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Ya está aquí uno de los coches más esperados del año: el Cupra Raval

Las primeras entregas están previstas para finales de 2026 en sus versiones especiales

Ya está aquí uno de los coches más esperados del año: el Cupra Raval

El nuevo Cupra Raval.

Cupra lo hizo al revés. Empezó su casa por el tejado. Primero parió el Formentor, y fue un éxito instantáneo, casi un fenómeno, y se movía en un segmento muy duro. Después llegaron otros modelos de distintos calibres, pero ninguno era un utilitario. Ese papel, allá por donde empiezan casi todos, ha llegado al final. El spin-off de Seat, con un espíritu rebelde y con las cosas hechas a su manera, trae uno de los coches más esperados: el urbano eléctrico Cupra Raval.

El utilitario, la base de cualquier catálogo, llegó ocho años después de nacer como marca y aterriza con ganas de gresca. La espera ha sido larga, pero había un plan bien urdido. Diseñado, desarrollado y fabricado en España, es el primer modelo del Grupo Volkswagen en usar la plataforma MEB+, versión evolucionada de la arquitectura eléctrica del grupo, calibrada aquí para tracción delantera. Que el encargado de estrenarla sea el díscolo de la familia habla sobre las prioridades del grupo.

En lo visual, el Raval deja trazos de pertenecer a una marca cuyas creaciones son capaces de distinguirse desde lejos, toda una rareza. Mide 4,04 metros de largo y 1,78 de ancho, dimensiones propias del segmento B. La distancia entre ejes de 2,60 metros y una altura de 1,52 metros le otorgan más espacio interior que el de sus rivales más aplanados. Si buscamos entre sus hermanos, cabalga en una zona intermedia entre el Ibiza y el Arona.

El frontal hereda la nariz de tiburón de los modelos mayores, con faros de firma lumínica triangular y tecnología Matrix LED en las versiones superiores. Los tiradores de las puertas están embutidos en la carrocería e iluminados, como el logotipo. El spoiler de techo, el difusor y la parrilla activa forman parte de un concepto aerodinámico que sitúa al Raval como el modelo Cupra con menor resistencia al avance de toda la gama. Las llantas van de 17 a 19 pulgadas según versión, y los colores adquieren los propios de la marca, siempre originales.

En su interior, el habitáculo adquiere la arquitectura de pantallas habitual del grupo, aunque con cierta personalidad. El cuadro de instrumentos digital mide 10,25 pulgadas y la pantalla central táctil llega a las 12,9. El sistema operativo es Android, lo que abre la puerta a aplicaciones de terceros y servicios de streaming. El volante cuenta con botones físicos y sus levas permiten regular los niveles de frenada regenerativa.

La iluminación ambiental dispone de siete posibilidades con colores y animaciones vinculadas a los modos de conducción. En modo Performance y Cupra se activa una simulación sonora de motor térmico trasladada al interior. Es un guiño que no todos agradecerán, pero coherente con la audiencia a la que apunta. Un proyector integrado en el salpicadero lanza gráficos animados sobre los paneles de las puertas. El maletero cubica 441 litros, algo más que el de un León de cinco puertas.

La gama se articula en cuatro versiones. Las dos más económicas, Raval y Raval Plus, montan una batería de ferrofosfato de litio de 37 kilovatios hora (kWh) con autonomías en el entorno de los 300 kilómetros, con potencias de 116 y 135 caballos (CV) respectivamente. La carga rápida en corriente continua alcanza los 88 kilovatios (kW) en la versión Plus, que inyecta energía en sus acumuladores del 10 al 80% en unos 27 minutos. Son las propuestas pensadas para los que se bastan con lo necesario y no requieren de grandes prestaciones.

Los que sí las busquen tienen otras opciones. En la zona alta del catálogo conviven las versiones Endurance y VZ, que dan un salto cualitativo notable. Ambas montan la batería NMC de 52 kWh fabricada por PowerCo. La carga rápida llega a 105 kW y el ciclo 10-80 se completa en 24 minutos. El Endurance entrega 211 CV, con una autonomía homologada de 450 kilómetros, la versión más equilibrada de la gama.

En la cúspide, el Cupra Raval VZ concentra los elementos que la marca reserva para sus versiones más epatantes. Sus 226 CV y 290 Newton metro (Nm) van acompañados de suspensión DCC Sport, diferencial electrónico autoblocante VAQ, llantas de 19 pulgadas con neumáticos de 235 milímetros y modo ESC desactivable. El 0-100 llega en 6,8 segundos y su velocidad máxima es de 175 km/h. El rival perfecto para el Alpine A290.

El chasis de este acabado es de corte deportivo y está rebajado 15 milímetros; cuenta con vías ampliadas diez milímetros y dirección progresiva. Cupra incorpora además el sistema de frenado electrónico One Box, que integra servofreno y módulo ESC para mejorar tanto la deceleración regenerativa como el tacto del pedal. En un segmento donde la comunicación con el pedal del freno ha sido de forma tradicional el punto débil de los eléctricos, esta integración merece atención.

El comportamiento en curva promete algo que pocos utilitarios eléctricos pueden sustentar. La anchura de vías ampliada, la suspensión baja y la dirección progresiva apuntan a esa sensación de kart que Cupra lleva años defendiendo como señal definitoria de su personalidad. La función E-Launch, disponible en todas las versiones, añade una coreografía de luces y sonido al arranque desde parado: teatro puro, sí, pero del tipo que convierte cada semáforo en un pequeño evento. Ojo con los excesos, cuprista.

El Raval también incluye carga bidireccional V2L para alimentar dispositivos externos y la función Plug & Charge para recargar en puntos públicos compatibles sin tarjetas ni aplicaciones. Bien. Las ayudas a la conducción incluyen Travel Assist con avisador de atascos, cámara de 360 grados, aparcamiento remoto controlado desde el teléfono y asistente de emergencia con parada autónoma en arcén. Un equipamiento que no tiene nada que envidiar al de coches pertenecientes a segmentos superiores.

Las ediciones de lanzamiento son tres. La Dynamic y la Dynamic Plus se asocian al motor de 211 CV con autonomía aproximada de 450 kilómetros y equipamientos crecientes. La tercera, la VZ Extreme, lleva el motor de 226 CV. Los precios de estas ediciones, con Países Bajos como primer destino europeo, se mueven entre los 32.990 y los 37.990 euros.

Primeras entregas a finales de año

En España, está previsto que los libros de pedidos de las ediciones especiales se abran en julio. La edición Dynamic parte desde 24.200 euros con ayudas del Plan Auto+ y financiación incluida, o por 200 euros al mes con una entrada de 3.620 euros durante 48 mensualidades. Sin ayudas, la gama arranca cerca de los 26.000 euros. Las entregas de las ediciones especiales están previstas para finales de 2026, y las versiones estándar llegarán en 2027.

El Cupra Raval llega a un segmento B en ebullición, con un Renault 5 que acumula pedidos y con los futuros Volkswagen ID. Polo y Skoda Epiq, que estrenarán la misma plataforma poco después. La ventaja de Cupra es la misma que le ha funcionado hasta ahora: una identidad visual y dinámica mucho más estridente que la de sus parientes de grupo. No vende movilidad eficiente, sino la idea de que la movilidad puede ser divertida, y eso es una ventaja difícil de copiar con números en una ficha técnica.

Si el Raval confirma en la carretera lo que promete sobre el papel, será el coche para quien busque algo más que un mecanismo complejo dispuesto para transportarte del punto A al punto B. No es el utilitario para quien solo necesita moverse. Es el utilitario para quien también quiere sentir que lo hace y no le importa pagar un poco más para conducir algo que le satisfaga cada día, algo que muy pocos coches de este nivel son capaces de ofrecer.

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