The Objective
Belleza

Rubén Zamora, maquillador, desvela uno de sus 'trucos' antienvejecimiento: «A partir de los 50 no utilices labiales oscuros, marcan más las arrugas»

El maquillaje puede ser un gran aliado contra los signos del envejecimiento si se eligen los colores y las técnicas correctas

Rubén Zamora, maquillador, desvela uno de sus ‘trucos’ antienvejecimiento: «A partir de los 50 no utilices labiales oscuros, marcan más las arrugas»

Labios | Canva pro

Con el paso de los años, los labios se convierten en uno de los elementos del rostro que más delatan la edad. Telva ha recogido los consejos de Rubén Zamora, maquillador profesional conocido como Gato, quien comparte uno de sus secretos para mantener un aspecto rejuvenecido: el color y la textura de los labiales juegan un papel fundamental, y algunos tonos pueden acentuar más las arrugas de lo que pensamos. Y es que mientras que a los 20 cualquier color funciona sin complicaciones, a partir de los 50 la situación cambia. Los labios de las mujeres tienden a perder volumen, se resecan con mayor facilidad y las líneas de expresión se vuelven más evidentes. Por eso, la elección de la barra de labios no es solo estética, sino también estratégica: se trata de resaltar la vitalidad sin acentuar los signos del tiempo.

Las claves para un efecto rejuvenecedor en los labios

Zamora apunta que los labiales oscuros, tan de moda en otras épocas, no son la mejor opción para pieles maduras, ya que tienden a marcar más las arrugas y estrechar visualmente los labios. En su lugar, recomienda optar por texturas hidratantes o satinadas, que aporten un efecto de volumen y suavicen las líneas. «Los labiales híbridos que combinan color y cuidado son ideales: hidratan, aportan brillo sutil y logran un efecto elegante y juvenil al mismo tiempo», explica el maquillador.

William de Freitas, National Make Up Artist de Bobbi Brown, coincide junto con Isabel Barrado, maquilladora y peluquera con más de 30 años de experiencia en la profesión que la clave está en resaltar el tono natural de los labios y en un perfilado que se funda con la piel. Según de Freitas, un buen truco es escoger un perfilador apenas más oscuro que el labio natural, rellenarlo como si fuera un labial, difuminar los bordes y, finalmente, aplicar un bálsamo o barra que aporte hidratación y brillo. Este método evita que el color se desplace y suaviza la apariencia de las arrugas, logrando un efecto carnoso y saludable sin artificios.

Labios en perefecto estado e hidratados

Colores que favorecen a partir de los 50 años

A partir de los 50 años, elegir bien el color del labial es clave para iluminar el rostro y suavizar los signos de la edad. Los tonos adecuados pueden aportar frescura, equilibrio y un efecto buena cara inmediato, siempre que respeten el color natural del labio y no endurezcan los rasgos, Según Barrado los tonos que más favorecen después de cumplir los 50 son.

  • Tonos cálidos y cercanos al color natural del labio, ayudan a rejuvenecer la expresión y aportan armonía al conjunto del rostro.
  • Rojos suaves y equilibrados, lejos de los matices demasiado oscuros o intensos, capaces de aportar elegancia y vitalidad sin marcar las arrugas.
  • Rosados empolvados, ideales para dar luz y un aspecto saludable, especialmente favorecedores en pieles maduras.
  • Nude cálidos, una opción segura para el día a día, que realza los labios sin restar frescura ni volumen visual.

«Más allá del color, la textura es un factor decisivo. Los labiales mate intensos, que a veces lucen sofisticados, tienden a resecar y acentuar las arrugas» explica la maquilladora. Por eso, los expertos recomiendan fórmulas cremosas, satinadas o ligeramente glossy, que hidraten y den sensación de volumen. Además, aplicar primero un bálsamo nutritivo permite que el color se adhiera mejor y prolonga su duración. Un labial con propiedades rejuvenecedoras no solo debe verse bien, sino comportarse bien sobre la piel madura, evitando que se escape hacia los pliegues o que el perfilador quede marcado de forma artificial.

Adaptar la técnica a cada labio

Por otro lado, Rubén Zamora añade que la clave está en adaptar la técnica a cada boca: «No se trata solo de escoger un color bonito, sino de trabajar los labios de forma que se vean frescos y cuidados. Rellenar ligeramente con perfilador, difuminar y aplicar una barra con brillo suave logra un efecto de buena cara al instante». Esta combinación de color, textura e hidratación se convierte en un aliado infalible para mantener la vitalidad del rostro sin recurrir a trucos exagerados o a maquillajes pesados.

Publicidad