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El pueblo andaluz que marcó la juventud tardía de Juan del Val: «Fue una etapa intensa que duró poco»

El colaborador de ‘El hormiguero’ se casó, cuando era muy joven, con una mujer del sur de nuestro país

El pueblo andaluz que marcó la juventud tardía de Juan del Val: «Fue una etapa intensa que duró poco»

Juan del Val, en una imagen de archivo. | EP

Juan del Val se casó antes de conocer a Nuria Roca. Como ya contamos en THE OBJECTIVE, tal y como confirmó el ganador del premio Planeta, mantuvo una relación con una mujer de un pequeño pueblo de Huelva, que, sin duda alguna, marcó esa juventud tardía. Y es que este dato había sido, hasta el momento, desconocido, ya que Del Val tan solo había hablado de su matrimonio con la presentadora de La Roca y la familia que ha formado junto a ella y sus tres hijos. Pero, antes de conocer a la arquitecta, el colaborador de El hormiguero, estuvo muy ligado a esta zona del sur de nuestro país que es conocida por su encanto.

«Me casé con una mujer maravillosa de un pueblo de Huelva que se llama Calañas. Fue una etapa de mi vida muy intensa que duró poco, pero que me vinculó para siempre a esta tierra», contó. A pesar de que aquel matrimonio terminó hace décadas, Juan sigue visitando Huelva con frecuencia, especialmente durante las Fiestas Colombinas. Con su habitual toque polémico y divertido, ha dicho: «Vengo casi siempre a las Colombinas y me encanta. Lo malo es que el jamón y la gamba no son buenos… tiene ese pequeño defecto».

El pueblo que marcó la juventud tardía de Juan del Val

Juan del Val se casó cuando era joven de un pueblo andaluz. | Gtres

Ahora, con el paso del tiempo, Del Val ha reconocido que, con cierta perspectiva, Calañas representó su paso a la madurez de golpe. Casarse tan joven —con 24 años— y en un entorno tan tradicional como el Andévalo onubense siendo él un chico de barrio de Madrid, supuso un choque cultural y vital que, según él, le ayudó a entender mejor las pasiones humanas que ahora vuelca en sus novelas. Calañas es un municipio español situado en el corazón de la provincia de Huelva, concretamente en la comarca del Andévalo. Es un lugar con una personalidad muy marcada, definida por su pasado minero, su folclore único y su ubicación estratégica entre la sierra y la costa.

Así, Calañas forma parte del cinturón pirítico del suroeste ibérico. Su historia está ligada a la explotación de la tierra, especialmente en el núcleo de La Zarza-Perrunal —que fue entidad local de Calañas hasta su segregación—. El paisaje está salpicado de vestigios industriales, pozos y estructuras que recuerdan el auge minero de los siglos XIX y XX, cuando empresas británicas operaban en la zona. Si por algo es famosa Calañas en toda Andalucía es por su aportación al flamenco. El Fandango de Calañas es una variante del fandango de Huelva con una estructura y una copla muy reconocibles. Es bastante conocida aquella letra que menciona el progreso del pueblo: «Calañas ya no es Calañas, que es un segundo Madrid, ¿quién ha visto por Calañas pasar el ferrocarril?». Con esta, además hace alusión a la llegada del tren para el transporte de mineral.

«Fue una etapa de mi vida muy intensa que duró poco»

El pueblo conserva el encanto de las localidades blancas onubenses, con calles empinadas y monumentos de interés. La Iglesia de Santa María de Gracia es un templo con elementos que van desde el siglo XVI hasta el XVIII. La Ermita de Nuestra Señora de la Coronada está situada a las afueras y es el centro de la devoción local. Por su parte, el Real de la Feria es un espacio muy cuidado donde se celebran sus fiestas grandes. En cuanto a la mesa, al estar en el Andévalo, Calañas destaca por sus derivados del cerdo ibérico y, sobre todo, por los productos de temporada como los gurumelos —una seta exquisita muy apreciada en la zona— y las carnes de caza.

Como mencionábamos antes, Calañas ha saltado a la actualidad nacional por ser el lugar donde el escritor Juan del Val vivió su primer matrimonio a los 24 años. Para él, Calañas representa esa España auténtica de mulas, fandangos y tradiciones arraigadas que contrastaba con su origen madrileño. Para los amantes del aire libre, el entorno de Calañas ofrece rutas de senderismo y el  embalse del Calabazar, un lugar ideal para la pesca y el recreo que ofrece un paisaje de agua rodeado de dehesas de encinas y alcornoques. Como curiosidad, el sombrero típico de la zona, el sombrero calañés, es una de las piezas más icónicas del traje corto andaluz. Aunque su origen es disputado, lleva el nombre de la localidad y es un símbolo de elegancia en el mundo del caballo y el toreo.

Calañas, un bonito pueblo de Huelva marcado por su arte y cultura

A raíz de su estancia en Calañas, Juan desarrolló un amor especial por el fandango, especialmente el de esa localidad. Conoce las letras populares y ha llegado a decir que el folklore de Huelva tiene una verdad y una fuerza que no ha encontrado en otros sitios. Hace unas semanas, además, Del Val decidió volver a Huelva, donde ha presentado su último libro, dándose un baño de masas. Fue ese el momento en el que aprovechó para sincerarse sobre su pasado matrimonial, algo que mucha gente —incluyendo seguidores de El hormiguero— desconocía totalmente. Juan suele decir que para escribir sobre la vida y las pasiones humanas hay que haber vivido en sitios con con esencia, y Huelva fue su gran escuela de vida antes de alcanzar el éxito masivo.

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