The Objective
Gente

Ortega Smith se siente traicionado por Abascal: «Éramos amigos, llevé su divorcio para que no le echaran de su casa y soy el padrino de su hija»

Javier Ortega Smith airea su ruptura con el líder de Vox y denuncia una traición marcada por una amistad íntima

Ortega Smith se siente traicionado por Abascal: «Éramos amigos, llevé su divorcio para que no le echaran de su casa y soy el padrino de su hija»

La ruptura personal y profesional entre Ortega Smith y Abascal | Contacto

El portavoz de Vox en el Ayuntamiento de MadridJavier Ortega Smith, está contando todo y más tras su encontronazo con Santiago Abascal. Ortega Smith, que fue uno de los fundadores del partido y que sigue siendo diputado en el Congreso, está abiertamente enfrentado a la cúpula, como Iván Espinosa de los Monteros.

No obstante, en el caso de Ortega Smith el enfado tiene un cariz totalmente personal e íntimo, ya que ambos fueron amigos, tal y como ha dicho el político en las últimas semanas.

Ortega Smith se siente traicionado por Abascal

En El programa de Ana Rosa, en Telecinco, Ortega Smith manifestó claramente lo dolido que se sentía con Santiago Abascal tras su expulsión de Vox: «Éramos amigos; él fue el padrino en mi boda, yo lo he sido de su hija. Hemos tenido una relación absolutamente estrecha, de compañeros, de camaradas, de amigos…».

Además, aseguró: «Yo le he defendido personalmente en su divorcio para que no le echaran de su casa. Él venía a Madrid y se alojaba en mi casa. La relación era absolutamente personal». Ortega Smith se refiere al divorcio de Abascal con Ana Belén Sánchez Cenador, su primera mujer. Ambos se casaron en 2002, cuando Ana Belén también estaba vinculada al Partido Popular en el País Vasco. La pareja se divorció en 2010 tras un proceso duro para ambos. En la actualidad, se cree que mantienen buena relación, sobre todo por los dos hijos que tienen en común, Adriana y Jaime, ya veinteañeros.

En una entrevista reciente en La Nueva España ha dado más detalles sobre la separación de Abascal: «Fui su abogado, le llevé el divorcio e intenté evitar que se quedase sin ninguna propiedad cuando le embargaron su casa. Lo hacía por un amigo, a mí no me pagaba nadie. Claro que hay un daño personal cuando descubres que la persona en la que depositaste tu confianza te ha traicionado de esa manera tan terrible y se ha vendido a intereses económicos y patrimoniales, primero los suyos y luego los de otros que le rodean».

«En Vox hay comportamientos incoherentes e inmorales»

Al dolor en lo personal que siente Ortega Smith con Santiago Abascal, se suma lo profesional. En la citada entrevista de explaya a gusto: «Lo que está pasando es que algunos fundadores hemos descubierto que el partido ha sido utilizado por cuatro personas que lo han convertido en su negocio personal. Mientras miles de afiliados, simpatizantes y votantes actúan por ideales, patriotismo y de forma desinteresada, hay una cúpula muy reducida que se está lucrando con un entramado de empresas, familiares y personas cercanas. Eso ha generado una enorme decepción y, además, una persecución interna contra quienes lo hemos denunciado. Han montado un negocio personal»

Hemos descubierto que el partido ha sido utilizado por cuatro personas que lo han convertido en su negocio personal. Hay una cúpula muy reducida que se está lucrando con un entramado de empresas, familiares y personas cercanas

«Hay contrataciones a personas determinadas mediante una vía indirecta, a través de sociedades interpuestas; hay dinero que llega y se convierte en un sueldo para la mujer del presidente del partido (Santiago Abascal). También se desvían cantidades ingentes de dinero hacia una fundación, Disenso, que se nos dijo que tendría una mínima inyección inicial, de 500.000 euros. La realidad ahora es que esa fundación necesita dinero que procede del partido y ese dinero proviene de los fondos públicos, del bolsillo de los ciudadanos», añade Ortega Smith.

Abascal y Ortega Smith. | Eduardo Parra (Europa Press)

«En Vox hay, como mínimo, comportamientos incoherentes e inmorales, porque no era lo que dijimos que íbamos a hacer en política. Todo esto habrá que analizarlo y, en su caso, serán los órganos judiciales los que lo determinen; pero al menos genera una duda razonable de que hay cosas que quizá no son muy legales. Inmorales, seguro. (…) Por ejemplo, un asesor del presidente cobra la friolera de 27.000 euros mensuales. Son 1.000 euros al día. Nosotros decíamos que veníamos a defender a los mileuristas», finaliza.

Publicidad