Todas las claves de la muerte del narco que ha incendiado México
La CIA ha brindado a México información vital para localizar a ‘El Mencho’, que se escondía en el estado de Jalisco

Ciudad de México. | Xinhua News / Contacto
México ha sido testigo esta semana de las consecuencias de actuar contra los cárteles. El pasado domingo, el conocido narco El Mencho, Nemesio Oseguera Cervantes, que llevaba años en busca y captura, resultó muerto en un operativo federal en la ciudad de Tapalpa, perteneciente al estado de Jalisco. Tras su fallecimiento, células del grupo han llevado a cabo durante días un bloqueo de las principales vías de comunicación del país, con autobuses, tráileres y coches en llamas, además de ataques a comercios y gasolineras. Era la venganza por la muerte de su líder, por el que EEUU ofrecía más de 15 millones de dólares (unos 12,7 millones de euros) solo por informar sobre su paradero y el mexicano, 300 millones de pesos.
Las autoridades han mantenido activo el «código rojo» por precaución en todo el estado, lo que ha conllevado la suspensión de los servicios públicos y la recomendación a los ciudadanos de resguardarse en un lugar seguro. El peligro no se ha circunscrito a Jalisco, sino que se ha expandido a los estados vecinos de Michoacán, Guanajuato, Tamaulipas y otros puntos del país, por lo que millones de personas se han visto afectadas de una u otra manera por la respuesta violenta de este cártel.
Al día siguiente de la muerte de El Mencho, el secretario federal de Seguridad, Omar García Harfuch, informó de que 25 miembros de la Guardia Nacional habían muerto en el operativo y que otras 70 personas habían acabado detenidas. El número de víctimas civiles durante la venganza del cártel se desconoce, pero la prensa local calcula que también han superado las siete decenas. La «normalidad absoluta» no se recuperó hasta el jueves, según el gobernador de Jalisco.
Tres días para dar con ‘El Mencho’
Con la muerte de El Mencho, la policía mexicana conseguía poner fin a la persecución más larga de la historia en el país. El operativo fue posible gracias a que una de sus múltiples novias se desplazó hasta el escondite para mantener un encuentro íntimo. Los efectivos involucrados en la investigación esperaron este momento durante días para confirmar que el narco se encontraba en este supuesto lugar de residencia en Tapalpa. The Washington Post recuerda que durante más de una década el capo había conseguido evadir diferentes intentos de capturarlo, por lo que la filtración de información queda como principal hipótesis.
Las agencias de noticias Associated Press y Reuters coinciden en que la clave fue vigilar al entorno del líder de los traficantes. El 20 de febrero, viernes anterior a la muerte del narco, un conocido de la amante dio el chivatazo a las autoridades de dónde se ocultaba el capo. Al día siguiente, el servicio de inteligencia federal confirmó que el objetivo permanecía en este lugar, con la presencia de escoltas, por lo que se comenzó a trazar las líneas del plan que culminó con su abatimiento el domingo.
En la madrugada del 22, domingo, comenzó el operativo. Se estableció un cordón para avanzar hasta el refugio en Tapalpa por tierra, mientras que por aire se contaba con efectivos de apoyo: seis helicópteros y unidades adicionales de reconocimiento de la zona. Cuando las autoridades se acercaron al refugio del narcotraficante, se produjo el enfrentamiento con sus hombres más próximos, que respondieron al dispositivo con el uso de armas de fuego. El Mencho, mientras, aprovechó para huir a través del bosque, donde fue finalmente capturado con vida, aunque herido, entre la maleza y diversas cabañas que hay en la zona. La muerte se produjo posteriormente, mientras era trasladado por las fuerzas de seguridad al hospital para ser tratado de sus heridas. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, estuvo informada en todo momento.
El narco abatido con la ayuda de la CIA
Una vez culminada la caza del narco, las autoridades mexicanas reconocieron la cooperación de EEUU a través de sus agencias de inteligencia, como ya habían adelantado The New York Times y AP. Gracias a esto, pudo rastrearse la red de contacto de El Mencho y confirmar así el punto exacto en el que permanecía escondido. Tanto NYT como The Washington Post sostienen que fue la CIA (Central Intelligence Agency, Agencia de Inteligencia Central) la que envió los datos clave para poder llevar a cabo la operación.
Además, la agencia de noticias Reuters ha informado de la creación reciente de una fuerza militar estadounidense, la Joint Interagency Task Force-Counter Cartel, que ha sido concebida para identificar en concreto las redes de cárteles y que ha jugado un papel importante en la puesta a punto de la operación, si bien resalta que fue un operativo propio de las fuerzas mexicanas en las que EEUU no tuvo efectivos implicados «personalmente».
El NYT, por su parte, describe una estructura muy parecida. El U.S. Northern Command habría creado en enero un grupo de intercambio de inteligencia con unos 300 militares y civiles, cuyo propósito ha sido analizar el liderazgo, la logística y las finanzas de los cárteles. Según esta información del rotativo estadounidense, fue esta unidad la que facilitó los datos a la inteligencia mexicana.
El cártel mexicano como «fuerza paramilitar» o «grupo terrorista»
La policía se ha incautado de lanzacohetes, granadas y munición de alto calibre que, en la práctica, los iguala a una fuerza paramilitar que funciona aparte del Estado. México se ha opuesto a redadas conjuntas con fuerzas estadounidenses, alegando que tiene la capacidad de hacerlo por sus propios medios, si bien agradecen la colaboración estadounidense en materia de inteligencia.
Vehículos incendiados, ataques a infraestructuras y oleadas de violencia han sido la respuesta del cártel a la muerte de su líder, según relata la prensa internacional. Reuters refiere decenas de muertos, mientras que AP eleva el balance a más de 70 fallecidos entre el operativo y la violencia posterior en todos los estados implicados.
Una lucha contra el cártel desde EEUU
Esta guerra declarada al narco por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, es el culmen de su mensaje político a favor de la seguridad fronteriza y con el telón de fondo de la crisis del fentanilo, dos problemas que preocupan a los votantes republicanos y de los que el magnate culpa a estas organizaciones criminales. Cabe destacar que el control migratorio es un asunto clave para la base electoral del Partido Republicano, por lo que endurecer su discurso contra el narcotráfico y la migración irregular, sobre todo la que llega a través de la frontera sur, refuerza la imagen de Trump.
Desde la muerte de El Mencho, la imagen de Trump se ha visto reforzada. Uno de los principales eslóganes de Trump en su primera carrera presidencial fue el reforzamiento de la frontera con «un gran muro». Después, ya como inquilino de la Casa Blanca, promovió políticas migratorias más restrictivas. La propuesta de «acabar con los cárteles» tiene desafíos legales, diplomáticos y operativos. Los cárteles son organizaciones transnacionales con redes financieras y logísticas complejas. Además, expertos advierten de que una estrategia exclusivamente militar podría generar efectos colaterales y tensiones internacionales.
La línea dura no aparece de la nada: se construyó como promesa de campaña y se institucionalizó al inicio del segundo mandato. En diciembre de 2023, su programa de campaña publicó un texto que no daba lugar a malentendidos: «La política oficial de Estados Unidos será acabar con los cárteles de la droga, tal y como acabamos con el ISIS». En diciembre de 2024, Trump prometió en el final de su campaña: «Designaré inmediatamente a los cárteles como organizaciones terroristas extranjeras».
«Frontera», «crimen» y «fentanilo» son tres palabras que se concentran para Trump estos días en un solo enemigo, el cártel mexicano, que hace la guerra a EEUU a través de la desestabilización, como el propio presidente ha asegurado durante este segundo mandato. Según el republicano, los cárteles no solo trafican con drogas, sino que también están detrás de la llegada de inmigrantes ilegales que, junto a otras actividades delictivas que les achaca, afectan la seguridad nacional de EEUU.
Desde enero de 2025, seis cárteles mexicanos son considerados grupos terroristas, además de Tren de Aragua, venezolano, y la Mara Salvatrucha (MS-13), presente en todo el hemisferio. En el listado aparecen, entre otros, el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel del Noreste, La Nueva Familia Michoacana, el Cártel del Golfo y Cárteles Unidos.
