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Economía

España, lejos de ser la potencia en tierras raras que ansía el Gobierno: «Los proyectos no salen»

El Ejecutivo ha aprobado una inversión de 596 millones para la exploración y gestión de minerales críticos

España, lejos de ser la potencia en tierras raras que ansía el Gobierno: «Los proyectos no salen»

Una explotación minera de tierras raras en California, EEUU, en una imagen de archivo. | Reuters

El Gobierno de España y la Unión Europea han identificado como una prioridad la autosuficiencia en la extracción de tierras raras, 17 elementos químicos fundamentales para fabricar componentes tecnológicos cuyo suministro global controla principalmente China en la actualidad. La presencia en el país de yacimientos considerables de estos metales pesados y de otros estratégicos como el litio o el uranio ha atraído numerosos proyectos de minería, pero por el momento ninguno de estos ha llegado a materializarse en forma de producción a gran escala.

El último Consejo de Ministros aprobó una inversión de 596 millones de euros hasta 2030 para exploración minera y la «gestión sostenible de las materias primas minerales», un plan que plantea varios desafíos. En primer lugar, la minería española ha sufrido un repunte de accidentes graves por incumplimientos de una normativa en principio más estricta que en el pasado, y a pesar de la drástica reducción en la extracción de carbón tras la prohibición de 2018. En segundo lugar, el marco legal, fiscal y administrativo del sector genera incentivos para que las multinacionales adquieran terrenos y concesiones sin llegar a producir a pleno rendimiento.

Los programas impulsados por el Gobierno tratarán de explotar el potencial de los yacimientos españoles de hidrógeno y las 22 de las 34 materias primas básicas para la industria presentes en el país. Según Transición Ecológica, España es el primer productor mundial de pizarra de techar, yeso, fluorita, sepiolita y estroncio, además del segundo de cobre, magnesita, mármol y potasa, y el tercero de wolframio.

La vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, ha llegado a afirmar que «con toda seguridad» van a aparecer tierras raras en España. «Tenemos abundantes recursos, tenemos ya materias primas fundamentales, tenemos materias primas estratégicas, pero queremos conocer cuántas más tenemos y si son extraíbles o no, evidentemente, y esto lo queremos hacer también de la mano del sector. Tenemos abundante recurso y mucho trabajo por delante», manifestó el pasado miércoles, recordando que el país cuenta con recursos geomineros y que actualmente «ya se exportan 70 materiales minerales y rocas, es decir, ya existe esa actividad extractiva».

«Se habla de una serie de proyectos, pero no salen, hace años que salen muchas noticias de Aguablanca, Sevilla, Huelva, Granada… y se han abierto cero operaciones», lamentan fuentes sectoriales, que consideran que existe un «aprovechamiento político» de estos anuncios que luego no se materializan. Según esta versión, los políticos «solo hablan de la autonomía de recursos de Europa y lo que dicen es una farsa», ya que «las pocas minas que están operativas están bloqueadas» y «nada sale adelante porque hay intereses de empresas extranjeras que quieren garantizar que tienen la construcción, se quedan las concesiones, pero esperan a ver si pueden pasarlas a otros».

En el proceso, las compañías optan a los «beneficios fiscales e incentivos que da el Gobierno de España», porque «con los incentivos consiguen muchos más beneficios que poniéndose a producir al 100%». Según esta versión, «hay minas que llevan paradas más de cinco años y el Gobierno está permitiendo que, en vez de beneficiar a la economía y a la comunidad local, se lo vendan a otros; el objetivo es de especulación, como los inmobiliarios».

«Van dando bandazos, en su momento dijeron que no y ahora se han dado cuenta de que sí, igual que con la nuclear», señala Ramón Hervás, ingeniero técnico de minas, sobre la política minera del Gobierno. «A veces las tierras raras están en poblaciones pequeñas y deprimidas, es una forma de mantener a la población y es una actividad estratégica, aunque hoy en día ya no se explota como antes», explica a THE OBJECTIVE. «España es un país rico en ese sentido. Esta semana se han descubierto en la zona norte de Ciudad Real las mismas tierras raras que en el sur, es un país privilegiado en la Unión Europea, con la mayor variedad de tierras raras, pero no sé yo si seremos capaces de explotarlas», indica.

También apunta al desarrollo desigual de estas explotaciones en varios puntos de España por un motivo «político», «dependiendo de la comunidad autónoma y del político de turno». «En Andalucía se apuesta y hay muchas tierras raras, en Castilla y León también; en Castilla-La Mancha, en cambio, no», asegura Hervás, que observa que «no tiene sentido que en Jaén se haya puesto en marcha» esta actividad y que «50 kilómetros más arriba, en Ciudad Real, ni se lo [planteen]», cuando cuentan con minerales similares.

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