Nacho, hijo de Emilio Aragón: «Mi negocio en Madrid es 'slow life'; ofrecemos café y aire mediterráneo»
El joven, de 31 años, creó, hace un tiempo, su propio proyecto en el que aúna moda y gastronomía en la capital

Nacho Argón junto a su mujer Bea. | Gtres
Emilio Aragón está muy orgulloso de sus hijos. Mientras que su primogénita Ichi está enfocada en las redes sociales y el negocio de la panadería/pastelería en Madrid, Macarena se enfoca en el mundo de la moda y el pequeño, Nacho, tiene dos empresas en Madrid; un bar/cafetería y su propia marca de ropa, Casa Neutrale. En todo este tiempo, lo cierto es que los tres han alcanzado el éxito profesional con sus emprendimientos. En el caso de Ichi, Madreamiga ha ganado un reconocimiento como uno de los mejores roscones de la ciudad y Nacho ha culminado su proyecto; aunando moda y gastronomía. Y, sobre todo, ha conseguido que tenga éxito.
«Somos unos enamorados del producto atemporal y de los diseños que no pasan de moda», ha confesado, sobre la filosofía de su marca. Además, no solamente diseñan ropa sino, también, un concepto de vida. «Desarrollar productos atemporales que perduren, y seguir la misma filosofía en la vida, porque el disfrute del día a día también debería ser algo atemporal, no una simple tendencia», ha explicado. Concibe, así, su negocio, Casa Neutrale, como «La necesidad de evolucionar el proyecto de Neutrale a algo físico». Es más, sus espacios no son cafeterías sino un lugar «de calma». «Es un concepto de slow life. Queremos que la gente venga, se tome un café de especialidad y respire ese aire mediterráneo», apunta.
Así es Casa Neutrale, el negocio de Nacho Aragón
De esta manera, el pequeño de los Aragón ha construido un ecosistema de negocios que combina la estética minimalista, la sostenibilidad y, más recientemente, la gestión del patrimonio familiar. Neutrale fue su primera creación. Es su proyecto más personal y el que le dio a conocer como empresario. Junto a sus socios —Jaime Gil y Rodrigo Fernández—, fundó esta marca con una filosofía clara. Su objetivo ha sido alejarse del fast fashion. Fabrican básicos de alta calidad en España y Portugal. Como su nombre indica, buscan colores tierra, cortes sencillos y prendas que no pasen de moda. Utilizan materiales orgánicos y procesos que minimizan el impacto ambiental, bajo el lema de que «menos es más».
Nacho extendió el universo de su marca de ropa hacia la hostelería. No son simples cafeterías, sino espacios de diseño —inspirados en la arquitectura mediterránea y balear—. Se centran en productos de origen y repostería artesanal. Han abierto varios locales —en Salesas, Chamartín y Plaza de Cataluña—, convirtiéndose en puntos de encuentro para un público que busca un ambiente estético y tranquilo. Algunos de sus locales han evolucionado de cafeterías matutinas a espacios de small plates and drinks para cenas íntimas. Nacho también es socio de Mano Santa, una churrería moderna en Madrid que busca elevar un producto tan tradicional como el churro a una experiencia gourmet. En este sector coincide con su hermana Ichi, quien gestiona la exitosa pastelería Madreamiga.
«Queremos que la gente venga, se tome un café de especialidad y respire ese aire mediterráneo»
Un movimiento clave en su carrera ha sido su reciente entrada oficial en la estructura de gestión del patrimonio familiar. Caribe Music es el holding de la familia Aragón, con activos valorados en más de 100 millones de euros. Nacho ha asumido el cargo de apoderado, convirtiéndose en el único de los tres hijos de Emilio Aragón que figura activamente en la gestión de este entramado societario. A través de este holding, la familia no solo gestiona derechos musicales o de televisión, sino que también invierte en inmuebles —en Madrid y el Valle de Arán—, publicidad y otras firmas de moda.
Nacho nació del matrimonio entre Emilio Aragón y Aruca Fernández-Vega. Nacho siguió una senda internacional, algo común en su círculo, buscando una perspectiva global de los negocios. Estudió la carrera de Business Administration en la Universidad de Florida (FIU) en Miami. Esta etapa fue clave, ya que Miami es un hub de tendencias y donde comenzó a gestar su interés por el concepto de marcas que venden un estilo de vida. Complementó sus estudios de gestión con una fuerte formación en marketing digital y comunicación de marca, herramientas que han sido vitales para el éxito visual de Neutrale. También, pasó por una escuela en Boston.
Aunque no aparece en un título académico, su formación práctica viene de observar a su padre, Emilio Aragón, no solo como artista, sino como el empresario que fundó Globomedia. Nacho ha mencionado en varias ocasiones que de su padre aprendió la importancia de la cultura del esfuerzo y de rodearse de buenos socios. Sobre su vida personal, Nacho mantiene un perfil activo en las redes sociales. En el verano de 2024 se casó, además, con su novia de toda la vida, Bea Gimeno, con quien también estuvo viviendo en Miami. Juntos se convirtieron en padres, hace unos meses, de su primer hijo, un niño al que llamaron Pelayo.
Su relación con Bea Gimeno y su hijo Pelayo
Nacho y Bea se conocieron siendo muy jóvenes y llevan juntos más de diez años. Han crecido juntos, pasando de ser estudiantes a convertirse en empresarios de éxito. Bea estudió Comunicación y ha trabajado en el sector de la moda y el marketing de influencia. Actualmente es una de las creadoras de contenido más cotizadas en el sector del lifestyle y el lujo. Su boda fue uno de los eventos más comentados en España, especialmente por la reunión de la saga de los Aragón y la alta sociedad madrileña. Como decíamos, se casaron en Mallorca, un lugar muy especial para ambos. Fue una celebración que duró tres días, con una preboda de inspiración mediterránea.
Fue el momento en el que se vio la unión de Nacho con sus hermanas, Ichi y Macarena, y por supuesto, el orgullo de sus padres, Emilio Aragón y Aruca Fernández-Vega. Viven en Madrid y forman parte de un círculo de amigos muy cerrado que incluye a otros emprendedores e influencers como María Pombo y Pablo Castellano. En su boda, uno de los momentos más virales fue ver a Emilio Aragón y a su hijo Nacho compartiendo momentos musicales, demostrando que, aunque Nacho se dedique a los negocios, el arte y la sensibilidad de la saga Aragón siguen muy presentes en su vida privada.
