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Ciencia

La vuelta de Artemis II, con imágenes

«Llevando a la Humanidad a la Luna de nuevo, yendo más lejos, y volviendo a salvo a la Tierra», el lema de Artemis II

La vuelta de Artemis II, con imágenes

La tripulación de Artemis II, de izquierda a derecha: Reid Wiseman, comandante; Victor Glover, piloto; Christina Koch y Jeremy Hansen especialistas de misión | NASA, Daniel O'Neal

«Todo ha ido muy bien», explicaba Rob Navias, el comentarista de la NASA, a las 00.32, hora española, una hora y media antes del amerizaje de la cápsula Orión. A las 02.06, no contento con el comienzo de su labor, afirmó que la reentrada atmosférica de la cápsula Orión había sido «de manual». La tripulación de Artemis II —compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— ha sido la primera en ir y volver a la Luna en cinco décadas. De sus predecesores, la tripulación del Apollo 17, solo sobrevive Harrison Schmitt, que recomendó a sus colegas «pasárselo bien».

Aunque la reentrada se suele considerar la maniobra más peligrosa en toda misión espacial, conviene recordar que toda parte en estas operaciones lo es —la lanzadera Challenger se perdió durante un ascenso—. Sin embargo, mientras que un fallo en algún otro momento puede abordarse, la reentrada combina distintos aspectos que imposibilitan una reparación. Por ejemplo, la temperatura de la superficie del módulo es de entre 2.200 y casi 2.800 grados centígrados y cualquier fallo en el revestimiento puede convertirse en una catástrofe. En 2003, durante su reentrada atmosférica, Columbia se desintegró.

Sin embargo, nada de eso pasó y, a las 02.07.27 del 11 de abril de 2026, tras una misión de 9 días, 1 hora, 32 minutos y 15 segundos, los astronautas estaban «verdes». Es decir, perfectamente bien después de haber viajado más de un millón de kilómetros, un récord histórico para una misión tripulada (el honor de haber recorrido la mayor distancia pertenece a Voyager I, a casi 26.000 millones de kilómetros de la Tierra).

La Tierra, vista desde la cápsula Orión Integrity, a la 01.50, hora local española. | NASA

Una cápsula cónica recortada contra el cielo, grisáceo

Integrity aproximándose al punto de amerizaje a las 02.02, hora española. | NASA

Una cápsula cónica delante de nubes, tiene dos pequeños paracaídas semiesféricos unos metros por encima, empezando a frenarla

02.03, Integrity despliega sus paracaídas de frenada a tres kilómetros del nivel del mar. | NASA

Una imagen de tres paracaídas rojiblancos se abren contra un cielo azul-grisáceo

Despliegue del paracaídas principal de Integrity, 02.06. | NASA

Una cápsula cónica sobre un mar plateado, con tres paracaídas rojiblancos semiesféricos

La cápsula Orión Integrity, con los tres paracaídas desplegados a las 02.06, hora local española, sobrevolando el Pacífico. | NASA

Una imagen infrarroja (en blanco y negro) de una cápsula cónica con tres paracaídas semiesféricos detrás

«Un descenso de manual», según Rob Navias, visto con cámara infrarroja, a las 02.06. | NASA

Una cápsula cónica y tres paracaídas rojiblancos semiesféricos sobre un mar de color azul oscuro

Integrity a las 02.07, segundos antes de amerizar. | NASA

Una cápsula cónica y tres paracaídas rojiblancos semiesféricos sobre un mar de color azul oscuro. Debajo de la cápsula, espuma mientras hace contacto con el mar

02.07.27, hora española, Integrity ameriza en el Pacífico, la primera misión lunar tripulada en 50 años. | NASA

Una cápsula cónica y tres paracaídas rojiblancos desinflándose sobre un mar de color azul oscuro

Integrity se deshace de los paracaídas. | NASA

Una cápsula cónica flota en el mar. A su alrededor, varios barcos rápidos y un helicóptero

Integrity, rodeada por navíos de recuperación. | NASA

Una cápsula cónica con un grupo de flotadores rojos sobre su techo flotan en el mar

Integrity, flotando en el pacífico. | NASA

Una cápsula cónica con un grupo de flotadores rojos sobre su techo flotan en un mar azul oscuro

La cápsula Integrity, flotando a las 02.28. | NASA

02.56, se abre la compuerta de Integrity. | NASA

03.27, se despliega el «porche» flotante para la cápsula. | NASA

03:31, salida del primer astronauta de Integrity. | NASA

03.32, salida del segundo astronauta. | NASA

03.36: los cuatro primeros astronautas en acercarse a la Luna en cinco décadas, fuera de la cápsula. | NASA

Los cuatro astronautas, en sus trajes, sentados en el «porche», esperando que les recoja el helicóptero que les llevará al buque USS John P. Murtha. | NASA

03:49, un helicóptero maniobra para izar a los astronautas y llevarlos al USS John P. Murtha. | NASA

03:49, un helicóptero maniobra para izar a los astronautas y llevarlos al USS John P. Murtha. | NASA

03:50, un experto en recuperación lleva a un astronauta al USS John P. Murtha. | NASA

03:51, un helicóptero maniobra para izar a los astronautas y llevarlos al USS John P. Murtha. | NASA

El USS John P. Murtha, mientras se acerca el segundo helicóptero con Jeremy Hansen y Reid Wiseman a las 03.58. | NASA

Mientras los astronautas, a una hora y veinte del amerizaje, se cercioraban de que ninguno de sus trajes tenía fugas a miles de kilómetros de altura de la Tierra; la dotación del buque USS John P. Murtha —el muelle de transporte anfibio a cargo de su recuperación—, se estaba preparando para su propia labor. Es decir, el equipo Sasquatch estaba desplegando globos y sondas meteorológicas para garantizar la seguridad en el corredor de amerizaje de la cápsula Orión, no solo para los astronautas, sino también para los propios navíos y helicópteros a cargo de la operación.

Alrededor de 40 minutos después, a la 01.33, se produjo la separación pirotécnica del módulo Integrity, así bautizado por la tripulación como tributo a las más de 300.000 piezas y colaboración internacional que han hecho la misión posible. Minutos después —01.37, hora española—, comenzó una maniobra de 19 segundos para que la cápsula pudiera adoptar su ángulo de ataque —elegido para minimizar el tiempo de reentrada atmosférica y el riesgo de ablación—. El reajuste fue tan breve que el comentarista de la NASA tardó más en explicar por qué era necesario hacer esto a más de 4.500 kilómetros de la superficie terrestre que lo que le llevó a la cápsula ajustar su ángulo de ataque.

Algo menos de 20 minutos después de esta rapidísima maniobra, comenzaron los seis minutos más tensos del proceso, en silencio casi absoluto. Y no precisamente a propósito, sino por culpa de la atmósfera. La velocidad de reentrada —con máximos de 40.000 kilómetros por hora— genera tanta fricción que la cápsula se ve envuelta en plasma. Este, debido a su carga eléctrica, imposibilita la comunicación con Integrity.

A las 02.01, Houston y el interior de la cápsula Orión recuperaron contacto. Todo iba bien. Todo iba como tenía que ir, respetando los tiempos con una precisión milimétrica porque, como explicó Paul Sierpinski, director de recuperación en el USS John P. Murtha, las fases de la reentrada pueden durar un segundo o dos, así que era necesario saber a cuándo pasaba qué.

A las 02.07.27 —tal y como había anunciado Rob Navias a las 00.32—, Integrity amerizó a unos 30 kilómetros por hora. Otros siete minutos después, los equipos de recuperación confirmaron que no había gases tóxicos alrededor de la cápsula Orión. Después de eso (y un par de fallos de comunicación porque el teléfono satelital había decidido rebelarse), tocó esperar alrededor de una hora y media hasta la salida del primer astronauta, a las 03.31, hora española, al que recogió un helicóptero que sobrevolaba el «porche» hinchable a unos 12 metros de altura. A las 03.35, Reid Wiseman, el comandante de la misión, fue el último en abandonar Integrity, mientras el equipo en la sala de control vitoreaba clamorosamente.

25 minutos después, a las 04.00, los helicópteros a cargo de recuperar a los astronautas de Artemis II habían aterrizado en la cubierta de vuelo del muelle de transporte anfibio USS John P. Murtha, donde les estaban esperando los equipos médicos que les llevarían a la enfermería.

La misión, la segunda en el programa Artemis, ha sido la primera tripulada —Artemis I fue una prueba de la cápsula Orión, para asegurar que no había peligro alguno en su interior— y es un segundo paso antes de volver a poner personas en la Luna (con fecha estimada en 2028). Artemis II empezó a prepararse en diciembre de 2022, un mes después de que la cápsula Orión volviera a la Tierra por primera vez.

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