Milei retira acreditaciones a periodistas tras revelarse una campaña de desinformación rusa
Una investigación ha revelado que en Argentina se publicaron más de 250 noticias pagadas por miembros del Kremlin

El presidente de Argentina, Javier Milei.
El Ejecutivo argentino ha retirado este lunes las acreditaciones de prensa que permiten ingresar a la sede del Ejecutivo y al Congreso del país a varios medios relacionados con la publicación de artículos asociados con una presunta campaña mediática y política de desinformación para desacreditar al Gobierno liderado por Javier Milei durante 2024 por parte de Rusia, según la cual miembros al servicio del Kremlin pagaron hasta 250 artículos para desacreditar al Ejecutivo argentino.
La reacción del Gobierno de Javier Milei llega después de que se revelase que Rusia financió unas 250 noticias que aparecieron publicadas en más de 20 medios de comunicación argentinos que criticaban al Ejecutivo, extremo que ha sido revelado por un consorcio de medios de investigación y confirmado por los servicios secretos argentinos.
Por el momento, desde el Gobierno aclaran que se trata de una medida «preventiva», aunque se espera que miembros del Ejecutivo se reúnan en las próximas horas o días con los responsables de los medios de comunicación señalados, ya que, según afirman, «podría haber casos de traición a la patria», señaló un alto cargo del gabinete de Milei a La Nación.
El escándalo en Argentina no deja de crecer desde que la semana pasada se desvelase que Rusia emprendió en 2024 una campaña de desinformación en el país pagando 283.000 dólares por más de 250 artículos que se publicaron en distintos medios, en los que se buscaba desacreditar al Gobierno de Javier Milei. El propio Ejecutivo ya había denunciado en 2025 la existencia de una red rusa que buscaba derribar al gabinete con artículos falsos.
Aunque Rusia no solamente pagó presuntamente por la publicación de las noticias en prensa, también se ha revelado una campaña en redes sociales con decenas de cuentas falsas encargadas de dar eco a estas informaciones, así como que diversos creadores de contenido en Youtube también estarían al servicio del Kremlin.
Los dirigentes de los medios de comunicación que publicaron estas informaciones han negado cualquier vinculación directa con Rusia o cualquier país extranjero, aunque sí reconocen que la mayoría de estos artículos habían sido escritos por autores que a los que no conocían y que habían sido facilitados por terceros, a los que describieron como «agencias» o «consultoras», según afirmaron ellos mismos al consorcio de periodistas que investigó el suceso.
La actual investigación sobre «La Compañía» se ha desarrollado a partir de una filtración de 76 documentos de inteligencia rusos a los que accedió un consorcio de medios de investigación, incluido el argentino Filtraleaks. Tras publicarse las informaciones en la prensa, la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) argentina compartió en la noche del jueves un comunicado que confirma la existencia de la red de desinformación «operada por ciudadanos rusos en suelo argentino» conocida como «La Compañía». Según la SIDE, el caso fue investigado y puesto en conocimiento de la Justicia Federal y el Ministerio Público Fiscal en octubre de 2025.
«Su propósito era difundir información falsa e influir en la opinión pública argentina en beneficio de intereses geopolíticos extranjeros. La estructura contaba con antecedentes vinculados a operaciones de injerencia internacional y buscaba consolidar redes de influencia dentro del territorio nacional», añadió el organismo en redes.
«El Gobierno intenta silenciar al periodismo crítico»
«El Gobierno intenta silenciar al periodismo crítico y no permite el ingreso a varios acreditados», ha afeado el sindicato de la prensa de Buenos Aires (SiPreBA) en un mensaje publicado en sus redes sociales, en el cual ha exigido que los profesionales de la información puedan «trabajar con normalidad».
Concretamente, entre los periodistas a los cuales les ha sido negada la entrada en la Casa Rosada este lunes están Liliana Franco, de Ámbito Financiero; Jonatan Heguier, de El Destape; Tatiana Scorciapino, de Tiempo Argentino, y Fabián Waldman, de La Patriada, entre otros citados por el diario Clarín.
«El Gobierno decidió revocar mi acreditación en la Casa Rosada, gestionada por Tiempo Argentino, sin justificación alguna. La notificación informal me la hizo un custodio de Casa Militar que chequeó mi nombre en una lista y me prohibió la entrada», ha señalado Tatiana Scorciapino en un mensaje publicado en X, en el cual, ha agregado, no van a «dejar de publicar». Por su parte, Javier Slucki, de El Destape, ha afeado la «censura» del Gobierno al medio en el que trabaja, calificando de «repudiable» que se utilice como «excusa» una «investigación sin prueba alguna».
