Maduro, reelegido con una abstención récord entre denuncias de fraude

Economía y capital

Maduro, reelegido con una abstención récord entre denuncias de fraude
Foto: JUAN BARRETO

Nicolás Maduro repite en la Presidencia de Venezuela para el período 2019-2025 al ganar este domingo unos comicios marcados por la altísima abstención y la exigencia de la oposición de que se repitan las elecciones por las irregularidades registradas. Maduro ha alcanzado la victoria al obtener 5.823.728 votos con una participación de 8.6 millones de los más de 20 millones que estaban llamados a las urnas, lo que se traduce, según los datos difundidos por el Consejo Nacional Electoral (CNE), en una participación del 46%uno de los porcentajes de participación más bajos de la historia venezolana.

Las calles han estado vacías y se ha visto poca asistencia de electores en los centros votación; tanto en grandes como en pequeñas ciudades, según han constatado periodistas, activistas políticos opositores y organizaciones defensoras de los Derechos Humanos.

La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, acusada de ser un brazo ejecutor de las decisiones de Maduro, ha asegurado que el disidente chavista y candidato opositor Henri Falcón ha obtenido 1.820.552, en tercer lugar Javier Bertucci 925.042 votos y Reinaldo Quijada 34.614.

Por su parte, las alianzas opositoras Mesa de la Unidad Democrática y Frente Amplio que llamaron a la abstención por considerar que estos comicios eran fraudulentos, han asegurado que la participación de este domingo en «esta farsa electoral» no llegó a 30%.

El recién reelegido Maduro ha convocado a los tres candidatos derrotados y a los líderes promotores de la abstención a un diálogo para atender las diferencias y hacer frente a la crisis del país. «A Henri Falcón, a Javier Bertucci,  a todos los líderes de la oposición que nos reunamos, nos encontremos y hablemos de Venezuela, los invito aquí y asumo la responsabilidad de este llamado», ha dicho Maduro desde las afueras del palacio de Miraflores, frente a centenares de simpatizantes.

El presidente ha repudiado la posición de su principal adversario Henri Falcón que ha asegurado desconocer el proceso y ha exigido que se celebren nuevas elecciones.

La elección de este domingo fue diseñada a la medida del gobernante Nicolás Maduro, que va rumbo a encadenar otros 6 años en la presidencia, a partir de enero de 2019. El proceso, rechazado por la oposición y por buena parte de la comunidad internacional determinada a no reconocer sus resultados, fue convocado por una Asamblea Constituyente que le permite al heredero de Hugo Chávez gobernar por decreto y con poderes absolutos, sin contrapeso de otras instituciones.

Sufragios obligados

Entre los chavistas se esperaba una alta participación, mientras los activistas del Psuv amenazaban a las personas en las zonas más pobres con despojarles de los beneficios (sistema de control social) que da el Estado como las bolsas de comida racionada -conocidas como CLAP- o los bonos en efectivo, ordenados por Maduro en medio de la campaña electoral a cambio de los votos.

Entre las principales denuncias que ha hecho la oposición están los llamados “puntos rojos” instalados por el Gobierno cerca de los centros de votación. Son carpas con militantes del chavismo que controlaban a los electores y los obligaban a registrar su sufragio bajo la amenaza implícita de quitarles las CLAP.

Según la encuestadora Datanálisis, nada menos que el 46% de los electores -especialmente los de los sectores más pobres- cree que el Gobierno puede saber por quién vota cada persona. El 74% de ellos había recibido en los últimos tres meses algún tipo de beneficio ordenado por el sistema, como bolsas de comida de los comités de racionamiento.

Por su parte, Henri Falcón, único opositor que aceptó medirse con Maduro bajo las actuales condiciones, denunció 350 violaciones a la norma electoral por parte del Psuv durante la jornada. “La situación es generalizada con la instalación de los puntos rojos, como mecanismo de presión, como elementos de chantaje político, social, a un sector de la población a quien se pretende una vez más comprar su dignidad, con esto de presentar una carné”, ha reclamado Falcón.