Las 'telecos' reprochan a la UE su inacción mientras pierden terreno frente a EEUU y China
Las operadoras reclaman menos trabas y vía libre a la concentración para reforzar inversiones y soberanía tecnológica

Sede de Telefónica en Madrid. | Alberto Gardin (Zuma Press)
Los grandes operadores de telecomunicaciones han reprochado a la Unión Europea suinmovilismo a la hora de poner en marcha los cambios regulatorios que reclaman desde hace tiempo, que les permitan realizar fusiones, invertir en tecnología y competir con los gigantes tecnológicos estadounidenses y chinos.
En una mesa redonda en el Mobile World Congress (MWC), el presidente de Telefónica, Marc Murtra; el consejero delegado de Deutsche Telekom, Tim Höttges; y el consejero delegado de Eutelsat, Jean-François Fallacher, han coincidido este lunes en su mensaje a Bruselas para que promulgue una regulación favorable a las fusiones, elimine burocracia y les permita ganar escala con el fin de acometer inversiones. De lo contrario, han asegurado, Europa quedará relegada frente a otras potencias.
En este foro sobre soberanía tecnológica en Europa estaba prevista la intervención de la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia, Henna Virkkunen, quien ha cancelado su asistencia este mismo lunes con motivo de la situación bélica en Oriente Medio.
Murtra ha pedido que se les permita ganar escala como parte de un «contrato social» y, a cambio, los operadores se comprometen a invertir en tecnología. «Una mayor inversión permitirá mejores servicios, mayor calidad y más eficiencia, lo que se trasladará también en precios», ha apuntado.
Ha afirmado que se están viviendo cambios profundos en tecnología y se ha referido a la evolución de la inteligencia artificial (IA) en los últimos tres meses, que ha sido el mayor progreso en 30 años, mientras que la UE no ha cambiado la regulación en los últimos doce meses, un año después de que los operadores en este mismo foro le reclamaran estos cambios.
«Necesitamos productos de ciberseguridad»
«Si queremos autonomía estratégica, necesitamos productos de ciberseguridad. Eso significa entenderla, gestionarla y, cuando sea necesario, apoyarnos en terceros», ha manifestado. Ha advertido de la necesidad de invertir en IA, ya que «pensar que Europa tendrá acceso garantizado a los productos de IA más avanzados dentro de diez años —por ejemplo, para una industria farmacéutica o industrial competitiva— es ingenuo».
Europa no puede ser soberana sin productos de ciberseguridad, sin software de gestión, sin IA o sin acceso a los algoritmos que determinan cómo niños, adolescentes y adultos «perciben el mundo», ha apuntado.
El más duro ha sido el consejero delegado de Deutsche Telekom, que ha reprochado a la UE que hable de mejorar la legislación y que no se haya hecho nada para incentivar la inversión, en un contexto en el que este año la industria está invirtiendo en Europa un 2% menos que el año anterior.
No se ha eliminado nada
«Se dijo que se eliminaría el 50% de la burocracia y no se ha eliminado nada. Al contrario: hay más regulación», ha lamentado. Ha hablado de la «frustración» que siente la industria en este sentido y de la manera en la que Europa se está quedando atrás frente a EEUU, China y otros mercados que tienen un mejor entorno para la industria.
Más allá de las telecomunicaciones, le preocupan la nube, la IA y los chips, entre otros. «Debemos hacer todo lo posible para no quedarnos atrás también ahí». Por su parte, Fallacher se ha referido a los satélites que están en órbita, que requieren una inversión elevada y que son estratégicos para Europa.
Ha destacado la importancia de que se presten servicios directamente desde los satélites a los dispositivos móviles, algo que requiere elevadas cantidades de dinero y que Europa tiene que analizar «con seriedad». El sector satelital compite con gigantes estadounidenses y chinos y Europa «necesita escala», ha advertido.
«Soy profundamente europeo, pero la realidad es que los 26 países no actúan todavía como uno solo. Existe la tentación de la fragmentación y de que cada país quiera desarrollar su propia solución nacional. Es comprensible, pero sería un error», ha advertido, al tiempo que ha defendido una actuación conjunta de los países.
