Mette-Marit, fotografiada con un respirador de oxígeno: esta es su grave enfermedad crónica
La princesa, inmersa en la polémica por el juicio a su hijo y su vínculo con Epstein, agrava su situación de salud

Mette-Marit y Haakon | Gtres
La situación de salud de Mette-Marit, la princesa heredera de Noruega sigue deteriorándose. La fibrosis pulmonar crónica que le fue diagnosticada en 2018 ya le provocaba el año pasado «dolencias diarias», y ahora las últimas imágenes difundidas por medios noruegos muestran a la princesa caminando con un respirador de oxígeno. Todo ello en un momento especialmente delicado para la Casa Real noruega, marcado por la controversia generada en torno a su figura.
Un paseo junto al palacio de Skaugum que lo dice todo
Las fotografías, publicadas por las cabeceras noruegas Se og Hør y Dagbladet, muestran claramente a Mette-Marit con un tubo transparente conectado a la nariz. A su lado, el príncipe Haakon porta la bolsa negra que alberga la máquina de oxígeno, un aparato que otras personas suelen transportar en un carrito para no realizar un esfuerzo adicional. En este caso, es el propio heredero quien carga con el peso del dispositivo, permitiendo así que su esposa pueda caminar sin que le falte el aliento.
El paseo tuvo lugar en los alrededores del palacio de Skaugum, residencia oficial de la pareja. Según informaciones publicadas semanas atrás, Mette-Marit se encuentra a la espera de un trasplante de pulmón, una intervención de alto riesgo que, sin embargo, se presenta como cada vez más necesaria dada la evolución de su enfermedad.
The Crown Prince and Crown Princess were seen walking with their therapist Lise Strand Bjarkli and Berit Tversland, The Crown Prince’s former governess.
— Jordan (@JordanNelson64) March 22, 2026
Crown Prince Haakon carried The Crown Princess' breathing machine, providing oxygen via a nasal tube.
📸 Photo: Se og Hør pic.twitter.com/zaS1ZxVAzN
El primer ministro pide tomarse la situación «muy en serio»
El deterioro de la princesa ha trascendido el ámbito privado y ha llegado a la esfera política. El primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, se pronunció al respecto ante una cadena de televisión noruega: «Tenemos que tomarnos muy en serio lo que dicen sobre esto. Es una enfermedad que debe tomarse en serio en todos los sentidos». Støre también trasladó su deseo de que la princesa se recupere y pueda retomar su vida cotidiana.
Un paseo acompañado de su terapeuta de pareja y rumores de crisis
Las imágenes han generado un debate adicional por las personas que acompañaban a los príncipes en ese paseo. Junto a la pareja caminaban Lise Bjarkli, terapeuta de pareja cuyas sesiones superan los 150 euros la hora y media, y Berit Tversland, quien fue cuidadora de Haakon en su infancia y a quien los medios noruegos describen como una «madre de reserva» para el príncipe. La presencia de la psicóloga ha avivado los rumores sobre una posible crisis sentimental entre los herederos, aunque también puede interpretarse como el acompañamiento de personas de confianza de su círculo más íntimo.

La sombra de Epstein y las críticas a la princesa
Las instantáneas han llegado en un momento de especial tensión para la Casa Real noruega. Tras semanas de silencio, Mette-Marit compareció ante las cámaras de la televisión pública NRK para dar explicaciones sobre su relación con el financiero y agresor sexual Jeffrey Epstein. La princesa aseguró que «no sabía que era un delincuente sexual», que había olvidado lo que encontró sobre él en una búsqueda de internet y que su vínculo con él fue únicamente de amistad, sin que presenciara ningún comportamiento ilegal. Aun así, reconoció su arrepentimiento y lamentó haberlo conocido.
Sin embargo, sus declaraciones no lograron cerrar la polémica. Lejos de eso, dividieron a las fuerzas políticas noruegas y generaron más críticas que alivio. Algunos sectores cuestionan incluso la autenticidad de las imágenes con el respirador, acusando a Haakon y Mette-Marit de haberlas organizado para generar compasión, sobre todo teniendo en cuenta que durante la entrevista televisada la princesa no mostró señales visibles de dificultad respiratoria.
El frente judicial de Marius Borg añade más presión a la familia
A todo ello se suma el proceso judicial abierto contra Marius Borg, hijo de Mette-Marit, que agrega un frente más de tensión al entorno familiar. La monarquía noruega atraviesa así uno de sus momentos más comprometidos, con la figura de la princesa sometida a un escrutinio sin precedentes. Cada reaparición pública de la esposa del príncipe Haakon, incluida esta con el respirador, se convierte en un gesto cargado de significado que los medios y la opinión pública no dejan pasar por alto.
La fiscalía noruega ha solicitado siete años y siete meses de prisión para su hijo, además de exigir que sea declarado culpable de 39 de los 40 delitos descritos en la acusación, después de que se revocara una de las violaciones de la orden de alejamiento. Su hijo se se ha declarado culpable de 24 cargos, pero también inocente de los cargos graves, donde están incluidos violación y agresión. El veredicto no se podría conocer hasta dentro de unas semanas.
