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Economía

La obra pública impulsa el hormigón a niveles de 2011 pese a que no se construyen viviendas

La producción de este material, necesario para cualquier tipo de construcción, se disparó el último trimestre un 12,3%

La obra pública impulsa el hormigón a niveles de 2011 pese a que no se construyen viviendas

Edificio de viviendas en construcción.

La producción de hormigón ha alcanzado niveles similares a los de 2011. En el último trimestre de 2025, la elaboración de este material, necesario para cualquier tipo de construcción, se disparó un 12,3%, lo que confirma el fuerte repunte de la actividad en España, impulsado fundamentalmente por el crecimiento de la obra pública. Este comportamiento, según los expertos consultados por THE OBJECTIVE, refleja una evolución desigual dentro de la actividad constructora, en la que la vivienda avanza con mayor lentitud mientras otros segmentos mantienen un ritmo más sólido.

En concreto, la producción nacional de hormigón preparado alcanzó los 7,50 millones de metros cúbicos en el tercer trimestre de 2025, según el último informe publicado por la Asociación Nacional Española de Fabricantes de Hormigón Preparado (Anefhop). Se trata del mejor registro trimestral desde hace 14 años, que confirma una tendencia de crecimiento sostenido que ya se prolonga durante 11 trimestres consecutivos, tal y como destaca la patronal. Un crecimiento en la producción de hormigón, tal y como indican los expertos, es un indicador económico clave que refleja una expansión en la actividad constructora y un termómetro de la situación de crecimiento de la economía.

Este avance consolida un escenario globalmente positivo para el sector, aunque aún está muy lejos de los niveles que había a principios de los 2000, en la formación de la burbuja inmobiliaria. No obstante, a pesar de las buenas cifras, desde el ámbito empresarial «se percibe que los niveles de producción podrían haber sido incluso mayores en buena parte del territorio, atendiendo a la cartera de obra existente, la velocidad prevista de ejecución y las necesidades estructurales de vivienda aun sin cubrir», según explica Carlos Peraita, director general de Anefhop.  

‘Boom’ de obra pública

Así, tras años de contención, el sector vuelve a mostrar un dinamismo que se traduce en mayores volúmenes de materiales básicos, especialmente en infraestructuras y vivienda. El principal motor de este repunte es la obra pública, que continúa sosteniendo la demanda de hormigón gracias a la ejecución de proyectos de infraestructuras, transporte y renovación urbana. Entre enero y octubre de 2025, la producción de este material alcanzó los 26.327 millones de euros, un 13% más que en el mismo periodo de 2024 y un 20% superior a 2023.

La obra civil es el principal motor, representando el 56% del total licitado. Las grandes actuaciones en infraestructuras de transporte, movilidad urbana y proyectos estratégicos, junto con los efectos de la reconstrucción tras episodios climáticos extremos, tienen un impacto directo en la demanda de hormigón preparado. La inversión de las administraciones, apoyada en parte por los fondos europeos, compensa el menor dinamismo de la promoción residencial y amortigua el impacto de la actual coyuntura económica.

En este ámbito, la patronal destaca, además de los proyectos vinculados a la modernización de infraestructuras, la movilidad o la sostenibilidad, la reconstrucción tras los episodios climáticos extremos que ha vivido España recientemente. De hecho, muestran una evolución muy favorable la Comunidad Valenciana, con crecimientos relevantes en Castellón y Valencia motivados por la reconstrucción de la dana, y Castilla y León, que registra un aumento del 9%, apoyado en gran medida por la licitación estatal vinculada a infraestructuras ferroviarias.

La vivienda tira, pero poco

En contraste, la edificación de vivienda sigue condicionada por factores como el encarecimiento de los costes, la falta de suelo, la excesiva burocracia y la incertidumbre, lo que ha ralentizado el inicio de nuevos proyectos. De hecho, pese al buen comportamiento de la producción, la patronal del hormigón señala que el sector de la vivienda sigue sin mostrar una recuperación clara, con un volumen de visados de obra nueva todavía insuficiente para atender las necesidades estructurales del país. A ello se suman factores que condicionan el ritmo real de ejecución de las obras, como la escasez de mano de obra, que continúa ralentizando proyectos en numerosas regiones.

En los últimos dos años, se han visado poco más de 100.000 viviendas nuevas cada año y todo apunta a que en 2025 el dato será similar. Unos datos que están muy lejos de las más de 600.000 viviendas que se llegaron a alcanzar en 2006, cuando la construcción estaba en niveles desorbitados, fruto de la burbuja inmobiliaria.

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