El MG ZS es el SUV más vendido y sube de nivel sin subir de precio
El tercer coche más vendido de 2025 mejora a precios imbatibles

MG ZS.
El mercado suele dictar sentencia y en 2025 dijo que el SUV más vendido en España era chino. De la carrocería en tendencia, un 60% de las ventas en Europa, hubo un modelo que el público nacional eligió como el favorito. Ahora, se remoza, sube de nivel, se equipa mejor, pero cuesta lo mismo. El MG ZS 2026 no quiere ceder paso a nadie.
Durante el año pasado el mercado español compró 117.341 coches chinos, de forma aproximada 1 de cada 10. De ellos, 45.163 fueron de la marca MG, la reencarnación oriental de la legendaria firma británica Morris Garage. Pues de todos ellos, 23.731, casi la mitad, fueron ZS, el tercer coche más matriculado del año.
En un mercado donde hasta los SUV más pequeños se van con facilidad a los 30.000 euros, el MG ZS sigue jugando con una ventaja difícil de batir: el precio. Pero no solo de euros vive este superventas, y en la marca son conscientes. Por eso, el modelo 2026 no se limita a mantener su tarifa contenida.
Los chinos han mirado alrededor, han visto cómo la competencia no se lo va a poner fácil. Por eso, en esta versión 2026 han introducido mejoras técnicas, ajustes mecánicos y una puesta al día estética que, sin romper con el anterior, busca alargar su ciclo comercial sin perder el paso frente a un segmento donde todos tienen las garras afiladas. Empujan con energía el Dacia Duster híbrido, el Ebro s400 o el Toyota C-HR, y, en consecuencia, el MG reacciona.
Desde fuera, las diferencias pueden parecer menores con su predecesor, pero existen. La parrilla frontal se ha redibujado, con un entramado más fino y una firma lumínica revisada, tanto delante como detrás. También cambian detalles de molduras y llantas según el acabado. El ZS mantiene su silueta reconocible, con 4,43 metros de largo, 1,81 de ancho y 1,63 de alto, lo que lo sitúa exactamente en el epicentro físico del segmento B-SUV. La plataforma sigue siendo la misma, pero con mejoras en aislamiento y en puesta a punto de la suspensión, más refinada ahora.
Pero la gran novedad del modelo 2026 está bajo el capó. MG ha revisado el sistema Hybrid+, que se mantiene fiel a su estructura original, con un motor de gasolina de 1,5 litros, dos eléctricos y batería de 1,83 kWh. El software de gestión se ha reprogramado en la búsqueda de un funcionamiento más suave, silencioso y eficiente, sobre todo en ciclo urbano. No hay cambios mecánicos profundos, pero sí ajustes que derivan en una experiencia de conducción mejorada. La transición entre motores es ahora menos brusca y el aprovechamiento del modo eléctrico, más constante.
En algunos mercados, el ZS 2026 ha estrenado una versión potenciada con 215 caballos, frente a los 197 habituales (194 en ficha). Esta variante, sin embargo, no llegará a España, al menos en un primer momento. Lo que sí se aplicará en nuestro país es esa optimización del sistema híbrido, que incluye un control más eficiente de la regeneración, una respuesta al acelerador más afinada y una entrega de par más progresiva. Según datos de la marca, el consumo se mantiene en cifras ajustadas: 5,0 litros a los 100 kilometros en ciclo combinado WLTP, con picos de 4,5 en ciudad.
Esta mecánica Hybrid+ se asocia de manera exclusiva a un cambio automático de tres relaciones, que sigue siendo uno de los elementos más discutidos del conjunto. En conducción normal funciona con solvencia, pero en ciertas situaciones, como subidas prolongadas o cuando la batería está agotada, la entrega de potencia se resiente. El motor térmico, de solo 102 caballos, se puede mostrar insuficiente, sobre todo si va cargado de pasajeros. El salto de marcha entre la segunda y la tercera es también más lento de lo deseable, lo que afecta a las aceleraciones largas.
En cifras puras, el ZS Hybrid+ acelera de 0 a 100 en 8,7 segundos, lo que lo coloca en buena posición frente a sus rivales directos. El Ebro s400 necesita más de nueve segundos, y el Duster híbrido supera los 9,4. Solo el Toyota C-HR se le acerca en este apartado, aunque a cambio de un precio superior. En recuperaciones, el MG también saca músculo cuando la batería tiene carga: 5,8 segundos de 80 a 120 km/h. Eso sí, en cuanto se agota el apoyo eléctrico, el tiempo se eleva.
Opciones de acceso
Por debajo en la gama sigue existiendo una opción de gasolina, también con 1,5 litros y 116 caballos, tracción delantera y cambio manual de cinco velocidades. Una propuesta básica, pero muy competitiva para quien busca un SUV de tamaño compacto sin complicaciones. En este caso, el 0 a 100 se alarga hasta los 12,5 segundos y el consumo combinado sube a 6,5 litros a los 100. Pero el precio de acceso, que arranca en los 20.173 euros, sigue siendo uno de los argumentos más contundentes del ZS frente a un segmento que ha disparado sus tarifas.
El habitáculo también ha recibido pequeños retoques. No se ha rediseñado por completo, pero se perciben mejoras en los materiales, el ajuste de los mandos y en algunos detalles de ergonomía. A partir del acabado Comfort, el sistema multimedia cuenta con una pantalla de 12,3 pulgadas; en el Standard es de 10,25. La instrumentación digital se mantiene en siete pulgadas. Android Auto y Apple CarPlay están presentes, pero siempre con un cable de por medio.
Mejoras en camino
El MG ZS sigue sin tener ajuste en profundidad para el volante, un detalle que limita encontrar una posición perfecta de conducción. Es una omisión sorprendente a estas alturas, aunque la marca ha prometido corregirlo en producciones posteriores a mediados de 2026. En contrapartida, gana puntos con detalles como los asientos calefactados, el volante térmico o la regulación eléctrica del asiento del conductor en el acabado Luxury. La aplicación iSmart permite controlar funciones básicas del coche a distancia, algo común en el segmento, pero bien resuelto aquí.
Las plazas traseras no cambian sus cotas: el espacio para la cabeza es generoso, con 99 cm de altura útil, y el espacio para las piernas se sitúa en 71 cm. Son cifras correctas, mejores que las del Duster o el Captur, pero por debajo del Kia Niro, que ofrece hasta 77. No hay reposabrazos central, pero sí salidas de aire, un puerto USB y revisteros. La visibilidad es buena gracias a la superficie acristalada y el confort de marcha es notable para su categoría.
El maletero se mantiene en 358 litros, una cifra suficiente aunque modesta frente a muchos rivales. El Ebro s400, por ejemplo, roza los 420, y el Renault Symbioz supera los 430. A cambio, el ZS ofrece un doble fondo compartimentado, un piso de dos alturas y un acabado sorprendentemente bueno, con paneles laterales tapizados e iluminación LED. La boca de carga es amplia y el umbral, bajo. No hay apertura eléctrica ni toma de corriente, pero sí un aprovechamiento ejemplar del espacio disponible. Sin duda, acertado diseño.
Buen equipamiento a precio contenido
En equipamiento, la gama se estructura en tres niveles: Standard, Comfort y Luxury. Desde el más básico se incluyen cámara trasera, sensores de aparcamiento, llantas de 16 pulgadas, navegación y climatizador. El Comfort añade faros LED, acceso manos libres, llantas de 17 y pantalla multimedia más grande. El Luxury sube la apuesta con llantas de 18, cristales oscurecidos, asientos eléctricos, cámaras 360 y más asistencias a la conducción. El paquete MG Pilot incluye control de crucero adaptativo, mantenimiento de carril, detección de fatiga y alerta de tráfico cruzado, entre otros.
Los precios del MG ZS 2026 oscilan entre los 20.173 euros del gasolina básico y los 26.698 del Hybrid+ Luxury. Ahora bien, con descuentos y promociones se puede acceder a un híbrido bien equipado por poco más de 22.000 euros. Un coste que, frente a rivales como el Nissan Juke, el Opel Mokka o el Toyota Yaris Cross, deja clara la estrategia de la marca: venderte un coche de tecnología híbrida sin pedir a cambio una nómina de ingeniero aeroespacial. En 2025 nadie cree que hubiera 23.731 ingenieros aeroespaciales en nuestro país, y todos esos tienen un ZS.
