Jorge Lobo, experto en fitness, sobre el ejercicio que hace Susanna Griso (55) para cuidarse: «Es el más eficaz para tonificar»
No se trata de pasar horas sudando en el gimnasio, sino de incorporar el ejercicio en cada momento del día

Susana Griso | Instagram
Cuando en una de las emisiones de Espejo Público el colaborador Diego Revuelta señaló los brazos tonificados de Susanna Griso, la presentadora sonrió con cierta timidez al atribuir su físico a «una genética agradecida». Entre risas confesó que solo acude al gimnasio dos veces por semana y que, para lo poco que hace, «le saca mucho partido». Pero detrás de esa modestia aparente, la realidad de su rutina es mucho más completa y coherente de lo que muchos podrían esperar.
Un enfoque integral de fuerza e intensidad
Aquellas palabras de Griso no cuentan toda la historia. Si se mira con detenimiento, su tonificación y bienestar no son exclusivos de sesiones breves de pesas, sino el resultado de un enfoque integral que combina fuerza, intensidad y hábitos saludables incorporados al día a día. Y para analizarlo con perspectiva, desde THE OBJECTIVE hemos hablado con Jorge Lobo, fundador de Piko Studios y Manager de Entrenadores Personales, que sitúa el entrenamiento de fuerza como la piedra angular de cualquier programa eficaz para tonificar y cuidar la mente y el cuerpo, especialmente a partir de los 50.
Susanna Griso ha expuesto parte de su filosofía en columnas publicadas en la web de Antena 3 donde explicó que complementa su entrenamiento habitual con el llamado método VILPA. Este método, como detalló su entrenador personal David Piñeiro en la televisión, consiste en incorporar «minutos de alta intensidad dentro de la actividad diaria», no solo durante el entrenamiento programado en gimnasio. Caminar rápido dos minutos mientras se va al trabajo, elegir escaleras en lugar de ascensor, o añadir peso ligero cuando se camina son ejemplos de acciones que aumentan el esfuerzo sin necesidad de dedicar tiempo extra explícito a hacer ejercicio.
Griso no se limita a estas ráfagas de intensidad. En una entrevista para ABC, la presentadora también habló de su relación con el ejercicio durante el verano: nadar media hora o incluso cuarenta minutos en la piscina o en el mar, sintiendo esa relajación que solo proporciona el agua en soledad a primera hora de la mañana. Y según publicó TELVA, Griso también practica ciclismo indoor, levantándose temprano para subirse a la bicicleta estática que tiene en casa. Dicho contraste, un cardio más relajado en vacaciones y un enfoque más activo y estimulante en días de trabajo, es el ejemplo perfecto de cómo adaptar el movimiento al ritmo de vida sin perder consistencia.
La fuerza como clave para tonificar
«Desde mi experiencia, muchas personas piensan que hay que entrenar mucho y duro para ver resultados, pero lo más eficaz es entrenar de forma inteligente», señala Jorge Lobo. «Y aquí, el entrenamiento de fuerza es insustituible cuando hablamos de tonificar, especialmente a partir de los 50». El experto subraya que la tonificación no es un concepto estético vacío, sino el resultado directo de mantener y mejorar la masa muscular.

A medida que se envejece, la pérdida de masa muscular es un proceso natural que, si no se contrarresta, puede traducirse en mayor fragilidad ósea, articulaciones más vulnerables y un aumento del riesgo de lesiones. «La fuerza no solo da ese aspecto firme al cuerpo, también protege huesos y articulaciones, algo clave en esta etapa de la vida», explica Lobo, y añade que sus beneficios «van mucho más allá de lo físico».
Beneficios mentales del entrenamiento
El impacto del entrenamiento de fuerza sobre la salud mental es otro de los aspectos que el entrenador considera esenciales. «Actúa como un regulador emocional», afirma, «reduce el estrés acumulado, mejora la calidad del sueño y refuerza la autoestima». Este efecto no es anecdótico: el estímulo físico favorece la liberación de endorfinas y otros neurotransmisores asociados al bienestar, generando una sensación de equilibrio que muchas personas de mediana edad, y más allá, valoran tanto como los resultados visibles sobre el cuerpo.
Integrando ejercicio y estilo de vida
Para Susanna Griso, combinar sesiones de fuerza en el gimnasio con hábitos como caminar rápido, subir escaleras o nadar parece haber creado esa mezcla perfecta entre eficiencia y sostenibilidad. Dos visitas semanales al gimnasio no suenan a mucho si se piensa en una rutina rígida, pero si se entienden como parte de un estilo de vida activo y consciente, el resultado es mucho más completo.
«El secreto no está en entrenar todos los días a tope, sino en mantener un compromiso con el movimiento y la fuerza», resume Lobo. Y esa filosofía encaja con lo que Griso ha mostrado: no se trata de dedicar horas interminables a sudar, sino de integrar el ejercicio en las piezas que componen la vida diaria, convirtiendo cada gesto en una oportunidad para cuidar tanto el cuerpo como la mente.
