Victoria, la niña a la que Froilán ‘pateó’ en la boda de Felipe y Letizia en 2004 y es prima de Teresa Urquijo
La hija de Pedro López-Quesada, mejor amigo del Rey, ya es una mujer adulta y, hace unos días, se convirtió en madre

Victoria, en su boda. | Gtres
El 22 de mayo de 2004, bajo un manto de lluvia, se celebró una de las bodas más importantes de la década. En la Catedral de La Almudena se congregaron tanto políticos, como personalidades relevantes del mundo de la sociedad y de las Casas Reales de cualquier punto de la geografía para estar presentes en el ‘sí, quiero’ entre el, por aquel entonces, príncipe de Asturias y Letizia Ortiz. Junto a ellos había una corte de pequeños pajes, los encargados de entrar junto a la futura princesa en la Catedral, y que estaba compuesto por unos niños que, ahora, ya son adultos. Así, tanto Victoria Federica como sus primos, Juan, Pablo y Miguel, vistieron unos impolutos trajecitos en color amarillo, al igual que lo hicieron Froilán y Victoria López-Quesada, quienes protagonizaron uno de los momentos más icónicos y que se convirtió en una de las anécdotas más recordadas.
Y es que, en un momento dado, durante la misma, el hijo mayor de la infanta Elena se levantó y pateó a Victoria López-Quesada Borbón-Dos Sicilias, la ahijada del rey Felipe. Ahora, aquella niña es toda una mujer adulta y ha pasado por el altar —lo hizo en un enlace en Soria hace un par de años— y, también, se ha convertido en madre en las últimas horas. A la boda acudieron parte de la familia Urdangarin, así como Victoria es hija de Cristina de Borbón-Dos Sicilias y del banquero Pedro López-Quesada, uno de los mejores amigos del rey Felipe.
Victoria López-Casada se ha casado y ha sido madre en estos días

Su madre es prima hermana del rey Felipe VI y una de las mejores amigas de la infanta Cristina. Además, es prima de Teresa Uquijo, la mujer de Almeida. Es más, ella fue una de las damas de honor en la boda del alcalde de Madrid. Su abuelo materno era el Infante Carlos de Borbón-Dos Sicilias, Duque de Calabria, que fue un apoyo fundamental para el Rey Juan Carlos I durante la Transición. Esto convierte a Victoria en sobrina segunda de Felipe y en alguien que ha crecido en la intimidad de la Zarzuela. Fue en agosto de 2024 cuando Victoria se dio el ‘sí, quiero’ con su novio, Enrique Moreno de la Cova e Ybarra.
Fue el gran evento social del año, ya que logró reunir a casi toda la familia del Rey —incluyendo a Felipe VI y a las Infantas Elena y Cristina— en una finca en Ciudad Real. Es más, el Rey tuvo un papel muy especial, ya que Victoria es su ahijada. a relación padrino-ahijada es muy estrecha, y se les ha visto compartir momentos de mucha complicidad en eventos públicos y privados. Victoria se formó en Administración y Dirección de Empresas en el IE Business School. Ha trabajado en el sector de la consultoría y la gestión deportiva, mostrando un perfil muy similar al de su primo Juan Urdangarin —quien es especialmente discreto y trabajador—. Victoria habla varios idiomas y ha vivido en el extranjero, lo que le ha dado un aire más cosmopolita.
Su anécdota con Froilán en la boda de los Reyes

Victoria es conocida por su elegancia clásica y su capacidad para pasar desapercibida. A pesar de su linaje —es descendiente directa de los reyes de las Dos Sicilias y de la familia real española—, prefiere la vida de campo, la hípica y las reuniones familiares discretas. Las vidas de Victoria y de Teresa Urquijo han corrido un camino paralelo en muchas etapas. Teresa Urquijo protagonizó la boda del año en abril de 2024 al casarse con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. Victoria López-Quesada hizo lo propio solo unos meses después, en agosto de 2024, casándose con Enrique Moreno de la Cova. Su relación se fortalece fuera de Madrid. Ambas son apasionadas de la vida rural y de las tradiciones españolas.
Como decíamos, uno de los momentos más memorables en la vida de la vida de Victoria López-Quesada tiene que ver con la escena que protagonizó junto a Froilán en La Almudena. Los niños de la Familia Real iban vestidos con unos trajes de estilo goyesco, diseñados por Lorenzo Caprile. Froilán, que ya apuntaba maneras de espíritu libre, estaba sentado en los escalones del altar junto a sus primos y su hermana, Victoria Federica —que tenía 3 años—. En un momento de aburrimiento máximo mientras los novios se daban las arras, Froilán decidió que el protocolo no iba con él. Se levantó de su sitio, visiblemente inquieto. Ante las cámaras de todo el mundo, le propinó una patada lateral a una de sus primas —Victoria López-Quesada, de quien hablábamos antes— y un empujón a su hermana Victoria Federica.

No contento con eso, se dedicó a asomarse por las barandillas y a hacer muecas, mientras su tía, la Infanta Cristina, intentaba controlarlo con la mirada desde el banco. La imagen dio la vuelta al planeta. Mientras el resto de niños intentaban mantener la compostura, Froilán personificó el caos. Se dice que la reina Sofía, con su paciencia infinita, tuvo que hacerle gestos de «estate quieto» varias veces, pero el pequeño Felipe Juan Froilán estaba en su propio mundo. Aquel gesto marcó el inicio de la leyenda de Froilán como el rebelde de la familia.
