejecución sobre el terreno. Juan, como ayudante de producción y logística, es parte de ese equipo que viaja para el montaje y la gestión del evento.

Al ser español y conocer bien la ciudad, Juan es una pieza muy útil para la organización de Agag en Madrid. Puede ayudar a coordinar con los proveedores españoles. En un evento con tanta presencia de la jet set y autoridades —incluyendo posiblemente a miembros de su propia familia o amigos cercanos—, su capacidad para moverse con discreción y protocolo es un activo para la empresa.
