Joe Biden reconoce el genocidio armenio

Por: Agencias

Política y conflictos
Joe Biden reconoce el genocidio armenio
Foto: Jonathan Ernst| Reuters

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha descrito como «genocidio» la matanza de 1,5 millones de armenios por el Imperio Otomano en 1915, una medida que promete aumentar las tensiones con Turquía.

Por qué es importante: Biden se convierte así en el primer presidente estadounidense en ejercicio que reconoce formalmente lo ocurrido como genocidio, algo que sus predecesores evitaron para no poner en riesgo la crucial alianza con Turquía.

«Recordamos las vidas de todos los que murieron en el genocidio armenio de la era otomana y nos comprometemos nuevamente a evitar que una atrocidad semejante vuelva a ocurrir», ha dicho Biden en un comunicado. «Afirmamos la historia. No lo hacemos para culpar, sino para asegurar que lo que ocurrió no se repita nunca», añade.

El presidente ha utilizado dos veces en el comunicado la palabra «genocidio», cumpliendo así una de sus promesas electorales y llevando a término una fuerte campaña de presión de congresistas y grupos de estadounidenses de origen armenio que llevan años pidiendo que se use ese término.

Un funcionario estadounidense ha reiterado que la intención no era culpar a la Turquía moderna, a la que el funcionario ha calificado de un «aliado clave de la OTAN». «La intención de la declaración -la intención del presidente- es hacer esto de una manera ejemplar centrada en los méritos de los derechos humanos, y no por ninguna razón más allá de eso, incluida la de echar la culpa», ha dicho a los periodistas.

Biden explica en su comunicado que su intención era «honrar» la memoria y el «dolor» de los inmigrantes armenios que llegaron a Estados Unidos tras la masacre, y de sus descendientes, que nunca olvidaron esa «trágica historia». «No hacemos esto para echar culpas, sino para asegurar que lo que ocurrió no se repite nunca», ha subrayado.

Estados Unidos se convierte así en el trigésimo país que reconoce hasta ahora como genocidio lo ocurrido hace más de un siglo, incluidos varios de Europa y Latinoamérica, además de Rusia y Siria, dos enemigos de Ankara.

Turquía reconoce la muerte de civiles armenios durante los intentos de deportación en 1915, pero los encuadra en un contexto bélico con Rusia en el este de Anatolia durante la I Guerra Mundial, y se niega tajantemente a aceptar el término de genocidio.