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La calle de Zarauz donde viven todos los hijos de Arguiñano: «No somos de discutir, nos llevamos muy bien»

Tanto Joseba como Eneko, Zigor, Txarli, Martin, Amaia y María residen en la misma zona de esta pequeña localidad vasca

La calle de Zarauz donde viven todos los hijos de Arguiñano: «No somos de discutir, nos llevamos muy bien»

Los hijos de Arguiñano junto a su padre. | Redes sociales

Karlos Arguiñano está muy unido a su familia. El reconocido cocinero sigue viviendo en la misma localidad que le vio emprender como chef; Zarauz. Frente al mar abrió su propio restaurante, un local donde ahora trabajan también sus hijos. Y no solamente eso. Ninguno de ellos ha decidido abandonar la calle donde, en un primer momento, decidieron invertir. Y es que todos ellos mantienen una magnífica sintonía. «No somos de discutir, nos llevamos muy bien», contaron en una entrevista con el diario Deia, admitiendo que lo suyo y su buena relación es una realidad.

Y es que, desde siempre, los hermanos Arguiñano han tenido siempre una rutina muy marcada y, sobre todo, muy sencilla. La zona cero de los Arguiñano es, sin duda, la calle Mendilauta. Aquí es donde se encuentra el emblemático Hotel-Restaurante de Karlos Arguiñano. Muchos de sus hijos —Joseba, Zigor, Karlos, Amaia, Eneko, Martín y María— han crecido y trabajado en este entorno. El Palacio de Aiala esel edificio histórico frente al mar donde reside la esencia de la familia. Varios de los hijos viven o han vivido en las inmediaciones de esta primera línea de playa, que es la zona más cotizada de Zarauz.

La calle donde viven todos los hijos de Karlos Arguiñano

Joseba y Karlos Arguiñano. | Gtres

Pero esta no es la única zona donde se mueven. Por ejemplo, Joseba tiene su lugar en el mundo en el centro de la localidad, concretamente en el obrador JA. Allí es donde tiene su famosa pastelería/obrador en la Kale Nagusia —la Calle Mayor—. Es una zona peatonal llena de vida donde es muy común ver a la familia moviéndose con total normalidad. Sin duda alguna, estas dos localizaciones tienen varios privilegios. La primera de ellas es su acceso directo a la playa. Es una zona muy deportiva; de hecho, varios de los hijos son grandes aficionados al surf. Otra de las facilidades es que casi siempre pasan desapercibidos. En el pueblo, todos ellos son uno más y es que su rutina incumbe tantos momentos sencillos que —casi— nadie repara en ellos.

Eneko es el primogénito y, por tanto, quien primero sintió el peso del apellido. Eneko es la cara visible del Restaurante Karlos Arguiñano en Zarauz. Su vida transcurre entre las mesas y la bodega del establecimiento familiar. Es un hombre de protocolo, elegante y extremadamente discreto. Se formó en hostelería para profesionalizar el servicio y es quien se asegura de que la experiencia del cliente sea perfecta desde que entra por la puerta.

«No somos de discutir, nos llevamos muy bien»

Por su parte, Zigor es el jefe de cocina del restaurante familiar. A diferencia de su padre, Zigor es un hombre de pocas palabras y mucha acción. Huye de las cámaras y prefiere el calor de la cocina. Su vida es puramente gastronómica: se dedica a investigar productos de temporada, visitar mercados locales y mantener el nivel de la carta. Es el pilar que permite que su padre pueda estar en televisión sabiendo que la cocina real está en las mejores manos. Joseba no solo es un excelente cocinero, sino un maestro de la repostería y el pan. Su vida es frenética: compagina sus programas de televisión —donde aporta un aire fresco y moderno— con su propio negocio, el obrador JA en el centro de Zarauz.

Karlos —Txarli, como le conocen en casa— decidió que su camino no estaba entre cacerolas. Su vida ha girado en torno al mundo del cine y la producción. Ha trabajado en el departamento de fotografía y producción de diversos proyectos, incluidos algunos de la productora de la familia, Bainet. Martín se encarga de de la gestión administrativa y la organización del hotel y los eventos. Su vida es de oficina, números y logística. Es el encargado de coordinar que la infraestructura del Palacio Aiala esté a punto. Es un perfil de gestor puro, pragmático y muy centrado en la viabilidad de los negocios familiares.

Cómo es su día a día en Zarauz

Amaia es la inteligente de la familia. Aunque estudió Ingeniería Técnica Industrial, su pasión terminó derivando hacia la tierra. Amaia es la responsable de la bodega K5, donde se elabora el txakoli de la familia en las colinas de Aia —muy cerca de Zarauz—. Su vida transcurre entre viñedos, depósitos de acero inoxidable y ferias internacionales de vino. María fue la última en llegar a la familia —aunque no es la pequeña— fue adoptada por la familia durante los años que Karlos triunfó en Argentina. Se integró totalmente en la cultura vasca y en la dinámica familiar desde el primer momento. Trabaja dentro del equipo de cocina y repostería del restaurante.

Como decíamos, todos ellos desarrollando su vida en este pedacito del País Vasco que cuenta con unas vistas espectaculares al mar. La vida en Zarauz orbita alrededor de su playa, que con 2.500 metros es la más larga del País Vasco. Su paseo marítimo es sagrado. Al igual que lo es su gastronomía. Al caer la tarde, las cuadrillas de amigos recorren los bares del Casco Viejo —la parte vieja— para tomar cortos de cerveza o vino con un pintxo. Lo que hace especial a la vida aquí es que tienes el mar de frente y la montaña a la espalda. Son dos los montes los que flanquean el pueblo. Es muy común que los vecinos suban a la ermita de Santa Bárbara para ver el atardecer sobre el ratón de Getaria.

Aunque es un destino turístico de lujo, Zarauz mantiene un espíritu humilde. La gente es directa, noble y valora mucho la privacidad. Como te decía con los hijos de Arguiñano, aquí un millonario y un pescador jubilado pueden estar compartiendo barra de bar sin distinciones. La vida en Zarautz se complementa con sus vecinos: Getaria —a la que se puede ir caminando por un paseo al borde del mar espectacular— y Orio. Esto genera un ecosistema de ocio donde siempre hay una fiesta patronal o un evento deportivo —regatas de traineras, campeonatos de surf— al que acudir.

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