El 60% de los jóvenes españoles usa la IA para estudiar, 20 puntos más que la media europea
España es el país de la UE en el que más jóvenes utilizan la inteligencia artificial generativa en la educación

Interfaz de ChatGPT. | Unsplash
Seis de cada diez jóvenes españoles usa la inteligencia artificial (IA) generativa con fines educativos. Una proporción que sitúa a España como el país de la Unión Europea con mayor adopción de estas tecnologías en el ámbito del estudio. Con un dato del 59%, supera por 20 puntos la media europea, en 39%, de acuerdo con los datos de la oficina de estadística comunitaria Eurostat correspondientes a 2025.
Más allá del uso educativo, la inteligencia artificial está ampliamente extendida entre la población juvenil en España. Tres de cada cuatro (75%) reconoce haberla utilizado en alguna ocasión, el noveno porcentaje más alto de la UE y supera con holgura la media europea, fijada en el 64%. En cuanto a los distintos ámbitos de aplicación, el 53% de los jóvenes españoles recurre a la IA con fines personales y el 21% la emplea en contextos laborales, aunque es en el terreno formativo donde la diferencia con otros países resulta más acusada.
Si se amplía el foco al conjunto de la población de entre 16 y 74 años, el 38% de los españoles reconoce haber utilizado tecnologías de IA generativa, cinco puntos más que la media comunitaria (33%). En este grupo de edad, el uso personal vuelve a ser el más habitual, con un 25% de usuarios, seguido del ámbito laboral (15%) y del educativo (9%), lo que refleja una adopción más moderada fuera de la población joven.
En la comparación por países, Dinamarca (48%), Estonia (47%) y Malta (46%) lideran el uso de la IA generativa entre la población general, mientras que España ocupa la decimocuarta posición del ranking europeo. Rumanía (18%), Italia (20%) y Bulgaria (22,5%) están al otro lado de la lista, puesto que la implantación de estas tecnologías sigue siendo significativamente menor en estos países.
En los universitarios alcanza el 90%
La elevada penetración de la inteligencia artificial entre los jóvenes se intensifica aún más en el ámbito universitario. Según el estudio Uso y percepción de la IA en el entorno universitario, elaborado por la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD), el 90% de los estudiantes universitarios en España utiliza herramientas de IA para estudiar y cerca de cuatro de cada diez lo hacen a diario. El informe también señala que la mayoría del profesorado de grado recurre a estas tecnologías para la creación de contenidos docentes y constata que el alumnado incorpora respuestas generadas por IA en los exámenes.
El análisis se basa principalmente en las respuestas de estudiantes mayores de 18 años procedentes en su mayoría de universidades públicas (88%). Entre las aplicaciones más utilizadas destacan ChatGPT, Gemini y DeepSeek, mencionadas por ocho de cada diez encuestados. Además, un 47% afirma emplear generadores de presentaciones o de imágenes, mientras que un 34% recurre a herramientas de análisis de datos, lo que evidencia una diversificación creciente de los usos más allá del texto.
En cuanto a las finalidades concretas, más del 60% de los universitarios utiliza la IA para resolver dudas o abordar problemas específicos, y cerca de la mitad la emplea para recopilar información, realizar investigaciones o analizar datos y redactar trabajos académicos. El 40% afirma usarla para organizar tareas y planificar su estudio, mientras que un 37% recurre a estas tecnologías para la creación de contenido audiovisual.
Un dilema ético
Pese a su uso generalizado, la inteligencia artificial generativa no está exenta de controversia en el entorno universitario. La mayoría de los estudiantes de grado encuestados por CYD considera que estas herramientas mejoran de «forma significativa» su rendimiento académico, aunque aproximadamente la mitad expresa dudas sobre las implicaciones éticas derivadas de su utilización en el estudio y la evaluación.
Estas preocupaciones también están presentes entre el profesorado universitario. Muchos docentes aseguran haber detectado respuestas generadas por IA en los exámenes y observan una tendencia creciente a que los estudiantes preparen el temario con estas tecnologías en lugar de recurrir a la bibliografía recomendada. Una práctica que, según advierten, puede alterar los procesos tradicionales de aprendizaje.
En este sentido, la mayoría de los profesores alerta de que un uso intensivo de la IA podría reducir la interacción directa entre docentes y alumnos en la resolución de dudas y favorecer un «aprendizaje parcial o sesgado», además de disminuir el esfuerzo individual del estudiantado. Estas inquietudes no son exclusivas del profesorado: ocho de cada diez estudiantes también reconocen estar preocupados por cuestiones relacionadas con la seguridad y la privacidad.
