España se queda atrás en la caída de precios del alquiler para estudiantes en Europa
En ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia apenas se registran cambios y siguen las subidas

Jóvenes estudiantes.
España sigue rezagada en la reducción de los precios del alquiler para estudiantes frente a otros países europeos. Mientras en varias capitales del continente los precios empiezan a bajar de manera significativa, en ciudades españolas como Madrid, Barcelona y Valencia apenas se registran cambios y siguen las subidas, lo que preocupa a universitarios y familias que deben afrontar estos costes durante el curso académico. Los últimos datos de la plataforma de alquiler para estudiantes HousingAnywhere a los que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, muestran incrementos en las principales ciudades españolas, mientras el mercado europeo del alojamiento para estudiantes comienza a enfriarse.
A nivel europeo, el precio del alquiler de habitaciones cayó un 3,1% en el cuarto trimestre de 2025. «Mientras observamos una tendencia hacia la estabilización en mercados como Alemania e Italia, otros como Países Bajos o España todavía deben ponerse al día», explica Antonio Intini, CEO de HousingAnywhere. El CEO de la compañía experta en alquiler asegura que este año debería suponer un punto de inflexión para que el ecosistema de la vivienda «dé un paso adelante, aumentando la oferta, ampliando las alternativas de alojamiento para estudiantes y garantizando que una mayor variedad de opciones se traduzca, en última instancia, en precios más accesibles».
Valencia, Madrid y Barcelona
Durante el último trimestre de 2025, el precio del alquiler de las habitaciones subió un 4,9% en Valencia. La capital del Turia se sitúa como la tercera ciudad del Índice con mayor subida, tan solo por detrás de Róterdam (6,3%) y Düsseldorf (5,7%). Madrid, aunque de forma más moderada, también mostró un incremento del 1,6%. El crecimiento se ralentiza respecto a años anteriores, pero los precios en ambas ciudades alcanzan ya los 430 euros y los 625 euros, respectivamente. A pesar de ello, la ciudad del Turia cuenta con uno de los precios más atractivos a nivel europeo, junto con Atenas (400 euros) y Budapest (370 euros).
Barcelona, cada vez a menos distancia de Madrid, se mantuvo estable con un precio del alquiler de habitaciones que se estancó en los 650 euros. Sin embargo, los precios en la Ciudad Condal todavía quedan lejos de otras ciudades europeas más caras como Ámsterdam (990 euros), Róterdam (850 euros) y Múnich (808 euros). En contraste con estas subidas, los precios en Atenas han caído un 5%, un 16% en Frankfurt o un 3% en Lisboa.
Escasez de oferta
Los expertos del sector consultados señalan varios factores que explican esta situación. La escasez de oferta específica para estudiantes, junto con la regulación del mercado español, menos adaptada que en otros países, lo que contribuye a que los precios se mantengan elevados pese a las tendencias europeas. La consecuencia de esta falta de oferta para estudiantes es directa: los estudiantes y sus familias destinan una parte cada vez mayor de sus ingresos al alquiler. Una cuestión, que según algunos expertos consultados, no solo afecta la economía doméstica, sino que también podría limitar la movilidad internacional de estudiantes, que buscan alternativas más asequibles en otras ciudades europeas.
La falta de oferta particular de alojamiento para estudiantes detrae oferta de vivienda en alquiler para familias normales. De hecho, en los últimos años, tras la Ley de vivienda aprobada por el Gobierno, ha habido un claro trasvase de viviendas en alquiler tradicional hacia este tipo de opciones, consideradas más seguras para los propietarios en el contexto actual.
Inversión en residencias
Según los datos de JLL, España cuenta en la actualidad con más de 106.200 plazas operativas en residencias de estudiantes, lo que arroja una ratio de cobertura de tan solo el 7%; muy alejado de mercados más consolidados como Reino Unido (con un 32%), Francia (17%), Bélgica y Suecia (ambos con un 20%) y Finlandia (23%). Además, las nuevas plazas previstas para construir los próximos años son insuficientes para acomodar la creciente demanda. Según la consultora inmobiliaria, de aquí a 2028 entrarán en funcionamiento cerca de 26.000 nuevas camas; elevando el stock para el curso 2029/30 a 138.000 unidades. El atractivo de España como país receptor de estudiantes extranjeros continúa y se suma a la fuerte movilidad nacional que se estima para ese año académico en 690.000 estudiantes.
