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Isa Otón, peluquera, alerta sobre abusar de la plancha de pelo: «Sobre todo sin protección y temperaturas muy altas»

No se trata de dejar de usar esta herramienta de alisado, sino de hacerlo con conocimiento y responsabilidad

Isa Otón, peluquera, alerta sobre abusar de la plancha de pelo: «Sobre todo sin protección y temperaturas muy altas»

Planchar el pelo | Canva pro

Desde THE OBJECTIVE nos ponemos en contacto con Isa Otón, peluquera y fundadora de Atica Salón, quien alerta sobre los riesgos de abusar de la plancha de pelo entre diario. Para la especialista, la falta de cuidado en el uso de esta herramienta puede tener consecuencias visibles e incluso irreversibles en la salud capilar. «La frecuencia con la que se usa la plancha y la temperatura a la que se somete el cabello son factores determinantes. Usar calor excesivo, sobre todo sin protección y sin tener en cuenta el grosor o la textura del pelo, debilita la fibra capilar de manera considerable», explica la experta.

La peluquera enfatiza que no todas las planchas son iguales. Mientras algunas marcas permiten regular automáticamente la temperatura según el tipo de cabello, otras requieren que la persona ajuste manualmente el calor, y no hacerlo correctamente puede generar daños inmediatos y acumulativos.

Entre las consecuencias más comunes del uso frecuente de la plancha, Otón destaca un cabello quebradizo, sin brillo y con tendencia a romperse con facilidad. «A largo plazo, este abuso puede alterar la forma natural del cabello y volverlo excesivamente poroso, lo que afecta incluso la eficacia de ciertos tratamientos capilares», señala. El pelo pierde su vitalidad, se debilita y se vuelve más difícil de manejar, convirtiéndose en un desafío constante para mantenerlo saludable y estético.

Plancha del pelo

Protege tu cabello antes de usar la plancha

Para minimizar estos daños, Isa Otón recomienda el uso de protectores térmicos antes de cualquier herramienta de calor, ya sea plancha, secador o rizador. «Estos productos forman una barrera que protege la fibra capilar y reduce el riesgo de quiebre y resequedad. Además, es esencial complementar este cuidado con hidratación y nutrición constantes para mantener el cabello en óptimas condiciones», añade.

El procedimiento previo al alisado también es clave. Otón aconseja desenredar y pulir el cabello con un buen cepillo y secador antes de aplicar la plancha. Esto asegura que la herramienta no actúe directamente sobre nudos o enredos, evitando que se rompan las hebras. «La plancha debe utilizarse como un sellado final, para fijar la forma deseada, y no como la primera herramienta que toca el cabello, porque eso provoca un daño innecesario», explica.

Con qué frecuencia usar la plancha y cómo cuidar tu pelo

En cuanto a la frecuencia de uso, la especialista es clara: el uso diario de la plancha no es recomendable. «Depende del tipo de cabello, pero un calor directo y constante todos los días suele debilitar significativamente la fibra capilar», afirma. Por ello, sugiere alternativas que permitan peinar el cabello sin recurrir al calor extremo con tanta frecuencia.

Por ejemplo, emplear tratamientos orgánicos y naturales a base de extracto de manzana, que facilitan un alisado ligero sin necesidad de aplicar calor intenso. Estos métodos reducen la dependencia de la plancha y contribuyen a mantener el cabello más saludable. Además, Otón recomienda combinar hidratación y proteínas para aportar peso y estructura al cabello, logrando un alisado más rápido y menos agresivo.

La importancia de elegir la plancha adecuada

«El secreto está en equilibrar la forma con el cuidado», resume Otón. «Un cabello protegido y nutrido soporta mejor el calor y mantiene su brillo y elasticidad, mientras que uno descuidado se vuelve frágil y pierde su forma natural». Su enfoque combina prevención, protección y tratamientos complementarios, una estrategia que permite lucir un peinado impecable sin comprometer la salud capilar.

Isa Otón también subraya la importancia de la elección de la plancha. «Existen herramientas que regulan automáticamente la temperatura según la textura del cabello, lo que reduce riesgos. Pero muchas personas utilizan dispositivos con control manual sin saber la temperatura adecuada, y eso acelera el daño», advierte. La combinación de un buen producto protector, un cuidado adecuado y una herramienta correcta es, según la especialista, la mejor defensa contra los efectos negativos del calor sobre el cabello.

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