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Harvard confirma lo que los amantes del café no querrán escuchar: consumir esta variedad de té ayuda a retrasar el envejecimiento

El estudio confirma lo que cada sorbo de esta bebida puede ofrecer: una defensa natural para mantenerse saludable con la edad

Harvard confirma lo que los amantes del café no querrán escuchar: consumir esta variedad de té ayuda a retrasar el envejecimiento

Infusión | Canva pro

En una sociedad donde el café se ha convertido casi en un ritual cotidiano, presente en desayunos, reuniones y pausas de oficina, Harvard nos ofrece una alternativa que invita a replantear nuestros hábitos: mirar hacia otro tipo de bebida, el té negro. Investigadores de esta prestigiosa universidad han descubierto que una variedad de té, gracias a su alto contenido de flavonoides, no solo deleita el paladar, sino que también puede convertirse en un aliado clave para un envejecimiento más saludable.

Un estudio conjunto de la Universidad de Harvard, la Queen’s University de Belfast y la Universidad Edith Cowan de Australia analizó los efectos de los flavonoides sobre el envejecimiento en más de 86.000 personas durante 24 años. Los resultados mostraron que los individuos con mayor consumo de estos compuestos presentaban un riesgo significativamente menor de fragilidad, deterioro físico y problemas de salud mental. Según la profesora Aedin Cassidy, autora principal del estudio, «los flavonoides son bien conocidos por reducir el estrés oxidativo y la inflamación, favorecer la salud de los vasos sanguíneos e incluso ayudar a mantener la masa muscular esquelética; todos estos factores son clave para prevenir la fragilidad y mantener la función física y la salud mental a medida que envejecemos».

El té negro, la nueva bebida que ayuda a frenar el envejecimiento

Entre todos los alimentos ricos en flavonoides, el té negro se destaca por su concentración excepcional de estos compuestos. Este tipo de té contiene polifenoles que actúan como antioxidantes, neutralizando los radicales libres, moléculas inestables que dañan las células y están asociadas con enfermedades cardíacas, cáncer y otras afecciones crónicas. De hecho, la Cleveland Clinic enfatiza que los antioxidantes presentes en el té negro no solo protegen frente al estrés oxidativo, sino que también fortalecen el sistema inmunológico, ayudando al cuerpo a combatir virus, bacterias e infecciones.

El impacto de los flavonoides es especialmente relevante en mujeres. El estudio identificó que aquellas con una mayor ingesta de estos compuestos presentaban un 15 % menos de riesgo de fragilidad, un 12 % menos de riesgo de deterioro funcional y un 12 % menos de riesgo de problemas de salud mental en comparación con quienes consumían menos flavonoides. En hombres, aunque los efectos fueron más moderados, también se observó una reducción en el riesgo de problemas de salud mental. La profesora Nicola Bondonno de la Universidad Edith Cowan subraya que «nuestra investigación muestra que las personas que consumen más flavonoides tienden a envejecer mejor, manteniéndose saludables durante más tiempo».

Té negro

Alimentos ricos en flavonoides para un envejecimiento saludable

El estudio también sugiere que pequeñas modificaciones en la dieta pueden tener un impacto considerable en la calidad de vida. Incorporar tres porciones adicionales diarias de alimentos ricos en flavonoides puede reducir entre un 6 % y un 11 % el riesgo de fragilidad, deterioro físico y problemas de salud mental en mujeres, y hasta un 15 % el riesgo de mala salud mental en hombres. Además del té negro, los flavonoides se encuentran en frutas como uvas, manzanas, frutillas y cerezas, así como en verduras y hortalizas como brócoli, espinaca, cebolla roja, pimientos amarillos, coles de Bruselas y ajo. También están presentes en alimentos como el cacao y especias como la menta o el tomillo.

Manzana

Una taza de té por un envejecimiento saludable

El mensaje para los consumidores es claro: incorporar té negro en la rutina diaria no solo es un gesto de disfrute, sino una estrategia respaldada por evidencia científica para proteger la salud física y mental a largo plazo. Mientras los amantes del café podrían sentirse reticentes a cambiar sus hábitos, la evidencia de Harvard ofrece un incentivo sólido para reconsiderar sus elecciones de bebida, al menos de forma complementaria.

En un contexto donde el envejecimiento saludable se ha convertido en un objetivo central de la medicina preventiva, el té negro emerge como un recurso natural accesible y eficaz. No se trata solo de prolongar los años de vida, sino de optimizar la calidad de esos años, reduciendo la fragilidad, manteniendo la movilidad y preservando la salud mental. En este sentido, la infusión que acompaña a millones de personas en todo el mundo desde hace siglos demuestra que, a veces, la clave para un envejecimiento pleno puede estar en una simple taza de té.

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