Estados Unidos investigará la eutanasia de Noelia Castillo, según el 'New York Post'
Funcionarios estadounidenses muestran preocupación por posibles fallos en el sistema de protección de personas vulnerables

Noelia Castillo Ramos.
La Administración de Donald Trump ha solicitado investigar la muerte de Noelia Castillo, la joven española de 25 años que falleció el pasado 26 de marzo tras haber accedido a la eutanasia bajo la legalidad vigente sobre el derecho a morir, según ha publicado New York Post.
En un documento diplomático al que ha tenido acceso el citado medio, varios funcionarios informan de que el Departamento de Estado ha solicitado a la Embajada de EEUU en Madrid que recabe información sobre cómo se gestionó el caso y las decisiones que permitieron llevar a cabo el proceso de eutanasia.
Además, han expresado su preocupación por posibles fallos del sistema de protección a personas vulnerables y han cuestionado la aplicación de la ley de eutanasia en casos de sufrimiento no terminal o condiciones psiquiátricas. En este sentido, han hecho alusión a que Noelia Castillo había mostrado «dudas» sobre el procedimiento, pero que se habían ignorado estas señales, lo que, según explican en New York Post, genera «inquietudes» sobre derechos humanos, tal y como recoge el documento diplomático.
«Nos preocupa profundamente la denuncia de que la Sra. Castillo fue agredida sexualmente en repetidas ocasiones mientras estaba bajo tutela estatal y que ningún culpable haya sido llevado ante la justicia», han explicado desde EEUU, a lo que han añadido: «Tenemos conocimientos de informes que indican que la Sra. Castillo expresó reticencia a someterse a la eutanasia en sus últimas horas, pero que estas señales fueron ignoradas».
Por último, el documento concluye mostrando las dudas y el gran debate que se ha abierto en torno a este caso con respecto a «la aplicación de la ley española de eutanasia, en particular en casos que involucran trastornos psiquiátricos y sufrimiento no terminal».
Un largo periplo judicial
Noelia Castillo falleció la semana pasada en la residencia sociosanitaria San Pedro de Ribas (Barcelona), donde estaba ingresada, tras un largo periplo judicial de más de un año y medio. La joven quedó parapléjica en 2022, debido a un intento de suicidio precipitándose desde un quinto piso tras haber sido víctima de una agresión sexual múltiple.
Desde entonces, la vida de la joven estuvo marcada por un dolor físico constante, la dependencia de terceras personas y un deterioro emocional que ella misma explicó en numerosas ocasiones. «No tengo ganas de hacer nada», expresó en una entrevista a Antena 3, en la que también habló de las dificultades que tenía para dormir y del dolor constante en la espalda y las piernas.
Todo esto la llevó a iniciar en 2023 el procedimiento para solicitar la eutanasia al amparo de la legislación vigente en España. Su caso fue validado en julio de 2024 por la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña –el comité independiente que analiza y aprueba cada solicitud de muerte asistida siguiendo los preceptos establecidos en la ley de eutanasia– tras haber seguido los cauces establecidos: evaluación por parte de un médico responsable, revisión por un segundo facultativo independiente y, posteriormente, el análisis de la Comisión.
Sin embargo, su padre y Abogados Cristianos recurrieron judicialmente el procedimiento, lo que paralizó el proceso durante meses. La disputa trasladó el caso a distintas instancias, incluyendo el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, y abrió un debate de fondo sobre la capacidad de decisión de la paciente frente a la oposición familiar. Durante más de un año, los tribunales analizaron informes médicos, periciales y el propio marco legal. Las resoluciones fueron consolidando una idea central: la decisión de Noelia no respondía a un impulso puntual, sino a una voluntad firme, consciente y sostenida.
