La guerra dispara la búsqueda desde el Golfo de alquileres temporales en Madrid y Barcelona
Las búsquedas de vivienda desde Arabia Saudí, Israel e Irak se han multiplicado en las últimas semanas

Edificación de viviendas.
La reciente escalada de tensiones en Oriente Próximo ha provocado un aumento sin precedentes en la búsqueda de alquileres en ciudades europeas como Barcelona, Madrid y Roma. Según datos recientes de plataformas especializadas en alquileres de media y larga estancia, el tráfico web desde países de la región se incrementó en promedio un 50% durante los primeros días de la semana del inicio de la guerra de Irán, en comparación con la anterior.
El repunte es especialmente notable en países como Irak (1000%), Egipto (145%), Arabia Saudí (126%), Israel (86%) y Líbano (86%), lo que refleja una preocupación creciente entre profesionales, nómadas digitales y personas que han tenido que abandonar sus países, como Irán, en busca de seguridad y estabilidad. Las ciudades europeas se han convertido en destinos claros de esta «migración digital». En Barcelona, la demanda de alquileres en general se ha disparado un 479%, en Roma un 143% y en Berlín un 83% con respecto al mismo periodo del año anterior, según los datos de Spotahome.
En el caso de Madrid, las búsquedas desde Arabia Saudí se han disparado un 300% en esta plataforma, y las de Israel e Irak lo han hecho un 100%, unos datos que reflejan la situación. Fuentes de la plataforma explican a THE OBJECTIVE que han percibido un fuerte incremento de las búsquedas de los países del Golfo hacia otras ciudades europeas desde que arrancó el conflicto de ciudadanos que parecen buscar un entorno más tranquilo en el que vivir unos meses a la espera de ver qué ocurre.
Nómadas digitales, expatriados…
Gran parte de estas búsquedas corresponden a perfiles de profesionales que buscan trasladarse temporalmente fuera de la región mientras evoluciona la situación geopolítica. Se trata en muchos casos de trabajadores remotos, emprendedores tecnológicos o empleados de compañías internacionales que pueden mantener su actividad laboral a distancia y que optan por estancias de varios meses en Europa, según expertos del sector consultados.
Dentro de ese perfil destacan los llamados nómadas digitales procedentes de países del Golfo, que dan prioridad a destinos con buena conectividad internacional, servicios de alto nivel y una calidad de vida elevada. En este contexto, Madrid y Barcelona se han consolidado como dos de las ciudades más atractivas del sur de Europa para este tipo de estancias temporales. «Lo que estamos viendo no es un interés turístico, sino una búsqueda activa de soluciones habitacionales a medio y largo plazo», explica Eduardo Garbayo, CEO de Spotahome. «Muchos están activando un plan B, buscando una segunda residencia o un lugar donde establecerse de forma semipermanente mientras dure la inestabilidad. Plataformas que ofrecen alquileres flexibles y verificados se vuelven esenciales en momentos críticos».
Media duración
Las búsquedas se centran principalmente en alquileres amueblados de entre tres y seis meses, aunque no es extraño que algunas estancias se puedan extender hasta un año. La preferencia se dirige a viviendas bien ubicadas, con buenas conexiones de transporte, espacios amplios y servicios que faciliten el teletrabajo, como fibra de alta velocidad y zonas habilitadas como despacho. Además del atractivo cultural y gastronómico de ambas ciudades, muchos de estos usuarios valoran especialmente dos factores. Por un lado, la percepción de seguridad y, por otro, la estabilidad de Europa y de España frente a la incertidumbre en Oriente Próximo.
En el caso del atractivo de las ciudades españolas, se suma un estilo de vida que combina clima favorable, oferta de ocio y una red creciente de espacios de trabajo flexible y comunidades internacionales. Fuentes del sector inmobiliario señalan que este tipo de demanda suele concentrarse en segmentos de renta media-alta y en barrios céntricos o bien conectados. En muchos casos, los interesados buscan instalarse con rapidez, lo que favorece el mercado de alquileres de media estancia, un nicho que ha crecido con fuerza en las principales ciudades españolas en los últimos años a raíz de la Ley de Vivienda.
Boom de alquileres temporales
Al margen de este conflicto, en los últimos dos años, tras la aprobación de la Ley de Vivienda y la aplicación en algunos lugares del control de precios, se ha desarrollado el alquiler de temporada. Esta modalidad, al quedar fuera de la regulación de la LAU, escapa a los topes de precios. En Barcelona, según el último informe del Instituto Juan de Mariana, los contratos de temporada han pasado de representar el 7,1% del total en el primer trimestre de 2023 al 23,6% en el primer trimestre de 2025. En números absolutos, se firmaron 2.347 contratos de temporada en el primer trimestre de 2025, un 62% más que en el mismo periodo de 2024.
