El Gobierno da 800.000 euros a Costa Rica para «armonización de datos geoespaciales»
La Aecid envía ayudas a la Fundación de la Universidad de Costa Rica para la Investigación

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al expresidente de la República de Costa Rica Carlos Alvarado en 2024. | Eduardo Parra (EP)
Cuando uno cree que es imposible inventar nuevas «motivaciones» para que la cooperación internacional para el desarrollo española reparta dinero público por el mundo (a través sobre todo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Aecid), aparecen en el registro público de las convocatorias nuevas argumentaciones gramática y fácticamente imposibles.
En pocas ocasiones he hablado de las subvenciones dinerarias sin contraprestación de dinero español entregado en Costa Rica. El motivo de que mis análisis no se hayan dirigido a este país centroamericano es que no recibe grandes cantidades como otros países como Colombia, República Dominicana o Paraguay. Además, Costa Rica es un país con una economía estable y pujante en varios sectores (agricultura, turismo e innovación sanitaria), lo cual provoca —o debería— que la ayuda española destinada para el desarrollo tuviera que dirigirse a otros lugares (si se usara el sentido común y la dirección por objetivos).
Pues bien, hoy les hablo de una subvención de 779.000 euros españoles enviados a finales de 2025 a este país para, y cito literalmente, una «Convocatoria instrumental. Costa Rica. Grandes Bosques 2025. Armonización de datos geoespaciales y capacitación para el uso de datos».
El ente beneficiario de estos casi 800.000 euros de dinero español es la Fundación de la Universidad de Costa Rica para la Investigación (Fundación UCR).
Analicemos primero el texto de la convocatoria oficial. Bien, la armonización de datos geoespaciales se supone que significa integrar todos los datos geográficos de varias fuentes para no se sabe qué. En cuanto a la capacitación para el uso de datos, entiendo (por decir algo) que pudiera ser la convocatoria de algún curso de capacitación que me ha sido imposible encontrar en la información disponible del ente premiado.


En cuanto a la Fundación que ha recibido supuestamente el dinero público español, poco puedo contarles. La web propia se cuelga constantemente sin que pueda acceder a la información. Y las webs secundarias que citan a este ente no ofrecen información concreta sobre su actividad o el uso de los recursos que supuestamente recibe. A través de investigaciones un poco más profundas, he podido dirimir que esta Fundación es un ente privado y sin —teórico— ánimo de lucro vinculado a la Universidad de Costa Rica que administra proyectos de investigación, docencia y acción social. Pero no he podido acceder a ninguno de esos proyectos.
En la política de cooperación internacional para el desarrollo existen varias características que se repiten compulsivamente en los miles de subvenciones que se reparten anualmente. Una de ellas es la dificultad, por no decir imposibilidad, de acceder a una trazabilidad exacta, con facturas y veraz del destino del dinero cuya salida se registra en la web de Hacienda. ¿Por qué dificultan tanto la información tanto el ente donante como el receptor?
Como sé de buena tinta que Aecid mira con lupa cada uno de mis artículos, les aludo directamente: publiquen el destino real de este dinero, lo que se ha hecho con él, quiénes lo han recibido y la utilidad del mismo en proyectos concretos. Es nuestro dinero, tenemos derecho a saber todo esto.
