The Objective
Hastío y estío

Carta de Pedro Sánchez a Jordi Sevilla

«Dices que hay que abrir el partido, pero ¿a quién? ¿A los mismos que firmáis, y sumáis más años que Matusalén?»

Carta de Pedro Sánchez a Jordi Sevilla

El economista y exministro de Administraciones Públicas de España Jordi Sevilla. | EP

Querido Jordi:

Recibo tu manifiesto, ese que has titulado Socialdemocracia 21, como el entretenimiento de un viejo socialista con mucho tiempo libre. Te imagino sentado en tu despacho, rodeado de papeles y con esa expresión de sabio emérito que tanto te gusta cultivar. En cualquier caso, te agradezco tu interés por el Partido Socialista, aunque haya sido en balde. Es siempre un placer leer las reflexiones de un veterano como tú, aunque confieso que me ha costado contener la risa en más de una ocasión. Pero vayamos al grano, que el tiempo es oro, y el mío, como bien sabes, vale su peso en escaños dorados.

Primero, déjame felicitarte por el esfuerzo. Reunir a un grupo de firmantes para criticar mi liderazgo es todo un logro. Veo nombres ilustres, compañeros de batallas pasadas, algunos de los cuales pensé que ya estaban jubilados en algún chalet de la sierra. Pero, Jordi, amigo mío, viendo los abajo firmantes no deja de ser irónico que vengáis a renovar el partido los pertenecientes al geriátrico socialista. Aunque no debería extrañarme tanto, ideas canosas a juego con vuestras cabelleras blancas. Es como si un grupo de dinosaurios se reuniera para debatir sobre la evolución. Fascinante, pero algo desfasado. ¿No os dais cuenta de que el PSOE que proponéis huele a naftalina? 

Hablas de regeneración, de democracia interna, de primarias limpias y de un partido que no sea un cortijo personal. Recuerda, Jordi, que fui yo quien resucitó de entre los muertos políticos en 2017, con el apoyo de la militancia. ¿O ya se te olvidó? Aquel congreso donde me auparon como a un héroe. Tú, por entonces, estabas en otras lides, quizás enseñando economía a algún despistado. Si fuiste incapaz de enseñarle en dos tardes economía a Zapatero, más te costará quitarme de la secretaría general del Partido Socialista, y es que, si sabes contar, no cuentes con que deje la poltrona, pues como dice la canción mexicana «sigo siendo el rey».

Entiendo tu frustración. Fuiste ministro, y ahora, desde el banquillo de los observadores, ves cómo el partido avanza sin ti. Debe escocerte demasiado. ¿Recuerdas cuando intentaste explicarle a ZP el PIB? Dicen que fue épico, como enseñar a un pez a montar en bicicleta. Bueno, pues imagínate intentándolo conmigo. Yo, que he negociado con independentistas, con populistas y hasta con mi mujer. ¡Soy un maestro del arte de la supervivencia política! Tú propones un manifiesto, y yo te respondo con hechos: coaliciones estables, avances sociales, y un PSOE que gobierna España. ¿Qué más quieres? 

Criticas el sanchismo como si fuera una plaga, pero olvidas que el sanchismo soy yo, y yo soy el PSOE. Es como criticar el agua por ser húmeda. Dices que hay que abrir el partido, pero ¿a quién? ¿A los mismos que firmáis, y sumáis más años que Matusalén? No, gracias. El partido necesita savia nueva, no un revival de los 90. Está bien que vuestro idolatrado Felipe González sienta nostalgia de los tiempos pasados, pero que la cure cuidando nuevos bonsáis. El PSOE bajo mi mando ha resistido pandemias, crisis económicas, hasta conflictos internacionales donde siempre nos hemos situado del lado del bien, Palestina, y en contra de Israel o Estados Unidos, los demonios de este mundo. Vosotros, en cambio, os reunís para llenar un papel con vuestras rúbricas temblorosas.

Y no me malinterpretes, Jordi. Te aprecio. Eres un tipo listo, con aire de intelectual. Pero en política la inteligencia no lo es todo. Hay que tener instinto, carisma, y un poquito de suerte. Yo tengo las tres. En fin, querido Jordi, gracias por el manifiesto. Lo he leído con atención, te lo prometo. Quizás hasta lo enmarque en Moncloa, junto a mis otros trofeos. Pero no esperes que dimita. El PSOE soy yo, y yo soy España, o lo más importante de ella. Si quieres debatir, las puertas están abiertas siempre que no intentes dar un golpe de Estado en Ferraz. Es broma, sé que no lo harías. Hay quienes sabemos que el fin justifica los medios, y que de los perdedores no se acuerda nadie. 

Con afecto,

Pedro Sánchez

P.D.: Si insistes en lo de las dos tardes para aprender algo, avísame. Podríamos intentarlo, aunque no creo que una mente tan veterana como la tuya pueda aprender algo nuevo. Como, por ejemplo, a agarrarse a la presidencia del Gobierno. Soy un profesor paciente. Las clases las doy en Moncloa hasta mediados de 2027, pero para demostrarte que no te has equivocado de maestro haré todo lo posible para que sea más tiempo.

Publicidad